SÁBADO 22 DE SEPTIEMBRE DE 2001

El Islam: Otra forma de vida

El Islam: Las buenas costumbres El Islam: La otra cara violenta
• Ussama Ben Laden no es el prototipo del buen musulmán. El islam es algo más que el régimen de los talibanes. • Varias tradiciones se transmiten a las nuevas generaciones, porque constan en las sunnas. • En la capital afgana viven 75 000 viudas que necesitan trabajar para sobrevivir, pero no pueden hacerlo.

La cifra de los musulmanes que viven en Europa occidental varía entre 11 y 15 millones, debido a que no en todos los países se registra la religión en los censos ni a un considerable porcentaje de ilegales que profesan esta religión.
La mayoría de musulmanes llegó a Europa a partir de los años sesenta, para suplir la escasez de mano de obra en el auge económico de la posguerra. Hasta ese entonces, no había más de 10 000 musulmanes en Europa. En Francia, los musulmanes son la segunda agrupación religiosa, con más de cuatro millones de miembros, de los cuales tres millones son magrebíes. Le sigue Alemania, con alrededor de 3,5 millones, entre los cuales la mayoría provienen de Turquía, e Inglaterra, con 1 750 000, originarios de varios de los 55 países musulmanes, entre ellos, sobre todo, Pakistán y la India.

El Islam: El gran crecimiento

El 19,6% de la población del mundo profesa el islamismo, una de las religiones que más ha crecido.

A España, donde la coexistencia con el Islam duró siglos durante la Edad Media, en la época moderna la inmigración musulmana ha sido más bien tímida, y existen menos de 300 000 musulmanes, provenientes sobre todo de Marruecos. A manera de comparación: en Estados Unidos no viven más de 4,1 millones de musulmanes, cifra que, sin embargo, es cuatro veces mayor que hace 30 años.
Según la Enciclopedia Mundial de Cristianismo, publicada en enero de este año en Oxford, mientras el cristianismo es practicado en 238 países por 1 900 millones de personas, que corresponden a un 31% de la población mundial, al islamismo pertenecen 1 200 millones, es decir, un 19,6% de la población. Sin embargo, el cristianismo ha mantenido casi constante su número de adeptos, con tendencia a la baja, mientras que el islamismo ha crecido en más de un 7%.
Las primeras décadas de su presencia en la Europa del siglo pasado, los musulmanes prácticamente no hicieron visible su religión; fue como si hicieran un paréntesis en su práctica, en espera de su retorno a casa. Pero una vez que se produjo la unificación familiar, sobre todo las mujeres hicieron que la diferencia se notara. Al mismo tiempo comenzaron a aparecer las primeras mezquitas, que seguían las directrices adoptadas en sus países de origen, donde el islam generalmente es la religión de Estado. Solamente en los años ochenta se produjo lo que se conoce bajo el nombre de 'islam europeo', orientado hacia la manera abierta de practicar la religión en la Edad Media, con el que los musulmanes radicados definitivamente en los países occidentales trataron de adaptarse mejor a las nuevas circunstancias.
Este es el islam al que ahora los dirigentes e intelectuales europeos se aferran como única opción para la convivencia. Bassam Tibi, catedrático nacido en Damasco y radicado en Gotinga, uno de los pensadores árabes más destacados de Occidente, considera que la integración de los musulmanes y no la formación de guetos es la política que todos estos países deben seguir. Sin embargo, recalca que solamente los movimientos políticos que se legitiman en la variante fundamentalista de la religión deben ser objeto de medidas de seguridad. En contra de lo que opina el afamado pensador norteamericano Samuel Huntington, quien ha pronosticado un "choque de civilizaciones", el catedrático arabista subraya que no son las sociedades quienes protagonizan los conflictos. (SK)

Los radicales organizados, o los 'terroristas dormidos'

