Para muestra, Filanbanco, conformada por
personal de planta y Sertenge, por conserjes y otros temporales, se amparan bajo un mismo
contrato colectivo: el Undécimo, que entró en vigencia el 13 de marzo anterior y al cual
se añadió al personal de Informática.
¿Por decisión de quién?
Sermansa, conformada por el personal de seguridad, alrededor de 850 elementos armados, se
rige por un contrato colectivo vigente desde el 15 de marzo pasado. Así, entre las
polémicas generadas por el cierre del 'banco más grande del Ecuador', no se cuestiona
únicamente el listado de los grandes deudores, entregado por el presidente Gustavo Noboa
Bejarano a los medios de comunicación, sino también los 'jugosos sueldos' de gerentes y
altas cúpulas de la entidad, así como las supuestas 'prebendas exageradas' que gozaban
los empleados gracias a los referidos contratos. De ello, por supuesto, los miembros del
Comité de Empresa se defienden, argumentando que el contrato se suscribió ante
autoridades de trabajo, con la aprobación de gerentes designados por el Gobierno y bajo
el conocimiento del único accionista, el Ministerio de Economía y Finanzas.
"Se trata de aspiraciones postergadas por muchos años, plasmadas en sucesivas
revisiones del documento que es ley para las partes y que como tal, deben
respetarse", señalan. Aspiraciones no concretadas cuando la administración del
banco estaba en manos privadas y hechas realidad cuando llegó a manos del Estado.
No existen diferencias relevantes entre ambos contratos, por lo que la discusión no se
centra en quién recibe mejores beneficios, sino en la influencia, el plazo y la forma de
pago que se les otorgaría por concepto de liquidaciones. Los guardias de seguridad,
entonces, siguen siendo trabajadores de Filanbanco, lo que los sitúa en ventaja, por
cuanto cobran sus sueldos quincenalmente y tienen posibilidades de continuar laborando
durante más meses. Los ex empleados, en cambio, están con los brazos cruzados, en la
espera de que los liquiden para poder iniciar algún tipo de negocio. "No aspiro
trabajar en banca otra vez. Estuve 15 años en Filanbanco y por la edad que tengo (39
años) es imposible que consiga empleo en otra entidad donde solo quieren gente de hasta
25 años y en puestos con sueldos inferiores a los que ganaba aquí", explicó
'Fabián', quien se desempeñaba como supervisor de uno de los departamentos. (LMI)
Varias empresas de Filanbanco
Los 4 260 empleados de Filanbanco, a escala nacional, están agrupados en Filanbanco S.A,
Informática, Sertenge S.A, que suman aproximadamente 3 200 trabajadores, de los que el
60% son mujeres y el 40% hombres; y Sermansa, empresa tercerizadora que brinda seguridad a
la entidad, con 850 elementos.
Se calcula que para la liquidación de los guardias de Sermansa, se requieren $6 500 000 y
para los de Filanbanco S.A, Sertenge S.A. e Informática, un total de $34 000 000.
Tanto los empleados de Filanbanco como los guardias de Sermansa argumentan que el
descalabro de la entidad surgió a raíz de la fusión con La Previsora, debido a su
último contrato colectivo que arrojó cuantiosas liquidaciones.
En el documento, inscrito el 23 de diciembre de 1997, se establecía que los trabajadores
de La Previsora gozaban de una estabilidad de cinco años, contados a partir del 21 de
octubre de 1999, además, eran beneficiarios de una gratificación de un millón de sucres
($40), que se pagó el 3 de agosto del año anterior.
Si el trabajador salía de la institución bancaria antes de esa fecha, el bono debía
entregarse con la liquidación. Se estima que por haber sido ese el caso de los 1 240
trabajadores que salieron de esa entidad antes de esa fecha, se desembolsó por este
concepto $50 000 adicionales al total de la liquidación que recibieron. (LMI)
Las cuantiosas y numerosas gratificaciones a cargo de la institución estatal
financiera
El Undécimo contrato colectivo de trabajo, celebrado entre Filanbanco S.A. y el Comité
de Empresa de empleados a nivel nacional, vigente desde el 13 de marzo anterior; y el
Primero de Sermansa vigilancia privada S.A., vigente desde el 15 de marzo, beneficia y
ampara a todos los trabajadores de ambas empresas, así como a aquellos que ingresan a
prestar servicios en la institución en relación de dependencia.
La compañía de Seguridad Sermansa, filial de Filanbanco, inició sus labores hace
aproximadamente 15 años con 600 hombres a escala nacional. Anteriormente se encargaba del
mantenimiento y la limpieza, tanto de la sucursal mayor, ubicada en el centro de
Guayaquil, como en doce de las agencias, y hasta de brindar seguridad domiciliaria
privada.
