En los últimos años, los afganos se han
constituido en el mayor grupo de refugiados en el mundo. La mayoría pertenece a las
etnias minoritarias de los tajik, hizara y a la población musulmana chiíta que escapa de
los talibanes de la etnia Pashtun, la mayoritaria.
El foro mundial de mujeres denunció que los talibanes habían abierto cárceles de
mujeres en la zona de Kandahar, pero también en Kabul, la capital, y en Mazar Sharif, al
norte de la ciudad, un territorio que se tomaron hace más de dos años. En estas
cárceles se mantiene en reclusión, sin motivo aparente, a muchas mujeres de las regiones
centro y norte de Afganistán, la mayoría de las etnias hizara o tajik.
"Los crímenes cometidos por los talibanes en contra de los tajiks, hizaras y
chiítas de Afganistán superan todo lo imaginable", dijo Hawa Ghaus.
"Cuando los talibanes entraron a mi ciudad yo estaba en la secundaria. A todas las
mujeres se nos prohibió seguir estudiando y se nos dijo que a partir de ese momento
teníamos que usar la burka (velo). Fuimos testigos de muchos matrimonios a la fuerza. Los
talibanes obligaban a las familias a entregarles a sus hijas. Yo perdí a mi padre.
Después de su muerte mi madre enfermó de diabetes y supo que no se iba a mejorar. Ella
prefirió que yo saliera del país y me dio en matrimonio a un hombre a quien nunca había
visto. Hay muchos matrimonios de este tipo, porque los padres quieren sacar a sus hijas de
alguna forma antes de que las violen o las secuestren los talibanes", narró Geti.
Sin duda, los casos más brutales presentados en la Cumbre de la Mujer fueron los de
Afganistán, donde hay doctoras a las que no se les permite ejercer la profesión, y un
doctor tampoco puede examinar a una paciente. "Debido a la presión, los talibanes
han debido autorizar a algunas viudas y doctoras a trabajar, pero siempre en ambientes
segregados", sostuvo Hawa Ghaus .
La situación no es mejor en Jordania, en donde han muerto, en promedio, de 20 a 25
mujeres víctimas de delitos 'honoris causa', pues no castiga a un hombre que maltrata o
mata a su mujer o a cualquiera de sus parientas si las descubre acostándose con un
hombre, que no sea su marido. "A ninguna de ellas la encontraron acostada con un
hombre; de hecho, a algunas las mataron por un simple rumor, e incluso después de su
muerte se comprobó que eran vírgenes", dijo en esa reunión Asma Khader, que
preside un grupo de abogados jordanos de derechos humanos.
Las estadísticas estiman que un tercio de las muertes violentas que se producen en
Jordania son delitos 'honoris causa' cometidos contra mujeres. "Un tercio de la
población penal femenina está encarcelada como medida de protección. Algunas fueron
víctimas de una violación y la familia se avergüenza de ellas", dijo.
Los intentos por reformar la Ley motivaron una respuesta de parte de grupos religiosos que
argumentaron que eso atentaba contra el islam.
"Si interpretamos el islam desde el punto de vista de la mujer, no obtenemos el mismo
resultado. Según el islam, los casos de adulterio deben ser vistos por un tribunal y se
necesitan cuatro testigos presenciales con credibilidad, por lo que es imposible procesar
a nadie por el delito de adulterio. La pena de muerte no existe en el islam, ni en el
Corán como texto sagrado, tampoco en el texto en la sari'a islámica. El problema es que
no hay un solo islam", insistió. (JT)
El rostro de la mujer que se intenta descubrir
"El credo talibán es una rama ultrasectaria, inspirada por la secta wahabí que
gobierna Arabia Saudí. La severidad de los mulás afganos ha sido calificada de desgracia
para el Profeta (Mahoma) por clérigos suníes de al-Azhar, El Cairo y por teólogos
shiíes de Qom", decía el novelista y dramaturgo paquistaní, Tariq Alí. Es una
sociedad en la cual la mujer es la más maltratada. Debe andar totalmente cubierta so pena
de que su marido reciba el castigo. No tiene opción de estudiar ni de elegir esposo. Si
un hombre la desea se la puede llevar. Ese es el régimen que han impueto los talibanes.
En contraste con la realidad que se vive en Afganistán, en donde en nombre del islam las
mujeres han sido sometidas a una brutal discriminación (ver nota principal de esta
página) en Estados Unidos es la religión que más crece, según informa ABC de España.
En Estados Unidos no solo se registran conversiones. "Una población norteamericana
musulmana afincada desde hace décadas, activa en todos los ámbitos de la vida cultural,
política y económica. Quizá la mayor parte ya no sean musulmanes que solo están en
América, sino americanos musulmanes o musulmanes de América", dice el periódico.
Los musulmanes forman parte de una sociedad de organización democrática y línea
multiconfesional, que se puede adscribir a uno u otro de los dos grandes subconjuntos
doctrinales que defienden la legitimidad de la autoridad moral y espiritual, el derecho a
elegir gobernante, cuestionándose la obligación de aceptar una autoridad heredada o
designada.
Las dos corrientes que existen en el islam son herencia de una escisión política de
consecuencias ideológicas "producida (...) en las luchas de sucesión tras el cuarto
califa", asegura el periódico. Los talibanes, grupo brutal que ha sometido a la
mujer a una especie de esclavitud en Afganistán, serían parte del ala más radical.
"En un país no árabe, como Afganistán, se están adoptando modos de militarismo
cerril", dice ABC. Y asegura que el verdadero reto del diálogo interconfesional que
se pueda producir en países como Estados Unidos el mayor yihad o esfuerzo no es la
guerra, sino la paz. (JT).