SÁBADO 8 DE SEPTIEMBRE DE 2001

CRONICA ROJA Lo visto en los cuarteles
El deseo de pertenecer al grupo
• El entierro de los carros robados • Tres ejemplos de cómo los antiguos tratan a los nuevos, y de cómo estos deberán tratar a los primeros. • Los 'bautizos' tienen su explicación científica en la sicología de la pertenencia.

A las 11:30 del 23 de agosto, los médicos legistas Rigoberto Sotomayor y Marco Jaramillo realizaron el reconocimiento del cadáver del subteniente Julio Rubén Robles Eras: "De aproximadamente 22 años (tenía 23, en realidad), estatura aproximada 1,70 metros, piel trigueña, vestía únicamente ropa interior de color blanca", según reza el informe.
En la cabeza del subteniente se observaba, según el mismo informe, un círculo de coloración violácea de seis milímetros de diámetro. La comisura izquierda del labio presentaba un matiz negruzco, y una laceración se observaba en el mentón, en ese mismo lado. "No se percibe olor de alcohol en la cavidad bucal", insisten los galenos.
El cuello anterior y exterior del subteniente presentaba una lividez cadavérica. "Al explorar el cuello se nota movilidad marcada en la extensión, flexión y lateralidad, lo cual contrasta con la rigidez del resto del cuerpo", sostienen los médicos.

Ceremonial del poder y el abuso

Los 'bautizos' son prácticas que se cumplen en diversos ámbitos, desde el colegio hasta los clubes sociales.

En un video de la autopsia, "se aprecia la manipulación del hermano del subteniente; él (Luis Vega) entra como observador (...) Le mueve el cuello fuertemente. No se puede decir que se desnucó, a lo mejor eso pasó aquí", dijo en una entrevista concedida a varios medios de comunicación (excepto a HOY) el comandante de la Fuerza Terrestre, Northon Narváez.
En el tórax, los galenos encontraron una zona equimótica (el Diccionario de la Real Academia define la equimosis como la mancha amarillenta y negruzca producto de golpes u otras causas) de 15 centímetros de diámetro, escoriaciones en el brazo derecho y cuatro zonas equimóticas en el brazo izquierdo.
En la piel de los dedos y en el brazo izquierdo del cadáver, los galenos hallaron coloraciones negruzcas similares a las encontradas en la boca. En la rodilla izquierda se apreciaba otra escoriación de cuatro centímetros de diámetro, al igual que en la derecha. Los galenos notaron la presencia de "escoriaciones en el dorso del dedo gordo del pie izquierdo y en el dorso del segundo y el tercero de los dedos del pie derecho".
Cuando Rigoberto Sotomayor y Marco Jaramillo colocaron el cadáver en posición fetal, observaron cómo salían de su boca secreciones de color rojizo con restos de alimentos. En la región genital, en la cara inferior del escroto, encontraron otra mancha negruzca de cinco centímetros de diámetro. Los familiares del subteniente denunciaron que había muerto en un extraño ritual de 'bautizo', práctica acostumbrada en los recintos militares.
El caso es investigado en el Juzgado de la Tercera Zona Militar de Cuenca y el comandante de la Fuerza Terrestre ha dicho que respetarán las decisiones del juez militar; el fiscal que inicio la instrucción previa, Milton Ayala Bermeo, dijo que, por tratarse de un delito común y por el rango de los presuntos responsables, estos carecen de fuero especial.
Los 'bautizos', son rituales que no pueden dejar de realizarse, pero sin caer en excesos, según dijo el almirante Fernando Donoso, comandante general de la Marina. Estos ritos, sin embargo, no son propios de los recintos militares, tampoco los abusos que se cometen, según dijo Alberto Molina, oficial del Ejército en retiro.
BLANCO y NEGRO muestra que es así, aunque los 'bautizos' son más violentos en unos sitios que en otros, según los testimonios que se han recogido para evidenciar los niveles de violencia a los que se puede llegar en los rituales que diversos organismos de derechos humanos reclaman erradicar, sobre todo en las Fuerzas Armadas. (JT)


Fiscal: 'Se trata de un asesinato'

Ayala dice que los autores del supuesto crimen deben ser procesados por la justicia civil

