SÁBADO 23  DE DICIEMBRE DE 2000

CRONICA ROJA 'Que el Gobierno defina quiénes son refugiados' Ya nadie vacía las ferreterías

• Los pasos de un proceso desde que se comete el delito.
• "Nosotros le decimos al Gobierno, que ponga en marcha un plan de desarrollo y que no exagere en la tomadura de pelo que ya es muy larga a estas alturas". • La Cámara de Comercio de Sucumbios sostiene que el negocio se redujo en un promedio del 50%, de manera globalizada.


La angustia se filtra por los intersticios de la frontera norte. Al llegar a Sucumbíos, se puede percibir un clima denso, de inseguridad, incredulidad y hasta miedo en sus habitantes. Lograr una entrevista con dirigentes de los gremios de la zona resulta un reto. Un equipo de HOY visitó la zona y tuvo que someterse a una serie de interrogatorios, antes de sentarse a dialogar con el presidente de la Cámara de Comercio o el titular de la Cámara de Turismo, entre otras personas, generadoras de opinión en Lago Agrio.
Y es que todos se muestran esquivos y temerosos por la presencia de personas extrañas, primordialmente de Colombia, a quienes, aunque no directamente, acusan de los últimos males que afectan a la zona.
Mientras tanto, en Carchi, en la zona fronteriza de Tufiño, ha comenzado a extenderse la práctica del cobro del temido 'impuesto de guerra', una forma violenta de tributación informal establecida por guerrilleros y paramilitares en Colombia.
Y toda esta violencia se va instalando en la cotidianidad de los pobladores de Carchi o Sucumbíos, mientras para el resto del país ha pasado a segundo orden la ola de preocupaciones por la aplicación del Plan Colombia y el Gobierno trata de desembarazarse del tema y dejar en manos de la Iglesia el resolver el asunto de los desplazados, según lo señala el obispo de Sucumbíos, el carmelita Gonzalo López.

Una frontera que vive al borde de la pesadilla

En Tufiño, en la frontera entre Carchi y el extremo sureño de
Colombia, ya están los 'comuneros del sur' cobrando los tributos ilegales para financiar, supuestamente, una guerra.

En esta última, aunque existen personas que se esfuerzan por minimizar al peligro y se muestran optimistas respecto del futuro de la provincia, otros están pensando en abandonar la zona, vender sus negocios e instalarse en otro lugar del Ecuador.
Pero, a pesar de estos sinsabores, existen los extremadamente optimistas, que le apuestan al turismo para sacar adelante a la provincia de Sucumbíos. Es el caso de Andrea Rodríguez, que llegó el pasado fin de semana acompañando a un grupo de empresarios turísticos, que estaban dispuestos a promocionar la zona en el exterior, en Europa.
Sin embargo, Emilio Rojas, presidente de la Cámara de Turismo de Sucumbíos y ex gobernador de la provincia, señala que existe una preocupación por la aplicación del Plan Colombia al que, según él, se oponen todos los sectores de la provincia. "Quienes estamos inmersos en el turismo hemos invertido mucho dinero y ahora estamos casi paralizados", señala el dirigente gremial, al revelar que, en Lago Agrio, ha disminuído en un 50% esta actividad con relación al año pasado. "La presencia de los desplazados nos está acarreando graves consecuencias, tanto en el turismo, comercio y otras actividades y, sobre todo, en el incremento de la delincuencia", señala con incertidumbre, al revelar que la ola delictiva en Lago Agrio estaría reflejada en el asesinato de dos o tres personas por noche. (XP)

Un atentado sin explicación

La última noticia que tuvimos fue la declaración del ministro Pablo Terán, el viernes, hace más de una semana. La explosión en el oleoducto del domingo 10 "sí fue un atentado", dijo. Anteriormente, el presidente Noboa había metido en un solo saco a todos sus opositores, para afirmar que fueron ellos los que inspiraron la explosión. Y después, silencio. No se conoce el resultado final de las investigaciones. Difícil identificar, en el abanico de los opositores al nuevo oleoducto, evocados por el mandatario, que van desde los ecologistas hasta, por qué no, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, que se quedó en el camino, sin acceso a la construcción del tubo.
Tal vez nunca sepamos qué pasó. Mientras tanto, lo cierto es que la incertidumbre frente al futuro de la transportación del crudo acompañará irremediablemente al tendido del nuevo oleoducto. Por lo pronto, en Sucumbíos, se tejen todos los rumores y versiones, desde los defectos en el mantenimiento del ducto hasta el extremo de suponer que pudieron haberlo provocado militares descontentos con la decisión del Congreso de cortar las regalías petroleras para las Fuerzas Armadas a partir de 2001.
Ninguna organización guerrillera o paramilitar ha reivindicado el hecho.
Aunque en las regiones fronterizas, la violencia cada vez tiene menos nombre y apellido. ¿Quiénes son, por ejemplo, los autodenominados 'Comuneros del Sur' que han aparecido en la frontera colombiana con la provincia de Carchi, para exigir de los propietarios agrícolas el pago del 'impuesto de guerra' ¿Se trata realmente de guerrilleros colombianos? ¿Son grupos disidentes sin identidad precisa o simples asaltantes?
Poco se sabe sobre si existen investigaciones al respecto, o si los propios habitantes de la región prefieren ocultar los hechos para evitar represalias. (JP)

Lago Agrio

  • Los responsables del oleoducto en Lago Agrio descartan problemas técnicos en la exp´losión del oleoducto.
  • José Chávez, jefe del oleoducto detalla para BLANCO Y NEGRO los procedimientos para un buen mantenimiento del ducto.
  • Mientras tanto, el comercio en la zona vive al ritmo de la gue-
    rra. El paro armado declarado en el Putumayo colombiano por las FARC, permitió el incremento en las ventas de productos de primera necesidad, en las últimas tres semanas del mes de noviembre pasado.
  • La población se siente insegura en la zona. ¿"Cómo puede ser posible que la Policía no cuente con vehículos propios para su trabajo?, conocemos que debe alquilar camionetas para los operativos", reniega Fernando Lucas, dirigente del comercio local, tras exigir del Gobierno mayor atención al sector.
  • Lucas, al igual que el resto de entrevistados por HOY, y de la gente de a pie, sostiene que todo obedece a la aplicación del Plan Colombia.
  • "Nosotros no negamos que antes hubo un tanto de inseguridad. Pero la situación es tan grave en estos momentos que podemos asegurar que el Plan Colombia ha afectado el desarrollo de nuestro pueblo", sostiene Lucas.


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