Huellas delatan a un reo
Cuando la dueña de casa cerró de manera violenta la puerta, dejó en el borde de
ella las falanges de López
Una inusual pesquisa realizó la brigada de Homicidios la mañana del 24 de febrero de
2001 en la ciudadela Los Sauces, al norte de Guayaquil. Los agentes, acostumbrados a
'levantar' cadáveres cambiaron esa mañana su orden de trabajo cuando encontraron, en el
domicilio de Narcisa Melgar, la tercera parte de las falanges de dos dedos
correspondientes a una mano izquierda.
La propietaria del inmueble explicó la forma violenta cómo había cerrado la puerta
cuando alguien tenía sus dedos en los bordes. Ocurrió a las 09:00, al percatarse de que
uno de los individuos que estaban desvalijando su domicilio, huía con sus artefactos. Los
atracadores contaban, aparentemente, con la ayuda de un empleado doméstico de la señora.
Hasta ese momento, la Policía solo tenía esta versión que no ayudaba para identificar
al presunto asaltante. Pero como se trataba de una diligencia policial, los dos pedazos de
dedos fueron traslados al departamento Médico Legal y posteriormente al de 'Identidad
Humana' del departamento de Criminalística. Allí, varios técnicos tomaron muestras de
las huellas y las ubicaron en una tarjeta de identificación. Luego los colocaron en
formol.
Dos meses después
Pero lo que ni científicos ni gendarmes imaginaron entonces era que dos meses después,
ese sui géneris levantamiento les ayudaría a identificar plenamente a un presunto
delincuente.
El 30 de abril, la historia de los dedos resurge cuando José López García, de 27 años
de edad, fue detenido en La Alborada, ciudadela del norte de Guayaquil, acusado de asaltar
un bus de transporte público y de portar un arma ilegalmente.
Las investigaciones se cumplieron y el caso de López García iba a ser trasladado al juez
Quinto de lo Penal. Pero las pesquisas se prolongaron cuando un agente de criminalística
se percató de que la tarjeta decadactilar(huellas digitales) de López estaba incompleta:
faltaban los registros de dos dedos que sí constaban en la ficha policial que este
poseía ya en los archivos de la PJ.
Ampliadas 20 veces
Se tomaron nuevas muestras de los dedos encontrados y se las amplió veinte veces más su
tamaño original para compararlas con las huellas que aparecían en la primera ficha de
López, que fue registrada el 28 de junio de 1998. En esa ocasión había sido detenido
por tenencia ilegal de armas.
Un procedimiento manual que tardó 24 horas y que habría tomado mucho menos tiempo si
hubiese existido en el lugar un sistema informático, permitió determinar que los dedos
encontrados en el domicilio de Narcisa Melgar pertenecían al detenido en el robo al
transporte público.
López García, un hombre de mediana estatura con fallas de visión en el ojo izquierdo,
había afirmado al momento de llenar su segunda ficha policial que la pérdida de sus
dedos fue por un accidente fortuito.
El subteniente de Policía, Cristhian Correa, fue el encargado de realizar el análisis
comparativo de las huellas, en las que se consideró 12 puntos estratégicos.
El resultado determinó que las bifurcaciones, fragmentos o islotes, términos utilizados
para calificar algunos de los rasgos de las huellas, eran iguales en ambos casos. Es
decir, los dedos, a pesar de su avanzado estado de descomposición, presentaban las mismas
características que las huellas que se marcaban en la tarjeta anterior del detenido.
Con esta prueba, López fue nuevamente interrogado y testificó la manera real cómo
había perdido sus dedos cuando la propietaria del domicilio que estaba asaltando cerró
la puerta bruscamente.
Un nuevo cargo se le impuso entonces: robo a domicilio. (JVR)
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Cuidacarros falso- Por las
características del caso en que se detecto al supuesto maleante a través de las huellas
de sus dedos, puede decirse que es único en el país, dice Milton Zárate, jefe de
Criminalística de la PJ del Guayas.
- Según las investigaciones, José López asaltó el
domicilio de Narcisa Melgar junto con Juan NN, quien trabajó durante un tiempo con la
perjudicada.
- Afirma que se trasladaron al centro de la ciudad
para repartirse el botín: un televisor de 14" y un VHS.
- El televisor que obtuvo López fue devuelto por sus
familiares a la PJ del Guayas, durante el proceso de investigación.
- El detenido sostiene en su testimonio que luego se
trasladó al hospital Luis Vernaza para curar sus heridas.
- Tiempo después, fue detenido luego de que trato de
asaltar un bus de la línea 66 al norte de la urbe.
- Cuando intentó escapar abandonó una pistola
calibre 38 que tenía tres cartuchos.
- López asegura que limpiaba y cuidaba carros en el
sector norte de Guayaquil.
Obtenía entre 4 y 5 dólares diarios con esa actividad, según su declaración rendida en
la Policía.
- El arma que portaba José López la adquirió en el
Puerto Marítimo de Guayaquil por 28 dólares.
(JVR)
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