El martes anterior, cuatro aviones fueron
tomados por comandos de seis personas, en el lapso de una hora, según las primeras
investigaciones de cuatro mil agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI), que
están apoyados por los servicios secretos británicos, alemanes, israelíes y franceses.
La operación fue sencilla, según Schenkel. "En el ataque no se usaron medios
tecnológicos sofisticados. Solo necesitaban entrar, secuestrar los aviones y
estrellarlos. Solo necesitaban 20 personas dispuestas a sacrificar su vida. En Palestina
existe un gran número de jóvenes listos a inmolarse por la causa que ellos estiman
justa. Y tanto Irak como Ussama Ben Laden (dos posibles responsables del atentado a
Estados Unidos, según Schenkel) prepararon gente de ese tipo".
El director general de la cancillería alemana, Franck-Walter Steimeier, ha declarado al
diario Bild que "los motivos, los objetivos, el estilo militar, la profesionalidad,
los recursos financieros necesarios y la repetición de los atentados demuestran que sus
autores deben buscarse en el entorno de Ben Laden", quien fue declarado enemigo
público número uno de Estados Unidos, luego de los atentados del 7 de agosto de 1998, a
las Embajadas de ese país en Nairobi y Dar as-Salam, que dejaron 244 muertos.
Las investigaciones del FBI estiman que alrededor de 50 personas planificaron durante 18
meses el atentado. Para concretar sus objetivos decidieron utilizar cuatro 'bombas'
ineditas en los frecuentes actos terroristas que se perpetraban en los años setenta:
aviones comerciales con pasajeros.
Los servicios de espionaje estadounidenses informaron que el martes anterior, después de
los atentados, interceptaron dos llamadas telefónicas realizadas por miembros de
Muyahidín Jalq (Combatientes del Pueblo), la organización que lideraría Ben Laden, en
las que los terroristas aseguraban que dos objetivos "habían sido alcanzados".
El tercero era la Casa Blanca, pero el avión habría sido desviado a Pittsburgh. Fernando
Carrera, agente de Operaciones de Continental en Quito, está seguro de que la cabina de
este avión no pudo ser tomada. "Al comandante debieron indicarle cuál era el
objetivo, pero él, con sus cinco sentidos quizá decidió estrellarse en un área
despoblada". Edwin Yépez, piloto de TAME, cree que los dos objetivos fueron
alcanzados porque "fue eliminada la tripulación de los aviones que alcanzaron el
Pentágono y las Torres Gemelas del World Trade Center". (JT)
El mundo trata de entender
La dantesca imagen de las Torres Gemelas envueltas en fuego, el éxodo de miles de
personas de un Pentágono en llamas, el cierre de Wall Street y el desalojo de decenas de
edificios del sur de Manhattan, constituyen, para El Mundo, de España, la breve película
de unos hechos que quedarán grabados para siempre en la retina de miles de millones de
personas del planeta. Así se resume el sentir de la prensa ibérica frente al ataque
perpetrado el anterior 11 de septiembre.
En Estados Unidos el New York Times, el principal periódico de la ciudad y el más
influyente del país, escribe en su editorial: "Cada rutina, cada hábito que esta
ciudad conoció se fracturó ayer. Si cuatro aviones pudieron ser tomados simultáneamente
por secuestradores suicidas, entonces nunca estaremos suficientemente seguros".
Para el Washington Post, otro de los periódicos más influyentes de Estados Unidos, el
ataque terrorista, es una amenaza a la forma de vida de EEUU, y su existencia como ciudad
libre. En Latinoamérica, diarios como Página/12 de Argentina, consideraron que el ataque
cambió el nuevo orden internacional, que se presumía eterno. (YB).