Los sueldos de los empleados de Filanbanco oscilaban entre $200 a $400 y en cargos más
altos bordeaba, los $700. Se desconocen los de las altas cúpulas, pero se especulan
cifras que pasan de miles de dólares mensuales. Los de Sermansa ganan entre $150 y $400.
Al contrato colectivo no estan suscritos los cargos de representación: presidente
ejecutivo, gerente general, auditor general, vicepresidentes ejecutivos, gerentes
regionales, abogados y quienes prestaran servicio al banco o Sermansa, sin relación de
dependencia.
Desde el momento en que se suscribe el contrato, todos los trabajadores están
garantizados con una estabilidad de dos años y la indemnización de 24 remuneraciones,
sin consideración de tiempo de servicio o el cargo que desempeñe. Pero en caso de
despido intempestivo o desahucio, cuatro rangos determinan el mínimo de remuneraciones
mensuales a que tendrá derecho el trabajador por antigüedad que corresponde al 100% de
la remuneración mensual última por el tiempo que faltare para el término de la
estabilidad concedida.
Estos son: De 1 a 3 años, 15 remuneraciones; de 3 más un día a 5 años, 18
remuneraciones; de 5 más un día a 9 años, 20 remuneraciones; y de 9 más un día en
adelante, 24 remuneraciones. Por ejemplo: Al ser despedido un trabajador que laboró ocho
años y medio (rango C), tiene asegurada una indemnización de 20 remuneraciones,
cualquiera que sea el mes de despido a partir del cuarto mes de vigencia del contrato.
Esta indemnización se sumará a las contempladas en el Código de Trabajo.
En cuanto a gratificaciones, el banco pagará a los empleados las nueve establecidas en el
Décimo contrato, que equivalen a una quincena de sueldo en los meses de enero, marzo,
abril, mayo, junio, julio, septiembre, octubre y diciembre. A estas se suman con el
Undécimo contrato, dos gratificaciones anuales, equivalentes a una quincena de sueldo:
una en febrero y la otra en noviembre de cada año, las mismas que reemplazan a dos
anticipos sobre utilidades que se pagaban bajo el contrato anterior. Los de Sermansa
reciben once gratificaciones anuales. (LMI)
Hasta el 30 de julio
- Los ex empleados de la entidad demandan el
pago del 50% en efectivo y el restante en certificados de depósitos garantizados por la
banca privada, lo cual según Fernando Vivero, presidente de la Asociación de Bancos
Privados es imposible, dado que la banca no maneja el fideicomiso.
- Según Tito Palma, representante legal del
Comité de Empresa, desde el pasado 26 de julio se han presentado pliegos de peticiones.
- El ministro de Trabajo, Martín Insua,
firmó un acta provisional en la que se definía la situación jurídica de los
trabajadores: laboraban hasta el 30 de julio.
- Les prometieron para el 3 de agosto una
respuesta, pero no se dio. Posteriormente, el 14 de agosto, se les planteó la entrega de
$12 500 000. Luego se rebajó a $10 000 000.
- "La propuesta de Gobierno en lugar de
incrementarse se iba reduciendo día a día, olvidándose que los trabajadores tienen
crédito privilegiado de primera clase; es decir, que la entidad debe preocuparse antes de
sanar otras deudas, en liquidarlos.
- Por su parte, Tito Jaramillo, representante
legal de Sermansa, explicó que con los guardias ya estaba solucionada la forma de pago:
50% luego de firmada el acta de cese de funciones y el restante en un plazo de 90 días.
"Aún falta definir cuándo les van a pagar", indicó. (LMI)
Son 850 guardias los que tienen
asegurado el trabajo
Los guardias privados pertenecían a un rol de Filanbanco, pero luego de varias
administraciones, se unificó un solo grupo de guardías y se los liquidó, posteriormente
se fundó Sermansa. Una vez que el personal de seguridad logró estabilidad, los jefes de
división creyeron conveniente incrementar más guardias en las sucursales a escala
nacional.
Actualmente son 850 y aún siguen trabajando para la entidad. Al parecer, tienen asegurado
su puesto por varios meses más. Este personal fue el encargado de vigilar el transporte
de dinero, dar seguridad al personal ejecutivo, resguardar camaroneras y otros bienes
embargados, así como cuidar las puertas de acceso a la matriz en la que labora personal
recontratado por Filanbanco en las áreas de recursos humanos e informática. Labores que
les habrían dado cierto control de la situación física de los edificios de Filanbanco,
durante los días del cierre.
Tito Jaramillo, representante de Sermansa Vigilancia Privada S.A., explica que los
guardias se deben exclusivamente a Filanbanco y no pueden laborar en otro tipo de
empresas, y sus liquidaciones finales no implica el que les cedan las armas. (LMI).
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