SÁBADO 28 DE ABRIL DE 2001

Impunidad: ¿todos somos cómplices?

Entre la tortura sistemática y los casos que se denuncian ENTREVISTA
'En teoría, el país respeta
los DDHH'

• "No existe en el Ecuador una política sistemática contraria a esos derechos", dice el canciller Moeller.

• Las denuncias más relevantes fueron recogidas por el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos.

• Un diálogo con el vocero de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, Alexis Ponce.


Huellas delatan a un reo


Cuando la dueña de casa cerró de manera violenta la puerta, dejó en el borde de ella las falanges de López

Una inusual pesquisa realizó la brigada de Homicidios la mañana del 24 de febrero de 2001 en la ciudadela Los Sauces, al norte de Guayaquil. Los agentes, acostumbrados a 'levantar' cadáveres cambiaron esa mañana su orden de trabajo cuando encontraron, en el domicilio de Narcisa Melgar, la tercera parte de las falanges de dos dedos correspondientes a una mano izquierda.
La propietaria del inmueble explicó la forma violenta cómo había cerrado la puerta cuando alguien tenía sus dedos en los bordes. Ocurrió a las 09:00, al percatarse de que uno de los individuos que estaban desvalijando su domicilio, huía con sus artefactos. Los atracadores contaban, aparentemente, con la ayuda de un empleado doméstico de la señora.
Hasta ese momento, la Policía solo tenía esta versión que no ayudaba para identificar al presunto asaltante. Pero como se trataba de una diligencia policial, los dos pedazos de dedos fueron traslados al departamento Médico Legal y posteriormente al de 'Identidad Humana' del departamento de Criminalística. Allí, varios técnicos tomaron muestras de las huellas y las ubicaron en una tarjeta de identificación. Luego los colocaron en formol.

Dos meses después

Pero lo que ni científicos ni gendarmes imaginaron entonces era que dos meses después, ese sui géneris levantamiento les ayudaría a identificar plenamente a un presunto delincuente.
El 30 de abril, la historia de los dedos resurge cuando José López García, de 27 años de edad, fue detenido en La Alborada, ciudadela del norte de Guayaquil, acusado de asaltar un bus de transporte público y de portar un arma ilegalmente.
Las investigaciones se cumplieron y el caso de López García iba a ser trasladado al juez Quinto de lo Penal. Pero las pesquisas se prolongaron cuando un agente de criminalística se percató de que la tarjeta decadactilar(huellas digitales) de López estaba incompleta: faltaban los registros de dos dedos que sí constaban en la ficha policial que este poseía ya en los archivos de la PJ.

Ampliadas 20 veces

Se tomaron nuevas muestras de los dedos encontrados y se las amplió veinte veces más su tamaño original para compararlas con las huellas que aparecían en la primera ficha de López, que fue registrada el 28 de junio de 1998. En esa ocasión había sido detenido por tenencia ilegal de armas.
Un procedimiento manual que tardó 24 horas y que habría tomado mucho menos tiempo si hubiese existido en el lugar un sistema informático, permitió determinar que los dedos encontrados en el domicilio de Narcisa Melgar pertenecían al detenido en el robo al transporte público.
López García, un hombre de mediana estatura con fallas de visión en el ojo izquierdo, había afirmado al momento de llenar su segunda ficha policial que la pérdida de sus dedos fue por un accidente fortuito.
El subteniente de Policía, Cristhian Correa, fue el encargado de realizar el análisis comparativo de las huellas, en las que se consideró 12 puntos estratégicos.
El resultado determinó que las bifurcaciones, fragmentos o islotes, términos utilizados para calificar algunos de los rasgos de las huellas, eran iguales en ambos casos. Es decir, los dedos, a pesar de su avanzado estado de descomposición, presentaban las mismas características que las huellas que se marcaban en la tarjeta anterior del detenido.
Con esta prueba, López fue nuevamente interrogado y testificó la manera real cómo había perdido sus dedos cuando la propietaria del domicilio que estaba asaltando cerró la puerta bruscamente.
Un nuevo cargo se le impuso entonces: robo a domicilio. (JVR)

 

Cuidacarros falso

- Por las características del caso en que se detecto al supuesto maleante a través de las huellas de sus dedos, puede decirse que es único en el país, dice Milton Zárate, jefe de Criminalística de la PJ del Guayas.

- Según las investigaciones, José López asaltó el domicilio de Narcisa Melgar junto con Juan NN, quien trabajó durante un tiempo con la perjudicada.

- Afirma que se trasladaron al centro de la ciudad para repartirse el botín: un televisor de 14" y un VHS.

- El televisor que obtuvo López fue devuelto por sus familiares a la PJ del Guayas, durante el proceso de investigación.

- El detenido sostiene en su testimonio que luego se trasladó al hospital Luis Vernaza para curar sus heridas.

- Tiempo después, fue detenido luego de que trato de asaltar un bus de la línea 66 al norte de la urbe.

- Cuando intentó escapar abandonó una pistola calibre 38 que tenía tres cartuchos.

- López asegura que limpiaba y cuidaba carros en el sector norte de Guayaquil.
Obtenía entre 4 y 5 dólares diarios con esa actividad, según su declaración rendida en la Policía.

- El arma que portaba José López la adquirió en el Puerto Marítimo de Guayaquil por 28 dólares.
(JVR)

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