SÁBADO 18 DE AGOSTO DE 2001

CRONICA ROJA El IESS gasta $12 millones anuales para honrar el contrato colectivo El dulce negocio de crear beneficios
• Asesinatos macabros en Guayaquil • Los beneficios que han conseguido los servidores del Instituto se han acumulado en las negociaciones. • Un abogado riobambeño es el inventor de las más extrañas utilidades de los trabajadores.

La firma de un acta en la que se declara que las funciones de Filanbanco cesaron el 30 de julio pasado, es lo que diferencia la situación de los empleados de la entidad bancaria con quienes se encargan de la seguridad de esta. Y es que luego de cerrado el banco el 17 de julio, comenzó a evidenciarse que los trabajadores de la institución no eran un solo grupo.
La situación de los empleados de Filanbanco, en cuanto a los beneficios que obtuvieron del Estado en sus contratos colectivos, no es distinta a la de otras entidades estatales, en donde los sindicatos adquirieron enorme poder.
Los 4 260 empleados a escala nacional están agrupados bajo diferentes empresas, entre las que se destacan Filanbanco S.A., Sertenge S.A, Sermansa, Informática, entre otras denominadas tercerizadoras, y la lucha por las liquidaciones, especialmente de dos grupos, se da por separado, con distintos representantes legales.

El arte de ganar hasta la muerte

Para liquidar a los empleados de las entidades que dependen de Filanbanco se necesitan $34 000 000.

Para muestra, Filanbanco, conformada por personal de planta y Sertenge, por conserjes y otros temporales, se amparan bajo un mismo contrato colectivo: el Undécimo, que entró en vigencia el 13 de marzo anterior y al cual se añadió al personal de Informática.
¿Por decisión de quién?
Sermansa, conformada por el personal de seguridad, alrededor de 850 elementos armados, se rige por un contrato colectivo vigente desde el 15 de marzo pasado. Así, entre las polémicas generadas por el cierre del 'banco más grande del Ecuador', no se cuestiona únicamente el listado de los grandes deudores, entregado por el presidente Gustavo Noboa Bejarano a los medios de comunicación, sino también los 'jugosos sueldos' de gerentes y altas cúpulas de la entidad, así como las supuestas 'prebendas exageradas' que gozaban los empleados gracias a los referidos contratos. De ello, por supuesto, los miembros del Comité de Empresa se defienden, argumentando que el contrato se suscribió ante autoridades de trabajo, con la aprobación de gerentes designados por el Gobierno y bajo el conocimiento del único accionista, el Ministerio de Economía y Finanzas.
"Se trata de aspiraciones postergadas por muchos años, plasmadas en sucesivas revisiones del documento que es ley para las partes y que como tal, deben respetarse", señalan. Aspiraciones no concretadas cuando la administración del banco estaba en manos privadas y hechas realidad cuando llegó a manos del Estado.
No existen diferencias relevantes entre ambos contratos, por lo que la discusión no se centra en quién recibe mejores beneficios, sino en la influencia, el plazo y la forma de pago que se les otorgaría por concepto de liquidaciones. Los guardias de seguridad, entonces, siguen siendo trabajadores de Filanbanco, lo que los sitúa en ventaja, por cuanto cobran sus sueldos quincenalmente y tienen posibilidades de continuar laborando durante más meses. Los ex empleados, en cambio, están con los brazos cruzados, en la espera de que los liquiden para poder iniciar algún tipo de negocio. "No aspiro trabajar en banca otra vez. Estuve 15 años en Filanbanco y por la edad que tengo (39 años) es imposible que consiga empleo en otra entidad donde solo quieren gente de hasta 25 años y en puestos con sueldos inferiores a los que ganaba aquí", explicó 'Fabián', quien se desempeñaba como supervisor de uno de los departamentos. (LMI)

Varias empresas de Filanbanco

Los 4 260 empleados de Filanbanco, a escala nacional, están agrupados en Filanbanco S.A, Informática, Sertenge S.A, que suman aproximadamente 3 200 trabajadores, de los que el 60% son mujeres y el 40% hombres; y Sermansa, empresa tercerizadora que brinda seguridad a la entidad, con 850 elementos.
Se calcula que para la liquidación de los guardias de Sermansa, se requieren $6 500 000 y para los de Filanbanco S.A, Sertenge S.A. e Informática, un total de $34 000 000.
Tanto los empleados de Filanbanco como los guardias de Sermansa argumentan que el descalabro de la entidad surgió a raíz de la fusión con La Previsora, debido a su último contrato colectivo que arrojó cuantiosas liquidaciones.
En el documento, inscrito el 23 de diciembre de 1997, se establecía que los trabajadores de La Previsora gozaban de una estabilidad de cinco años, contados a partir del 21 de octubre de 1999, además, eran beneficiarios de una gratificación de un millón de sucres ($40), que se pagó el 3 de agosto del año anterior.
Si el trabajador salía de la institución bancaria antes de esa fecha, el bono debía entregarse con la liquidación. Se estima que por haber sido ese el caso de los 1 240 trabajadores que salieron de esa entidad antes de esa fecha, se desembolsó por este concepto $50 000 adicionales al total de la liquidación que recibieron. (LMI)

Las cuantiosas y numerosas gratificaciones a cargo de la institución estatal financiera