El fiscal Distrital de Loja, con sede en Macará, Milton Ayala Bermeo, inició la instrucción previa y solicitó al juez ordenar la prisión de los presuntos responsables: Jorge Segovia, Luis Alfredo Parreño Pincay, Estuardo Condo Gómez, John López Ulvio, Estuardo Condo Gómez, Angel Cherry Jaramillo Gutiérrez, Tomas Hidelfonso Peñafiel Véliz y Segundo Montes Zumba, quienes se encuentran detenidos en Cuenca, según ha dicho el comandante del Ejército, Northon Narváez.
La instrucción fiscal se inició con fundamento en el parte médico legal y luego de haber solicitado varias diligencias, entre las que se cuenta el primer pedido de detención de los subtenientes Wilson Araque, Paúl Cañizares y Fernando Robalino, para recoger sus testimonios. La siguiente diligencia fue el reconocimiento del sitio donde se suscitaron los hechos
El fiscal insistió que, incumpliendo la orden de detención, los presuntos responsables han sido trasladados fuera del recinto militar, "a pesar de que, por tratarse de un delito común y, por su rango, no se sujetan al fuero especial".
"Por las versiones recibidas se determinó que se trata de un asesinato; por lo tanto, se dio inicio a la instrucción fiscal", dice un comunicado del Ministerio Público. (JT)



El necesario edicto del rey Neptuno

En la página web de las FFAA se informa sobre los distintos modos de dar la bienvenida a los reclutas

"El bautizo naval es una tradición que se remonta mucho tiempo atrás; se realiza cada año a los guardiamarinas que han pasado su primer año a bordo de la Escuela, quienes una semana antes de la llegada de los nuevos aspirantes (reclutas) y después de superar algunas pruebas impuestas por el rey Neptuno para demostrar el temperamento, carácter y formación de sus nuevos súbditos, tienen el privilegio de ingresar al reino de los guardiamarinas antiguos y hacerse acreedores a los derechos que les corresponden", dice en el texto sobre la Armada.
Neptuno es elegido entre el personal de tropa: el más fuerte y agresivo. El 'bautizo' se cumple cuando los nuevos cadetes cruzan en la embarcación la línea equinoccial, según fuentes consultadas por BLANCO y NEGRO.
"Bajo la tutela de Neptuno y su corte, cada bautizado, en compañía de su respectivo padrino, va superando una a una las pruebas establecidas hasta llegar a la búsqueda y encuentro del edicto real".
Una de las pruebas es que los aspirantes a oficiales pasen por debajo de una red y reciban golpes de quienes serán sus subalternos. (JT)


La entrada por el Portón de Marte

La tradición que destaca el Ejército en la vida militar es el paso del cadete por un arco de cipreses

La única referencia que existe sobre los 'bautizos' en la Fuerza Terrestre, en la página web de las Fuerzas Armadas, es la ceremonia Militar que realizan los aspirantes a oficiales del Ejército, al ingresar por el 'Portón de Marte' (un arco flanqueado por cipreses), a la Escuela Militar Eloy Alfaro.
"Difícil resulta poder expresar ese momento supremo (...) Sentimientos de tristeza y alegría", dice.
Y sigue con una alta dosis de lirismo: "El momento sublime comenzó. Nuestros nombres fueron pronunciados y uno por uno nos encaminamos a ese gran Portón, en el cual se leían palabras que, aunque simples, llevaban consigo un gran significado: 'Solo venciéndote vencerás'. Esta frase se grabó perpetuamente en nuestras mentes. Sus grandes puertas se abrieron, un corredor adelante, y a sus costados, vestidos con uniformes de gran parada, nos recibieron los cadetes antiguos".
Más adelante: "En el umbral del Portón, nos saludaron altos oficiales de la Escuela (...) Ingresamos con la ilusión de ver nuestros sueños cumplidos (...) Por eso el Portón de Marte significa el comienzo de una nueva carrera; es el encaminarse al servicio de la Patria. Por el pasarán únicamente (...) aquellos que están dispuestos a dejarlo todo, incluso su vida misma, en defensa de la heredad territorial". Por ese Portón pasó el subteniente Julio Rubén Robles Eras, con esas ilusiones. (JT)


El baño de aceite a los nuevos pilotos

Luego del primer vuelo sin la supervisión del instructor, el novato debe cargar una cruz hasta una pileta

En la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) es tradicional el 'bautizo' con aceite quemado y aserrín, según algunos ex oficiales consultados por BLANCO y NEGRO. Los rituales acostumbrados en esta rama para dar la bienvenida a los aspirantes a oficiales es la referencia más escueta que existe en la página web de las Fuerzas Armadas.
"Esta actividad se efectúa, una vez que cadete de la Escuela Superior Militar de Aviación, luego de una exigente preparación académica y de vuelo, es calificado por el piloto 'chequeador", dice en la pagina web. El piloto instructor termina su trabajo luego de tomar una prueba de vuelo al aspirante y lo deja desarrollar todo lo que ha aprendido solo.
El aspirante, sigue el texto de la página web de las Fuerzas Armadas, tiene "el privilegio de controlar la aeronave solo; luego de su vuelo es recibido por sus instructores y compañeros de promoción para bautizarlo", según se informa. El cadete recibe una cruz que debe cargar "desde el avión hasta la pileta, en donde es bañado con aceite de motor de aviación (quemado) en señal de bienvenida como nuevo piloto de la Fuerza Aérea Ecuatoriana". (JT)

 

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