Por Paúl Mena
Redacción Quito
Llegar a Selva Alegre resulta una verdadera odisea. El camino que va desde Cotacachi está
bloqueado, dados los efectos de las fuertes lluvias en la carretera. La alternativa es
viajar unas tres horas desde Otavalo, por una vía que, más allá de la Cemento Selva
Alegre, es deplorable, con baches por todo lado y lodazales.
Después del maltrato del recorrido, el arribo al pequeño poblado llamado Selva Alegre no
es del todo reconfortante. Una calle y la típica plaza, con una iglesia al centro, es
todo. La pobreza del sector es evidente.
Con estas condiciones, ¿quién estuviera dispuesto a comprar una finca, ubicada desde
Selva Alegre a una hora, a pie, debido a que el camino de acceso está cuarteado, y
presenta un enorme derrumbe que ha roto la carretera e impide el paso de cualquier
vehículo? ¿Quien estuviera dispuesto a soportar incluso un juicio penal por esta
compra?.
Lo cierto es que la finca de "Campo Serio" tiene la distinción de ser la única
propiedad de Andrade, de entre varias en Cotacachi, Otavalo y Quito, que se encuentra
inscrita en un registro de la propiedad.
En 1 999, el diputado independiente, Ronald Andrade, compró la finca de 100 hectáreas
denominada "Campo Serio", ubicada a una hora a pie desde Selva Alegre, por 900
millones de sucres, según lo afirma el propio legislador, un monto considerado como
demasiado bajo por su anterior dueño, Galo Moncayo, quien al momento le sigue un juicio
penal, planteado en el Juzgado Séptimo de lo Civil de Imbabura, jurisdicción Otavalo.
Moncayo tenía una deuda con el Banco de Fomento que, al parecer, no la pudo pagar, ante
lo que apareció Ronald Andrade y compró la finca, asumiendo los créditos impagos. Hoy,
el ex propietario pide la rescisión del contrato de compra venta, o el pago de un precio
justo, bajo el argumento de que el diputado se habría aprovechado de su situación.
"¿Qué culpa tengo yo de que se haya devaluado la moneda? La propiedad estaba a
tercer remate. Hoy aún debo al BNF unos 200 millones de sucres. Además, él tenía que
ver a cuánto vende su propiedad", manifestó Andrade.
Un equipo de HOY llegó hasta la finca "Campo Serio", comprobando la existencia
de sembríos de maíz, fréjol de ciclo corto, así como buenas instalaciones de luz
eléctrica. Sobre esto último, el alcalde de Cotacachi, Auki Tituaña, y el de Otavalo,
Mario Conejo, comentaron que sectores cercanos a dicha propiedad no disponen de aquella
facilidad eléctrica.
En cuanto al fréjol, el sembrío abarca unas 12 hectáreas, y pudo efectuarse gracias a
un crédito de $4 000 del Banco Nacional de Fomento, cuya ley orgánica establece que sus
recursos serán destinados fundamentalmente a atender a los pequeños y medianos
productores.
Lo cierto es que el "recibimiento" de los empleados del diputado Andrade no fue
de lo mejor para la prensa, que solo pudo realizarfotografías desde la parte alta de la
montaña, no acercándose, menos ingresando, a la finca.
Por ello fue sorpresivo que, sin mayores anticipos, e irrespetando toda libertad a
circular por cualquier camino del país, dos capataces de "Campo Serio",
aprovecharon que el vehículo de HOY había quedado unos minutos bloqueado en el sendero
para proceder a acuchillar tres de sus llantas.
El temor y nerviosismo (¿qué se pretendía ocultar?) de los empleados de Andrade, hizo
que los mismos llamaran a un hermano del diputado, que con varios policías intimidó al
fotógrafo de HOY, amenazando incluso con un juicio por transitar por un camino público.
Luego vinieron las disculpas. En Quito, el diputado Andrade explicó que él no podía
responder por lo que hacen sus empleados.