Todas las culturas islámicas, la africana, la asiática, la india y la original árabe, forman, para Bassam Tibi, el pensador árabe más destacado de Occidente, la civilización musulmana. El catedrático opina que solo los fundamentalistas persiguen un nuevo orden social y político, y entre ellos solo un reducido número es el que opta por a la violencia.
Bassam Tibi cree que, en Europa, entre un 3% y 5% de musulmanes ha adoptado una postura misionera, sin que por eso signifique que necesiten recurrir a la violencia. En el caso de Alemania, los periódicos han publicado con motivo del ataque a Nueva York, que unos 31 000 musulmanes pueden ser calificados de radicales. Los servicios de seguridad, sin embargo, no temen tanto a los radicales organizados y visibles como a los que denominan "terroristas dormidos", entre ellos unos 150 ó 200 seguidores de Ussama Ben Laden, perfectamente adaptados en una sociedad multicultural que les sirve de camuflaje. (SK)

'El fundamentalismo no sabe dialogar'

"El fundamentalismo tiene dos vectores: uno es la adhesión fija, duradera y cerrada a los libros sagrados o a cualquier cosa que se tome por tal (...) El fundamentalismo, que suele polarizarse en torno a un libro, una religión o un personaje, no es un éxtasis de la cultura sino un éxtasis de la ignorancia", escribió el jueves pasado el escritor y periodista Francisco Umbral, en su columna del diario español El Mundo.
El analista internacional Peter Schenkel aseguró a BLANCO y NEGRO que se podían distinguir dos sectores dentro del mundo islámico, que abarca la quinta parte de la humanidad: el primero es el ortodoxo religioso, que es fuerte en los Estados petroleros del golfo Pérsico, como Arabia Saudí, Kuwait y Emiratos Arabes Unidos; y el segundo, el radical, que predica no solo la guerra santa a Occidente, sino también el establecimiento de un poder islámico mundial.
"El fundamentalismo es la forma extática del terrorismo, o más bien el terrorismo es la forma dinámica del fundamentalismo. La adhesión sostenida y duradera a un solo núcleo de verdades o mentiras, de leyes o aleluyas, acaba criando 'callo' en las conciencias. (El fundamentalismo) no sabe dialogar, no quiere dialogar y prefiere volar unas torres a integrarse en la economía y en la cultura de un tercer milenio que se va a salvar por la ciencia, si no se pierde por la violencia dispersa de unos y otros. El fundamentalismo tiene que comprar armas a Occidente, pero le repugna menos una pistola que un libro de Bertrand Russell. El fundamentalismo es la Edad Media que vuelve, que nos cierra el paso y cree que un avión de pasajeros es una lanza contra el corazón de América", subraya el escritor Francisco Umbral. (JT)

'Yihad talibán no vincula al mundo musulmán'

Tiempo es lo que pidió el mulá Omar, jefe supremo de los talibanes y guía espiritual de Ussama Ben Laden, para acatar la decisión de la jerarquía religiosa musulmana, que esta semana decidió pedir la salida de Afganistán del terrorista más buscado del mundo, el multimillonario saudí que es acusado por el atentado a los corazones militar y financiero de Estados Unidos, el pasado 11 de septiembre. Así lo indicó el ministro de Educación afgano, Amir Khan Mutaqi.
Los clérigos islámicos instaron a Ussama Ben Laden a que abandonase voluntariamente el territorio de Afganistán, donde reside con sus seguidores desde hace cinco años, según informó la agencia noticiosa talibán, Bajtar. Pero también, los ulemas se declararon dispuestos a declarar la guerra santa a Estados Unidos si sus tropas atacaban Afganistán.
"La invocación de la yihad por parte de los talibanes no es, en absoluto, vinculante para los musulmanes, porque es una apropiación oportunista del concepto de 'lucha legal' en defensa del islam, para tratar de convertir su lucha en la pelea de todos los musulmanes", aclaró la arabista Gema Martín Muñoz, catedrática de la Universidad Autónoma de Madrid, en España. (JT).

 

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