Alvarez: 10 crímenes, dos fugas y un
premio
LAunque poco se conoce de su pasado,
el nombre de Hernán Alberto Alvarez Cuzme causa pánico entre los habitantes del cantón
Chone, provincia de Manabí, de donde él es originario. De 28 años de edad, la policía
lo califica de asesino astuto y despiadado. Las investigaciones lo inculpan de, al menos,
10 crímenes y, además, se busca demostrar su participación en otros 15.
Mide 1, 74 cm. de estatura. Su cabello es castaño. Tiene ojos cafés claros, tez blanca
y, regularmente, usaba barba y bigote.
La calma aparentemente había retornado, luego de que fue apresado, el 9 de noviembre de
1998, en la Penitenciaría del Litoral, ubicada en las afueras de Guayaquil, y sentenciado
a 16 años. Pero el temor retorna: él escapó la madrugada del 11 de diciembre anterior,
en compañía de Ramón León Romero y Manuel Cueva Macías. Ellos lograron evadir la
seguridad de la celda número 31 del Pabellón de baja seguridad. Limaron los barrotes y
salieron sin ser vistos por ninguno de los guías. Antes de ello, Hernán Alvarez fue
favorecido por la suerte al ganarse el Lotto de Oro del pasado mes de noviembre, con un
premio de $32 mil. Fue justo cuando en el centro carcelario regía la emergencia sanitaria
declarada por la presencia del virus meningococo, que ocasionó la muerte de cinco
internos.
La muerte comenzó en un parque de Chone
Esta, sin embargo, no es la primera vez que logra escapar. Ya lo había hecho del Centro
de Rehabilitación Social de Bahía de Caráquez, balneario manabita, donde cumplía
condena por la muerte de Lincoln Andrade Zambrano, ocurrida en junio de 1995.
Dos años después fue recapturado en la población de Conquista, en la parroquia Borbón
de Esmeraldas. Desde entonces purgaba por los asesinatos de varias personas. Los informes
policiales presumen que Alvarez Cuzme era -o es- contratado para cometer los crímenes,
pues, por ejemplo, no tenía ninguna relación con sus víctimas.
Su historial, al parecer, se inicia en el parque Sucre de su natal Chone. Allí, la tarde
del 2 de enero de 1994, asesina a puñaladas a Gregorio García Cedeño. Trece días más
tarde acabaría con la vida de Luis Alberto Bravo Zambrano, en la vía Chone-Canuto. Luego
el turno fue Lincoln Andrade Zambrano (1995), un próspero comerciante que se resistió al
asalto cuando caminaba por la calle Bolívar del cantón.
El 22 de noviembre del mismo año, acompañado de tres sujetos, asalta y mata a Gregorio
Bravo Zambrano y Teodoro Ponce Moreira, dos agricultores del sector.
Y el 30 de abril de 1996, según los archivos de la Policía Técnica Judicial de
Portoviejo, Andrés Chica Alcívar, un reconocido abogado de Chone, fue asesinado por
Hernán Alberto Alvarez Cuzme en las calles Manuel de Jesús y Ayacucho. Ese mismo año,
en octubre, hizo lo mismo con Francisco Mendoza Andrade, en la esquina de la calle Ignacio
Andrade y Alejo Lascano. Al mes siguiente, dos cuadras más adelante, en la intercepción
de Vargas Torres y Washington, eliminó a Raúl Robles Pincay.
También, las versiones policiales lo inculpan de un asalto a un transporte de la
Cooperativa Reina del Camino, en la que fueron victimados Vicente Ortiz Mera y Betty Loor
Véliz, el 4 de marzo de 1997.
Una persecución a escala nacional
Los destacamentos de la Policía de Manabí aún investigan, además, la participación de
Alvarez Cuzme en una docena de asaltos a bancos, transportes y comercios, así como otros
crímenes que todavía no se esclarecen.
Sin duda, los habitantes de Chone tienen razón para estar alarmados, tras la fuga del
manabita más buscado. Los familiares de las víctimas, no obstante, esperan que él
aparezca para tomar justicia por sus propias manos.
La Policía Nacional mantiene vigilancia en calles y carreteras, especialmente en las de
Manabí, pues se presume que podría volver a buscar a sus ex compañeros para organizar
una banda y retomar sus actividades. Varios son los operativos que se afinan para
encontrar a Hernán Alberto Alvarez Cuzme. (MA)
Las cárceles...
- Hernán Alberto Alvarez Cuzme nació en
Chone, Manabí, hace 28 años. Se desconoce cuál era el lugar exacto de su domicilio en
ese cantón.
- Alvarez Cuzme es soltero y registra
"graves problermas psicológicos", de acuerdo con los informes policiales que
permanecen en la PJ de Portoviejo.
- Pese a la peligrosidad, aún la Policía
Nacional no ha difundido la fotografía del asesino de más de 10 personas, para que sea
reconocido y lo denuncien.
- Los recursos de la Policía en Chone son
insuficientes, afirman los oficiales a cargo, quienes justifican que trabajan con los
recursos que poseen.
- Los dos escapes de Alberto Alvarez
evidencian los problemas de los centros penitenciarios del Ecuador, a criterio del abogado
Rafael Esteves Moncayo, ex ministro juez de la Corte Superior de Justicia de Guayaquil.
- La única cárcel segura de Manabí es la
Granja Penitenciaría El Rodeo, ubicada a 8 kilómetros de Portoviejo.
|
Ecuador: 980 infantes extraviados
Un total de 980 niños se perdieron en
el Ecuador, desde el 1º de enero hasta la semana anterior, según los datos del Centro de
Defensa y Atención al Niño Perdido (Cedanp) de Guayaquil y la Fundación Reencuentro de
Quito. Las desapariciones se dan mayoritariamente en forma voluntaria: en el Puerto
Principal representan el 58,7% y en la capital, el 65%.
En Quito el número aumentó en 267, comparado con 1999. Solo de enero a octubre el Cedanp
registró 419 personas extraviadas. La causa principal, según Alexandra Banchón, abogada
de la entidad, es el maltrato (20,3%) en el hogar y, sobre todo, la pobreza.
"Especialmente son los varones los que se van".
La edad promedio de los infantes desaparecidos, según los registros, fluctúa entre los
cinco y diez años. Y en la adolescencia, de 11 a 15 años.
Las desapariciones voluntarias se daban, hasta el año pasado, a partir de los 7 u 8
años, pero en 2000, incluso, un niño de cinco abandonó su casa de la capital porque sus
padres lo maltrataban.
Es que, reiteran los representantes del Cedanp y Reencuentro, las condiciones sociales y
económicas del país influyen en las decisiones que toman los menores para abandonar sus
hogares. Por ejemplo, la migración de los padres hace que los hijos sean cuidados por
familiares o amigos. Y el 10%, sin embargo, prefiere ir a las calles o quedarse en hogares
sustitutos, dice Banchón.
En Quito se reportaron 314 casos: 121 por maltrato intrafamiliar, 68 por pandillas, 27 por
pobreza, 24 por problemas sentimentales, 25 por callejización, entre otros aspectos. Pero
la mayor preocupación, afirma Banchón, es cuando se pierden infantes con discapacidades
físicas o mentales.
En Ecuador hay tres instituciones que brindan ayuda: Cedanp (04-206704), Reencuentro
(02-238238) y Amauta, en Riobamba, Chimborazo (03-941215). (HOY).
|