El Undécimo contrato colectivo de trabajo, celebrado entre Filanbanco S.A. y el Comité de Empresa de empleados a nivel nacional, vigente desde el 13 de marzo anterior; y el Primero de Sermansa vigilancia privada S.A., vigente desde el 15 de marzo, beneficia y ampara a todos los trabajadores de ambas empresas, así como a aquellos que ingresan a prestar servicios en la institución en relación de dependencia.
La compañía de Seguridad Sermansa, filial de Filanbanco, inició sus labores hace aproximadamente 15 años con 600 hombres a escala nacional. Anteriormente se encargaba del mantenimiento y la limpieza, tanto de la sucursal mayor, ubicada en el centro de Guayaquil, como en doce de las agencias, y hasta de brindar seguridad domiciliaria privada.
Los sueldos de los empleados de Filanbanco oscilaban entre $200 a $400 y en cargos más altos bordeaba, los $700. Se desconocen los de las altas cúpulas, pero se especulan cifras que pasan de miles de dólares mensuales. Los de Sermansa ganan entre $150 y $400.
Al contrato colectivo no estan suscritos los cargos de representación: presidente ejecutivo, gerente general, auditor general, vicepresidentes ejecutivos, gerentes regionales, abogados y quienes prestaran servicio al banco o Sermansa, sin relación de dependencia.
Desde el momento en que se suscribe el contrato, todos los trabajadores están garantizados con una estabilidad de dos años y la indemnización de 24 remuneraciones, sin consideración de tiempo de servicio o el cargo que desempeñe. Pero en caso de despido intempestivo o desahucio, cuatro rangos determinan el mínimo de remuneraciones mensuales a que tendrá derecho el trabajador por antigüedad que corresponde al 100% de la remuneración mensual última por el tiempo que faltare para el término de la estabilidad concedida.
Estos son: De 1 a 3 años, 15 remuneraciones; de 3 más un día a 5 años, 18 remuneraciones; de 5 más un día a 9 años, 20 remuneraciones; y de 9 más un día en adelante, 24 remuneraciones. Por ejemplo: Al ser despedido un trabajador que laboró ocho años y medio (rango C), tiene asegurada una indemnización de 20 remuneraciones, cualquiera que sea el mes de despido a partir del cuarto mes de vigencia del contrato. Esta indemnización se sumará a las contempladas en el Código de Trabajo.
En cuanto a gratificaciones, el banco pagará a los empleados las nueve establecidas en el Décimo contrato, que equivalen a una quincena de sueldo en los meses de enero, marzo, abril, mayo, junio, julio, septiembre, octubre y diciembre. A estas se suman con el Undécimo contrato, dos gratificaciones anuales, equivalentes a una quincena de sueldo: una en febrero y la otra en noviembre de cada año, las mismas que reemplazan a dos anticipos sobre utilidades que se pagaban bajo el contrato anterior. Los de Sermansa reciben once gratificaciones anuales. (LMI)

Hasta el 30 de julio

  • Los ex empleados de la entidad demandan el pago del 50% en efectivo y el restante en certificados de depósitos garantizados por la banca privada, lo cual según Fernando Vivero, presidente de la Asociación de Bancos Privados es imposible, dado que la banca no maneja el fideicomiso.
  • Según Tito Palma, representante legal del Comité de Empresa, desde el pasado 26 de julio se han presentado pliegos de peticiones.
  • El ministro de Trabajo, Martín Insua, firmó un acta provisional en la que se definía la situación jurídica de los trabajadores: laboraban hasta el 30 de julio.
  • Les prometieron para el 3 de agosto una respuesta, pero no se dio. Posteriormente, el 14 de agosto, se les planteó la entrega de $12 500 000. Luego se rebajó a $10 000 000.
  • "La propuesta de Gobierno en lugar de incrementarse se iba reduciendo día a día, olvidándose que los trabajadores tienen crédito privilegiado de primera clase; es decir, que la entidad debe preocuparse antes de sanar otras deudas, en liquidarlos.
  • Por su parte, Tito Jaramillo, representante legal de Sermansa, explicó que con los guardias ya estaba solucionada la forma de pago: 50% luego de firmada el acta de cese de funciones y el restante en un plazo de 90 días. "Aún falta definir cuándo les van a pagar", indicó. (LMI)

Son 850 guardias los que tienen asegurado el trabajo

Los guardias privados pertenecían a un rol de Filanbanco, pero luego de varias administraciones, se unificó un solo grupo de guardías y se los liquidó, posteriormente se fundó Sermansa. Una vez que el personal de seguridad logró estabilidad, los jefes de división creyeron conveniente incrementar más guardias en las sucursales a escala nacional.
Actualmente son 850 y aún siguen trabajando para la entidad. Al parecer, tienen asegurado su puesto por varios meses más. Este personal fue el encargado de vigilar el transporte de dinero, dar seguridad al personal ejecutivo, resguardar camaroneras y otros bienes embargados, así como cuidar las puertas de acceso a la matriz en la que labora personal recontratado por Filanbanco en las áreas de recursos humanos e informática. Labores que les habrían dado cierto control de la situación física de los edificios de Filanbanco, durante los días del cierre.
Tito Jaramillo, representante de Sermansa Vigilancia Privada S.A., explica que los guardias se deben exclusivamente a Filanbanco y no pueden laborar en otro tipo de empresas, y sus liquidaciones finales no implica el que les cedan las armas. (LMI).

 

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