SÁBADO 17  DE FEBRERO 2001

Los orígenes del poder indígena

El tronco amazónico Un plan de vida para no morir

• Dos comunidades, una en la Sierra Norte y otra en la Amazonía, son los centros de donde salieron las familias y los dirigentes que ahora lideran el movimiento indígena. Varias características de esos pueblos fueron determinantes.

• Dos familias se sucedieron en la dirigencia de la OPIP, desde su creación. Un proyecto de formación de líderes quiere cambiar esa realidad.

• Con un plan de vida de 12 años la OPIP busca revitalizar la dirigencia de su movimiento y preparar a sus cuadros para dirigir el Estado.

La fuga de tres reos, y del director de la cárcel

La rutina del penal Tomás Larrea de Portoviejo (Manabí) se rompió violentamente el pasadolunes 22 de enero por la tarde. Tres internos, miembros de la banda de criminal 'Los Sicilianos', pidieron audiencia con el director, Wimper Margary Corral, quien estaba acompañado por Margarita Alvarez Castro, empleada y también su cuñada.
Pero, ya adentro de la oficina, uno de los reos sacó una pistola 9 milímetros y disparó cinco veces, supuestamente hacia el director. Luego, sus dos compañeros sacaron armas y, apuntando a los policías y guías, salieron por la puerta principal, donde los esperaba una camioneta en la que fugaron.
¿Quiénes eran 'Los Sicilianos'? Carlos Alberto Zamora Pérez (52 años) 'Moño Blanco'; el colombiano Julio César Alvarez Reano (33), 'Colorado' y Francisco Jofre Hidalgo Palma (28), 'Calladito'.
Ellos son parte de una peligrosa banda que asaltó varias agencias bancarias del país. Estaban, por ejemplo, implicados en el frustrado asalto a la agencia de Filanbanco de Portoviejo, el pasado 29 de agosto, donde 10 maleantes fueron abatidos.
Los tres fueron trasladados del ex penal García Moreno de Quito hasta la cárcel Tomás Larrea, solamente, para que declararan dentro del juicio iniciado en su contra. Sin embargo, su retorno a la capital fue prorrogado sin razones, lo que ayudó en su escape.

Las heridas del director y las interrogantes de la Policía

El director resultó con una herida de bala en el abdomen, otra en el brazo derecho, en el izquierdo y dos balas rozaron su espalda. Hasta aquí todo apuntaba a una audaz y bien planificada fuga, pero varias interrogantes estaban aún sin respuesta. ¿Cómo lograron ingresar a la oficina del director tres peligrosos criminales sin ser revisados? ¿Por qué intentar matarlo antes de fugarse y no usarlo como rehén? ¿Por qué no dispararon contra la empleada? ¿Por qué no se acató la orden de trasladarlos a Quito en horas de la mañana?
Además, media hora antes del incidente, Margarita Alvarez solicitó un permiso por cuatro días. Ella fue aprehendida por la Policía Judicial (PJ) de Manabí que inició, entonces, una ardua investigación. La acusaron de ser parte de la conspiración del atentado y la fuga con la ayuda de otro supuesto criminal identificado como Carlos García Vera, 'El Puerco'.

Las empleadas que libaron con los tres reos

Dos guías también fueron detenidos. Lo más extraño, no obstante, es la orden del juez Segundo de lo Penal, Arturo Mera, en contra de seis internos que, presuntamente, ingresaron las armas que utilizaron 'Los Sicilianos'.
Por su parte, los guías Wilfrido García y Santiago Olmedo Gómez acusan al director carcelario y a su cuñada de haber preparado el escape y que los disparos son un despiste a su responsabilidad. Según ellos, 'Los Sicilianos' pagaron $80 mil, "lo que es suficiente dinero para dejarse disparar".
El informe preliminar de los agentes de la PJ también sostiene que eran cómplices Narcisa Alvarez, Leopoldina Sánchez y Carlos García Vera. Este último les había entregado las armas a las empleadas, pues ellas no son registradas y tienen libre acceso dentro del penal. Incluso, testigos afirman que el sábado anterior a los hechos las dos mujeres libaron con 'Los Sicilianos' dentro del centro carcelario.

La fuga de una clínica, que estaba resguardada

Mientras las investigaciones continuaban, Wimper Margary se recuperaba de sus heridas y relataba su versión desde la cama de la clínica Morales de Portoviejo, donde era custodiado por agentes de la PJ. "Yo regresaba de hacer unas gestiones. Al llegar a mi oficina, un guía me comunicó que tres reos habían pedido audiencia, pero no sabían sobre qué tema. Uno de ellos, una vez adentro, trató de entablar conversación. Enseguida, otro sacó una pistola. Yo me lancé sobre él y disparó varias veces. Y los tres salieron. Herido, me dirigí a la puerta de la oficina y no había nadie en los pasillos. Solo alcancé a ver al jefe de guía escondido en la oficina de al frente. Fue un interno quien me socorrió, porque ningún policía o guía me prestó ayuda. Eso sí es sospechoso".
Pese a su versión de descargo, el director de la cárcel Tomás Larrea fugó de la clínica hace tres días. Ahora, él y los tres 'Sicialianos' son buscados por la Policía en todo el país. (MA)

El gran escape

  • 10:45: Terminan de declarar 'Los Sicilianos'. Luego dialogaron a puerta cerrada con el director hasta las 11:00.
  • 14:30: Carlos Alberto Zamora le pregunta al guía Santiago Olmedo si había llegado el director, pues tenían una entrevista.
  • 16:10: La guía Margarita Alvarez indicó que pasen los tres reos a la Dirección.
  • 16:30: Se escuchó una discusión en la oficina y empezaron los disparos. Después, 'Los Sicilianos' salieron, con armas en mano, a la puerta principal y huyeron.
  • La Policía indica que, dentro de la oficina, los tres delincuentes y Alvarez dialogaron con el director por 20 minutos. "Aparentemente estaban planificando la fuga. Es casi un milagro que tres hombres armados no hayan podido eliminar a uno desarmado", dice el informe.
  • Otra persona clave sería Carlos García, quien, antes de ser apresado, enfatizó que sus visitas al penal eran para realizar trámites a sus amigos, pero que jamás conversó con 'Los Sicilianos'.
DESAPARECIDOS...

Norma no retorna de un paseo

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Por la mañana del 21 de diciembre pasado, Norma Almeida Bermeo, de 39 años edad, salió de su domicilio a dar su paseo de rutina por los alrededores del sector de Conocoto, al sur de la capital. Gonzalo, su hermano, no se preocupó, pues, aunque ella sufre de dislexia avanzada, eran costumbre sus paseos sin compañía. Pero aquel día no regresó.
Los vecinos del Valle de Conocoto, a 25 minutos de Quito, la conocían como una mujer tranquila y la apreciaban. Sus actitudes no reflejaban su edad. La dislexia le hacía tener acciones infantiles, incluso desorientaciones. Norma es de baja estatura (1,50 cm), tez trigueña, contextura gruesa, cabello negro lacio y ojos negros.
Las investigaciones realizadas por la Policía y las gestiones de varias instituciones no han logrado concretar ninguna pista sobre el paradero de Norma Almeida. Cualquier información a la Fundación Rencuentro de Quito: 02-238238 ó al 238627. (JVR).

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