El equipo de Ecuador ha ganado tres,
empatado dos y perdido un partido. Así, en Lima, el 12 de marzo de 1977, Perú derrotó
4-0 al Ecuador, mientras que en Guayaquil, en 1996, el 'equipo del Rímac' perdió por el
marcador de 4-1 en el estadio Monumental.
Ecuador, en la actualidad, tiene 11 puntos ganados en lo que a partidos eliminatorios con
Perú se refiere. El porcentaje de rendimiento de la Tricolor hasta el año 2000, a decir
de Xavier Espinoza, es del 53%. La efectividad del equipo ecuatoriano como local ha sido
del 78%, y como visitante, del 47%.
Sin embargo, en Copa América, los resultados han sido adversos para Ecuador frente a
Perú. Los primeros partidos con Perú, en este evento, se registran desde 1939. Ocho
veces ha ganado Perú y una vez Ecuador. En los encuentros amistosos hay igualdad en
cuanto a triunfos: cuatro a cuatro, y dos empates.
Hoy, el partido se realiza en diferentes circunstancias. Ecuador, tercero en la tabla,
posee 22 puntos, una efectividad del 61% y claras, clarísimas posibilidades de llegar al
Mundial Japón-Corea del próximo año.
Cifras y cálculos
Ecuador requiere de siete puntos más para clasificar a la cita mundialista. Mientras que
Perú está séptimo en la tabla de clasificación, con 12 puntos, una efectividad del 33%
y una larga lucha por delante, si quiere continuar en la disputa mundialista.
Pero en el fútbol, dicen los especialistas, la lógica de los números no cuenta porque
sobre ella fácilmente puede ubicarse la garra y el orgullo deportivo. Sí constituyen un
referente, las anécdotas y vivencias de quienes han estado en encuentros de tanta
tensión como el de este día, algunos de los cuales expresan sus impresiones en esta
edición.
También cuenta mucho el aliento de la hinchada, y los mensajes que expresarán, durante
toda los 90 minutos que dure el encuentro, con su música y sus cánticos. Aquí, quienes
escribieron las emotivas canciones, revelan los pormenores. (CHM-JVR-LMI)
Los números
- En cotejos de Copa América, la Tricolor
alcanzó solo un resultado positivo frente a Perú: 2-1, en Rivera (Uruguay), el 13 de
julio de 1995.
- Entre las derrotas se registran marcadores
como el de 2-5, en Lima, el 15 de enero de 1939; y 0-4, en Santiago de Chile, el 23 de
febrero de 1941.
- Las estadísticas indican dos empates: el 20
de diciembre de 1947, en Guayaquil, 0-0, y el 1-1, del 4 de julio de 1987, en Argentina.
- Los máximos artilleros del seleccionado
ecuatoriano fueron Carlos Raffo y Raúl Avilés, con 6 tantos cada uno.
- En los encuentros amistosos se resaltan los
siguientes triunfos de Ecuador: 6-0, el 22 de junio de 1975, en Quito; 1-0, en Guayaquil,
el 25 de junio del mismo año; 1-0 en Lima, el 15 de abril de 1987 y 1-0, el 30 mayo de
1993 en Quito.
Raffo impulsa a los jugadores
Su talla no es la de un hombre fornido, sino la de un sencillo, humilde y modesto
personaje. Menudo al caminar y amplio de palabra. No nació en el país, pero lo
engrandeció gracias al fútbol.
¡Todo por el fútbol!, así se expresan los hinchas, y uno en especial: Carlos Alberto
Raffo Vallacco, argentino de 69 años, nacionalizado ecuatoriano y seleccionado nacional
en tres ocasiones.
"Jugué varios partidos sudamericanos, amistosos y eliminatorias mundialistas con la
Tricolor. Mi trayectoria deportiva la dispersé por varios equipos: Emelec, Barcelona,
Panamá y algunos otros", señala el 'flaco', como lo llaman sus amigos en el barrio
de Rumichaca y Manabí, al sur de Guayaquil.
Su modesta vivienda tiene una decoración clásica y posee pocos cuadros de sus hazañas
como jugador.
"Mirá pibe, con Perú jugué varios amistosos, Copas América y eliminatorias.
Recuerdo el sudamericano -antes que se lo denominara Copa América- de Bolivia, en el 63,
donde había grandes figuras. Metí el primer gol y dije: ¡Vamos muchachos ganémosle a
estos...", afirma con euforia.
En la mayoría de los encuentros, las barras siempre se portaban disciplinadas y nunca
provocaron incidentes. En Lima, cuenta, las personas reconocían a los ganadores y los
felicitaban con cantos, pitos y homenajes. "No me gustaron las declaraciones de Iván
Hurtado ante la prensa. ¿Cómo va a decir semejantes pavadas? ¿Guerra? ¿Cuál guerra?
