SÁBADO 23 DE JUNIO DE 2001

CRONICA ROJA Cambiar para conseguir empleo La liposucción gana terreno a 'su majestad', la rinoplastia
• La Policía captura en Quito a dos de los más buscados en Guayas • Muchas de las exigencias del mercado laboral, en cuestiones de imagen, no se ajustan
al biotipo ecuatoriano. Hay quienes se
endeudan para retocarse.
• Los costos de la cirugía plástica en Ecuador son cuatro o cinco veces menores que
en los Estados Unidos.

El guionista colombiano Fernando Gaitán hacía público, en enero pasado, el dilema que tenía respecto a la transformación de Beatriz Pinzón Solano, la protagonista de la telenovela que rompía, hasta ese momento, con todos los esquemas establecidos. "Si transformo a Betty estaría reconociendo que para triunfar en este mundo es necesario ser bello...", declaró en ese entonces el guionista a un matutino de su país.
Meses más tarde, sin embargo, los seguidores de Betty se sorprendían al ver que la fea heroína cambiaba su aspecto físico paulatinamente. La influencia de otro personaje de la novela fue el eje de ese cambio. Finalmente, y a pesar de ser una especie de emblema de las mayorías menos agraciadas, que la seguían por televisión, Betty se dejó atrapar por los encantos de la belleza.

La derrota de Betty
la Fea

La belleza física gana terreno y se la toma como sinónimo de buena imagen. Abre puertas y causa frustraciones.

Situación aquella que no se aparta a la realidad ecuatoriana que afrontan diariamente un simnúmero de personas que, a pesar de apararentar cierta satisfacción de sí mismos, ocultan internamente la fustración de no ser valoradas por su capacidad sino por los estándares estéticos impuesto por una sociedad donde la belleza se ha vuelto una disciplina. De allí que la carrera para evitar ser relegados y apartados de esos espacios, hoy la inician tanto hombres como mujeres, profesionales y amas de casas.
"Siempre una persona está predispuesta, el medio que la rodea termina condicionando esa predisposición. Si el mercado laboral exige imagen, la persona que necesita del empleo termina aceptando la regla", manifiesta la sicóloga clínica Ruth Moya.
Es así como en estas últimas décadas, el mercado se ha esmerado en fabricar un simnúnero de técnicas para rendir culto al cuerpo, lo que ha provocado que el hombre actual se involucre en la cultura de lo estético. En este sentido, la cirugías plásticas son la herramienta de primera mano para corregir detalles del cuerpo que se consideren antiestéticos y, por ende, constituirse en un impedimento al momento de conseguir un empleo, conquistar o retener a alguien.
"La cirugía estética es muy beneficiosa. Solo basta que la persona esté motivada a enfrentar un cambio. Muchas personas se sienten satisfechas al ver esos cambios", dice el cirujano plástico Jaime Lebed Queirolo, quien ha operado a reconocidos personajes nacionales e internacionales.
Sin embargo, a raíz de su aplicación masiva, diferentes posturas ha generado la cirugía estética, al punto que hay quienes la censuran por considerla un culto a la vanidad.

Otros recursos

"Se considera un acto de vanidad, inclusive de irresponsabilidad, si se trata de determinadas cirugías, como las de inyectar colágeno en los labios, glúteos o aumentar el busto para tener un físico parecido a una estrella de cine", cuestiona Elías Dávila, vicario de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Guayaquil. Cree que hay otros mecanismos estéticos para mejorar la imagen, que se podrían aplicar de acuerdo a las posibilidades. "Las mujeres cuentan con el maquillaje o vestuario; los hombres, con la presentación personal".
Un criterio parecido expresa la consultora empresarial, Olga Aguilar, quien manifiesta que una persona no necesita ir a un quirófano para mejorar su imagen, pues esta se puede mejorar con cada detalle y armonía en el vestir, con el aseo y otros aspectos básicos.
La sicóloga clínica Ruth Moya, empero, piensa que mientras la cirugía estética sea un complemento para mejorar la imagen de la persona y no para ocultar la insatisfacción o la fustración que esta tenga, será beneficiosa. Empero enfatiza que el "éxito de una cirugía estará en la persona que haya ingresado a un quirófano motivada por sí misma y no por la influencia de terceros".
En este sentido, la sicóloga reconoce que muchas de las personas que se operan lo hacen guiadas por la influencia del medio que las rodea. El cirujano Jaime Lebed admite al respecto que "el paciente latino siempre tiende a dejarse guiar por la opinión de otras personas, ya sean familiares o amigos".
Gaitán Villavicencio, sociólogo guayaquileño, va más allá y manifiesta que la venta de arquetipos culturales influyen en las personas para tomar una decisión al respecto. "Este fenómeno es algo cotidiano, puesto que estrellas de televisión y cine, candidatas a reinados de belleza, top models, asesores de imagen, modistos y más proporcionan al hombre común el concepto de la belleza como 'un medio para ser no solo aceptado sino, admirado'. (JVR-CHM-LMI)

