Las encomiendas pasarán a manos del Estado,
según Ley de Aduanas
'Regrese dentro de quince días", "Llame mañana", "La mercadería se
encuentra en el Puerto Marítimo, pero le falta una firma", fueron algunas evasivas
que Fanny Martínez, guayaquileña, quien tiene familiares en Queens, EEUU, recibió días
atrás de uno de los empleados de Ecuatoriana Express (fundada en 1992 y registrada en la
CAE), empresa de correo paralelo que sorpresivamente cerró sus puertas en el país y
Norteamérica, la semana anterior.
Hace más de un año, un hermano le envió, a un costo de $205, una encomienda con número
de guía 2433, que contenía ropa y zapatos avaluados en más de $500.
Ella es una de los más de 5000 ecuatorianos afectados.
En Cuenca, ciudad donde se inició el escándalo, el perjuicio sobrepasaría los ocho
millones de dólares, según los perjudicados.
"Son más de 600 personas, solo de carga, y más de 400 que enviaban encomiendas y
cosas pequeñas", dijo Luis Pesántez, que llegó desde los Estados Unidos para
averiguar sobre su mercadería.
Pesántez envió una caja el 21 de julio del 2000, la cual contenía un equipo de sonido,
un televisor de 27 pulgadas, discos compactos y ropa.
Los perjudicados sostienen que en la sucursal cuencana, ubicada en el pasaje Hermano
Miguel, al centro de la ciudad, ningún ejecutivo ha dado la cara, ya que desde el 8 de
junio anterior, los dueños sacaron todo el mobiliario. Incluso, han conformado un comité
para impulsar el proceso judicial, a cargo de Leonidas Márquez Palacios, presidente del
grupo de afectados.
Por su parte, el Juez Primero de lo Penal del Guayas, Angel Rubio, y Rafael Esteves,
defensor de los perjudicados en Guayaquil, hicieron el lunes pasado un allanamiento a las
oficinas, ubicadas en la ciudadela Adace, calle Quinta 101 y avenida de las Américas; y
Clemente Ballén y Escobedo, ante la presencia de varios denunciantes.
En las instalaciones, se encontraron paquetes envueltos con cinta aislante que fueron
entregados como parte del proceso penal.
Rubio dictó orden de prisión a los presuntos responsables del delito, Germán Hernández
Cajiao, gerente o representante de la compañía; Rossi Macías y los esposos Mario
Hernández Cajiao y Karina Jamed Macías, y prohibió su salida del país.
No obstante, el representante legal de Ecuatorian Express, Bayardo Moreno Piedrahíta,
atiende en Quito y Cuenca las múltiples denuncias de los perjudicados, sin resultados
positivos.
Al parecer, el perjuicio se extendería a otras ciudades, como Ambato, Manta, Latacunga,
Machachi, Macas, Azogues, Cañar y Loja.
Sin embargo, la Corporación Aduanaera Ecuatoriana (CAE) registra un total de 34 correos
paralelos legales, mientras que los 'correos fantasmas' suman unas cuarenta y dos
agencias.
Continúan demandas
Hasta el momento, 130 denuncias en contra de Ecuatoriana Express se han tramitado en los
juzgados Tercero, Cuarto, Octavo, Noveno, Décimo, Decimosegundo, Decimotercero y
Vigésimo de lo Penal del Guayas.
En una providencia dictada el jueves anterior por el Juez Fiscal de Aduanas del Guayas y
Galápagos, Hanníbal Vela Bajaña, se mencionó que la agencia incurrió en el delito de
ofrecer servicio de envío por vía marítima, lo cual es penado por la ley, de acuerdo
con los requerimientos de la CAE, e inició autocabeza de proceso contra los ejecutivos,
cómplices y encubridores por supuesta evasión de tributos.
Ayer, en horas de la mañana, se abrió de uno de los tres contenedores de 40 pies de la
agencia y se inició el inventario y avalúo de la carga correspondiente. Según las
investigaciones, la mercadería podría entrar en remate, si se comprueba el delito de
tráfico ilícito de mercancía y evasión tributaria, tipificado en el artículo 82 de la
Ley de Aduanas, pues ahora los bultos pasarán a ser propiedad del Estado. (CHM-RMT)
CAE imvestiga delito
La Corporación Aduanera Ecuatoriana (CAE) es la única autorizada para controlar la
actividad de los couriers desde los aeropuertos, procediendo a chequear la mercaderia
declarada del usuario y denunciar ante el juez fiscal de aduanas si hay algún tipo de
irregularidad en el envío, dice Luis Durán, director distrital de la entidad.
La Ley Orgánica de Aduanas dispone en su reglamento que los permisos de funcionamiento
estén en un lugar visible.
Las agencias denunciadas, Saete y Ecuatoriana Express, incurren en 'delito aduanero'
porque la actividad que generan no es aérea sino marítima, y ello se considera ilegal,
enfatiza Durán.
Explica que la Ley de aduanas permite dos maneras para enviar carga marítima: la full
container, mercancias de un consignatario; y la FCL, para empresas dedicadas a la
consolidación de carga.
"Hay empresas, nacionales y extranjeras que publicitan su servicio donde hay usuarios
que lo compran y "acá solo son receptores".
"El ilícito cometido por los courier se debe a que han declarado ante la aduana como
que la mercadería es para muchos usuarios, por lo tanto no es propiedad de la empresa,
sino de terceros", comenta.
"No podemos determinar si existen 'correos piratas', mientras no se comprueben
ilicitos en nuestras instalaciones primarias". (CHM).
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'Saete Courier' se suma a otras 42 agencias ilegales en el paísOtro grupo de más de 50 perjudicados acudió a la
oficina de Rafael Estévez Moncayo, ex ministro juez y defensor de los afectados, para
demandar a Saete Courier Express (agencia ilegal, dedicada al sistema de envío marítimo)
que tiene sucursales en Guayaquil, Quito, Portoviejo, Ambato, Azogues y Cuenca; y oficinas
en ciudades americanas como Queens, Brooklyn, New Yersey y Miami.
"He esperado más de un año y no me entregan mi encomienda. Iba a demandar hace tres
meses a César Madrid, propietario, porque no cumplió con su palabra", señaló con
lágrimas Luis Hernández, perjudicado con más de $700.
El Juez Rubio ordenó el allamiento de las oficinas de Saete Courier, ubicada en la
ciudadela Kennedy, al norte de Guayaquil, a la intendencia de Policía del Guayas. Allí
se encontraron varios paquetes, cartones y maletas que serán entregados posteriormente a
sus dueños, después que los peritos judiciales realicen el inventario de rigor.
Por otra parte, Walter Espinel Jaramillo, propietario de J&B Express de Guayaquil,
empresa legal, señaló que existe confusión y que la compañía americana 'J&B
Cargo', de New York, es la que estaría perjudicando a la ciudadanía y no la que él
administra, pues solo envía pequeños paquetes de hasta 2 kilos de peso.
"Nosotros sí estamos cumpliendo con los clientes. Las personas deben cuidarse de las
agencias fantasmas", dijo Espinel. (CHM).
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