Dos mil hectáreas ocho años sin legalizar
No pocas personas en Cotacachi comentan el que aquel humilde muchacho que conocieron años
atrás, se haya convertido en un acomodado diputado que "llega en muy buenos
vehículos y compra propiedades". Las versiones se refieren en especial a una
propiedad de Andrade en el sector llamado Brilla Sol, parroquia de Cotacachi, ubicada en
la zona de Intag. Llegar allí desde Selva Alegre tarda más de dos horas en vehículo,
por un camino más que arruinado, o, según el diputado, unas seis horas a lomo de
caballo.
Se trata de más de dos mil hectáreas. El diputado no negó aquello, aunque tampoco dio
una medida exacta de su propiedad, pues dijo que es tan lejos y tan irregular el terreno,
con límites de ríos y montañas, que los técnicos no han podido efectuar las mediciones
de ley. Y además, señaló que "no están legalizados los papeles todavía por una
simple razón, porque toca hacer un trámite bastante engorroso en el INDA".
"El problema es que para la legalización se necesita extenderse mucho más en platas
(dinero), y por una cuestión climática, pues hay una temporada de unos dos a tres meses
de verano y el resto del tiempo es todo invierno, con la dificultad de que la gente que se
le ha llevado para allá para hacer las mediciones, no quiere aceptar los trabajos",
argumentó.
Y esto durante los ocho años que Andrade afirma ser dueño de dicha propiedad, un
conjunto de seis fincas a las que el diputado nombra como San Alfonso, San Eduardo, San
Sebastián, San Marcos, Dianita y Felicitas.
De esta forma, Andrade explicó por qué, en estos ocho años, no se ha legalizado su
posesión en el Registro de la Propiedad de Cotacachi, donde a la fecha no consta ningún
predio suyo.
Andrade adquirió estas dos mil hectáreas cuando tenía 22 años. Esto también obtuvo su
explicación. "Yo vengo trabajando desde los 16 años, cuando era secretario
particular de Enrique Ayala".
Lo extraño es que en su declaración juramentada de bienes, efectuada el 17 de febrero de
1 999, en la Notaría Vigésimo Segunda de Quito, el diputado afirma tener en Cotacachi:
una casa, un lote de terreno desmembrado de la antigua Hacienda Quitugo, un lote urbano,
las seis fincas antes citadas y una casa de hacienda ubicada en dicho conjunto de fincas.
Sobre las fincas de Brilla Sol, Andrade dijo a HOY tener en ellas una producción de
quesos, a más de que en su declaración de bienes anota poseer en esa zona bosques de
madera fina, 200 cabezas de ganado vacuno y 40 cabezas de ganado caballar, así como
cultivos y plantaciones de ciclo corto: palmito, naranjilla, yucas y frutales.
"Mi negocio es la compra-venta de ganado, que es un negocio que tiene
características muy, muy informales. Y es un muy buen negocio", señaló el
diputado, y calculó que para hoy ya posee unas 350 cabezas de ganado.
En cuanto a su propiedad en la antigua Hacienda Quitugo, Andrade justificó el que tampoco
la ha legalizado "porque no he tenido tiempo", anotando que se trata de una
herencia de la que dispone hace unos cinco años, "muy poco interesante, que no tiene
agua".
"Es un lote que se llama Cuchicorral, que perteneció a mi tatarabuelo, papá
Bernabé Galindo. Los herederos somos muchísimas personas y tenemos pedacitos de unas
tres hectáreas", señaló, reconociendo tener allí bosques de eucalipto. Sobre la
casa en Cotacachi, citada en la declaración de bienes y de igual forma no legalizada,
anotó que se trata de una construcción pequeña ubicada en el centro de Cotacachi, en la
que vivían sus abuelos, y la que le quedó como herencia. Sobre el lote de terreno urbano
declarado explicó cosa parecida.
¿Qué impuestos se han pagado estos ocho años sobre las propiedades si nada esta
legalizado? La respuesta de Andrade fue: "¿quisiera que a sí cómo se me pregunta
eso, también se me pregunte a cuántas personas doy trabajo allá?". (15 personas).
(PM)