Pacientes

  • El cirujano Jaime Lebed, quien tiene un alto número de pacientes norteamericanos que llegan a operarse a Guayaquil, afirma que hay diferencias relevantes entre el paciente americano y el latino.
  • Mientras el americano investiga, se asesora de cada centro, de sus cirujanos antes de practiacrse una operación; el latino prefiere ir a lo rápido.
  • La mayor parte de los pacientes que tiene Lebed, observaron su nombre en una lista de cirujanos elitistas de Estados Unidos; su carrera como intructor de los cirujanos residentes en el Jackson Memorial Hospital de Miami y sus continuos entrenamientos en avances de tecnología plástica.
  • "El paciente latino es alguien que quiere resultados de manera inmediata. Si se opera quiere ver la diferencias en pocos días. El amerciano es más conciente de aquello. Sabe que debe esperar un tiempo prudencial para obtener resultados favorables", dice Lebed.
  • Otro punto que anota el cirujano es el hecho de que el paciente latino va a los consultorios acompañado de sus familares. El pacirente latino generalmente se deja influenciar mucho por la opinión de otros.
  • Ocurre lo contrario con el americano, que gusta de ir solo a las cirugías. Es más libre para decidir lo que se quiere realizar, sin la influencia de otras personas (JVR)

Riesgo de sanciones

Los cirujanos plásticos de clínicas o centros estéticos necesitan cumplir un sinnúmero de requisitos: título en medicina general (otorgado por la universidad), posgrado en cirugía plástica (de tres a cinco años, mínimo), un reconocimiento de especialidad emitido por la Federación Médica Ecuatoriana (FME), que avale de 300 a 150 cirugías plásticas, como practicante y profesional, respectivamente; además, cursos y seminarios.
'Como ente gremial, el Colegio de Médicos del Guayas (CMG) no ejerce ningún control sobre clínicas ni centros de cirugía estética, lo hace la Jefatura Provincial de Salud del Guayas y el Ministerio de Salud, en apego con el Código de la Salud', dice Marcelo Silva, presidente del gremio.
Un tribunal de honor (organismo que forma parte del CMG) analiza el resultado de las investigaciones de la denuncia y se encarga de emitir la sanción, que va desde la amonestación verbal o escrita, suspención temporal, hasta la expulsión del Colegio, lo cual implica que el galeno no pueda ejercer su profesión.
"El término 'mala practica médica' es mal usado, ya que un médico no tiene afán de hacer daño, sino de dar lo mejor de sus conocimientos", refriere Silva, agregando que anualmente hay pocas denuncias contra malos profesionales.
"Los riesgos de la profesión se deben a la falta de insumos, equipos y tecnología de punta; entonces, si se acusa de 'negligencia médica' debe ser al Estado y no al médico, por no facilitar la infraestructura para laborar en un rango de seguridad", enfatiza. (CHM)



Las cirugías no afectan los genes, pero sí las emociones

Los tratamientos estéticos, en exceso, solo pueden heredar enfermedades. No siempre curan las depresiones

Familiares y amigos de Beatriz Pinzón Solano, uno tras otro se acercaron para conocer a la primogénita de la ya transformada 'Betty'.
Era la última escena de la popular novela, pero por las expresiones de la mayoría de ellos, la infante no era tan agraciada como finalmente quedó su madre.
Y aunque en ningún momento la protagonista se sometió a una cirugía, hay quienes sí se han sometido a ellas para mejorar su imagen y esperarían cambios también en su descendencia, según especialistas.
"Es un pensamiento erróneo creer que alguien mejorará su genética al ingresar a un quirófano para cambiarse un rasgo físico", asegura Ruth Moya, siocóloga clínica.
Esta versión es avalada por Rovel Mena, médico gineco obstetra y catedrático de embriología de la Universidad Católica de Guayaquil. Explica que las cirugías plásticas no tienen carácter hereditario; es decir, que cualquier tipo de arreglo físico que una persona se haga no implicará cambios en sus genes para bien o mal de todos sus descendientes.
Lo que sí destaca es que en casos extremos, como el del cantante pop Michael Jackson, las alteraciones genéticas de los descendientes sí pueden darse, pero no en el sentido de que hereden la piel blanca o la nariz sumamente fina y repingada, sino enfermedades de la piel, por los insistentes tratamientos, algunos innecesarios.
La sicóloga Moya añade que cuando una persona accede a una cirugía estética con la finalidad de que esta sea un complemento a su figura, los resultados son favorables. No así cuando la persona a través de esta práctica trata de compensar alguna fustración. La especialista se refiere al inicio de una serie de complicaciones en el ámbito emocional.
"En nuestro medio el mayor porcentaje de personas que acceden a las cirugías estéticas lo hacen porque quieren borrar externamente algo que las marca en lo interno".
En estos casos la situación empeora, pues el conflicto no desaparece con el cambio físico. "La persona que no confronta su problema se dará cuenta de que su conflicto no era estético, sino que en lo interno refleja su insatisfacción", manifiesta Moya.
En este sentido, la depresión y la obsesión pueden aparecer, dependiendo la personalidad del individuo.
¿Por qué desea operarse usted?, debe preguntar el cirujano antes de operar a su paciente.
En los casos donde la cirugía es un simple complemento, el cirujano debe ser lo más honesto posible con el paciente para evitar cualquier frustración posterior a la operación. "El cirujano no debe simplemente satisfacer lo que el paciente quiere, debe decirle que esos rasgos no le quedan bien. La persona no puede ser una exhibición de su estética, sino que ésta debe ser un complemento". (JVR)

 

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