Nunca tuvimos problemas con los peruanos, ni siquiera en el campo de juego".
'El flaco' afirma que Ecuador tiene la dura tarea de ganar y conquistar Lima, ya que si
jugase Alex Aguinaga, quien a su criterio es el cerebro de la Selección, otro sería el
panorama. Sin duda, las posibilidades del triunfo serían mayores. (CHM)
Vicente Lecaro tiene gratos recuerdos
Abre sus brazos para estrechar un fuerte saludo con quien llega a visitarlo. Toma entonces
las carpetas, un bastón de madera y las llaves de su automóvil color beige que lo
acompaña desde hace 25 años.
El 'ex ministro de defensa' (no porque haya ocupado un cargo público sino por haber
ocupado el puesto de defensa por varios años, en la selección ecuatoriana y en el
Barcelona) Vicente Lecaro Coronel, de 65 años de edad, invita a tomar asiento en su
vivienda de la ciudadela Las Acacias, al sur de Guayaquil. Todas las personas, vendedores,
vecinos y amigos de la tercera edad lo reconocen y respetan.
"Mi país tiene que ganar porque la campaña de 'Bolillo' es positiva", expresa.
Al consultarle sobre su participación en partidos como los de hoy, se rasca la cabeza
tostada y calva y mira un arrugado póster de su ídolo Barcelona.
"Fui de la Tricolor por cuatro oportunidades y recuerdo el partido Ecuador-Perú, en
la ciudad de Lima, donde perdimos 2-1. Era el sudamericano de 1957", dice.
Insiste en que los peruanos 'no son malos', siempre se han portado bien y son generosos.
"Sus jugadores eran fornidos y luchadores hasta el final. La base de la Selección
nacional era el equipo de Alianza Lima y una de sus figuras era Segarra, el mejor jugador
de aquel equipo".
No obstante, en Ecuador había figuras como Quijano, Raffo, Macías, Ansaldo, Balseca y
Cañarte.
Menciona que en Lima a los seleccionados siempre se los recibía con aprecio. "Nunca
nos daban mala cara ni insultos. He jugado en varias oportunidades en Lima, Taguara,
Chiclayo y otros pueblos, tanto con la selección como con el equipo canario".
En la actualidad, afirma, la preparación de un seleccionado es más controlada y
especializada, tanto en el área física como en la síquica. Las convocaciones las
hacían con un mes de anticipación y luego entrenaban faltando uno o dos días.
Sin embargo, el ambiente antes de un partido era indescriptible: La gente valorizaba el
fútbol y la calidad de juego. Los aplausos y cánticos nunca faltaban.
"La presión para Perú al jugar en casa, es fuerte. La gente se encarga de alabarte
o criticarte. Los partidos en local son compromisos que se deben ganar a como dé lugar.
La victoria de Ecuador hoy será con la frente en alto", finaliza. (CHM)
Luciano Macías: La Selección
tiene que ganar por honor
Luciano Macías Argencio, ecuatoriano de 66 años de edad, se desempeñó como defensa y
crac del Barcelona y la selección nacional en la década de los sesenta.
Sus dos perros, Robert y Puppy, custodian su puerta y mueven agitadamente sus colas cuando
ven a su dueño aproximarse lentamente. Macías viste de amarillo, pantaloneta negra y
zapatos tenis, de color blanco.
Su rostro esta curtido por el sol y su silueta es la de un guerrero de mil batallas. En un
rincón de la sala nos atiende amablemente, mientras trae su álbum de fotografías, que
recoge recuerdos de la selección y del equipo de sus amores, Barcelona, donde militó
durante tres décadas.
"Ocho veces fui selecionado y jugué un sudamericano (1957), en el estadio Municipal
de Lima, donde perdimos, lamentablemente, 2-1. En ese torneo quedó campeón el equipo de
Argentina", recuerda.
"El respeto era de igual a igual", contesta rápidamente y sin trabas.
'El Pollo', como lo conoce la vieja guardia del fútbol, comenta que en el terreno de
juego, el conjunto de Perú era vitoreado por la fanaticada con aplausos y, en cambio, a
los ecuatorianos los saludaban de pie.
"La rivalidad nunca terminó en problemas, ya que los peruanos en sí son bastante
amigables. Insultos: nunca. Los únicos problemas eran políticos, de Gobierno a Gobierno.
Los peruanos son caballeros", dice convincentemente.
"Mis yernos son barcelonistas y peruanos. No son resentidos, son a todo dar",
sonríe, mientras cambia de tono para expresar que su gran amigo, Vicente Lecaro, quien
también es su vecino de barrio, lo acompaña en las buenas y en las malas. "¡Mi
compadre es único!", señala, y repite sin cesar que "Ecuador tiene que ganar
por honor". (CHM)
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