"Con esos documentos le contactamos
con la financiera para que le tramite el préstamo, con el 6% de interés mensual, a un
plazo de dos años. Son pagos mensuales. La financiera nos consulta cuánto utilizará en
el viaje. Prácticamente todo confirmado, sin ningún tipo de problema. Para ingresar a
Madrid, requiere de $1 600 para los pasajes. La bolsa es de $1 800. Estamos ubicados en la
avenida Colón...", informa la voz de María del Carmen por el teléfono. Los
requisitos en la mayoría de agencias son similares, En algunas dicen que trabajan con
financieras como intermediarias y ellas se encargan de tramitar el viaje, de asegurar la
entrada vendiendo los voutchers del hotel en el que supuestamente se hospedará el
turista.
"Tenemos viajes todos las semanas", dice un más optimista. "Contamos con
muy buenas ofertas, servicios que se llaman sin riesgos de deportación. Las visas se
entregan con contratos de trabajo que le ofrece una empresa española, eso viene con la
aprobación del Ministerio de Trabajo de España y va a la Embajada", todo asegurado,
recalca, e insiste que el posible cliente debe presentarse personalmente para llegar a un
acuerdo.
"Yo tengo contactos en Italia, España y Alemania que colaboran conmigo y ayudan a
mis pasajeros con el trabajo, la comida y la vivienda", dice otro. "Me gustaría
ir a Inglaterra, a Londres". "Podría ser, pero tendríamos que conversar
personalmente, al igual que lo del dinero. Lo único que necesita es el pasaporte y llegar
a un acuerdo conveniente para los dos en la parte financiera", recalca. Están en el
segundo piso, en la oficina 202. "¿Es agencia?" "Sí, claro".
"Un contrato de trabajo firmado le cuesta mil dólares, pero debe venir
personalmente. La oficina queda en la Salinas...", dice otra voz en la línea
telefónica.
"Buenas tardes. ¿Usted llama de Quito? Le voy a explicar ligeramente. Nosotros
ayudamos a conseguir trabajo a gente que quiere ir desde aquí hasta España. Le
entregamos su contrato más su respectiva visa. Seleccionamos personal solo cuando tenemos
pedidos y en esta ocasión, lamentablemente, no hay ninguna plaza de trabajo disponible.
Recién hace dos semanas despachamos un poco de carpetas para la agricultura. Le pediría
que con paciencia pase informándose por nuestra oficina", dice una voz de mujer.
"¿Solo tiene para la agricultura? ¿No hay alguna otra opción, por ejemplo, en
Madrid?
"Yo no le estoy ofreciendo para Madrid, sino para España, depende de donde ofrezcan
el trabajo, de la empresa que nos pida personal. Para la agricultura y albañilería
siempre se presentan opciones", sostiene, al insistir que cualquier información
extra será proporcionada personalmente.
"¿Qué necesita? El pasaje se le puede financiar al igual que la bolsa. Debe tener
la escritura de una casa o un terreno valorado por encima de los $2 800. Se puede
financiar todo, dependiendo de la garantía. No es un ingreso asegurado. En ningún lado
le aseguran eso", dice la representante de otra agencia de viajes.
Esas son algunas de las opciones que tienen quienes desean salir del país en busca de
oportunidades de trabajo. De agencias que ofrecen llevarles a España e Italia, vendiendo
contratos de empleo y voutchers de hotel a $280. (JT)
Un profesor de italiano
Con el pasaporte en sus manos, una jovencita acompañada de su mamá gestionaba su viaje a
Italia, a Milán. Escuchaba atenta todas las instrucciones del gerente de la agencia,
quien sentado tras de su escritorio comenzó a hacer llamadas a sus contactos en las
aerolíneas para reservar cupo.
Por el ventanal de la entrada de la oficina 202, amontonada de fotografías y postales de
distintos países, observa otro posible cliente. El sitio tan frecuentado está ubicado en
un edificio que está en el sector de La Marín, en el centro de Quito. El gerente, un
hombre bajo y canoso, continúa las explicaciones de las rutas por las que podría viajar
la joven a Italia, evitando ser deportada. La madre escucha con su quijada apoyada en sus
manos.
Para concluir el trato solo falta que el abogado revise el predio que será entregado como
garantía. Ese día habían llevado las escrituras originales, la carta del predio,
actualizada, el certificado de gravámenes, las copias de las cédulas de identidad de los
propietarios del inmueble y las copias de las papeletas de votación.
"Ella está preocupada por el italiano, ¿es difícil?", pregunta la madre. El
gerente la tranquiliza, dice que basta con un curso rápido y hasta se ofrece a contactar
a una persona que podría enseñarle el idioma. Es otro de los servicios, ya les ofreció
que personas de su confianza la ayudarían con la vivienda, el trabajo y la comida en
Milán, al lugar al que quiere ir. Se jacta de tener contactos, además, en Madrid y
Alemania. La entrada es garantizada. La joven agacha la cabeza, juega con sus manos y con
el pasaporte. Se le nota nerviosa.
"¿Cuándo?", pregunta. "En cuanto revisemos el predio, si quiere está
misma tarde", responde. El nuevo cliente ingresa y se sienta en la pequeña sala de
espera, a cuyo alrededor se ven dos escritorios, en el uno está el gerente frente a la
futura emigrante, y en el otro una secretaria que recorta papeles.
La asistente continúa en su trabajo. Al parecer, está acostumbrada a ese tipo de
conversaciones y a que la gente ingrese y se siente en la sala de espera, mientras
aguardan al gerente, que tiene en su escritorio amontonadas varias carpetas. Sobre un
archivador se ve un televisor de los antiguos.
La madre y la hija se levantan de sus asientos, dan la mano al gerente y salen sonreídas.
El nuevo cliente pasa al frente del escritorio y recibe una parca explicación de lo que
su agencia ofrece, de una carpeta saca una serie de tarjetas, para los que recién llegan,
escoge una en la que constan los requisitos para el préstamo hipotecario, el que puede
variar de los $200 a los $10 mil, con el interés mensual del 6%.
Para hablar 'en serio', debe llevar la escrituras de la casa. O si quiere, puede reservar
un pasaje con $200. Él se encarga de todo: del trabajo, de la alimentación, de la
vivienda y hasta de conseguir un profesor de idiomas si es necesario. (JT)
Un millón sale, solo el 25% regresa
Varios representantes de operadoras de turismo estiman que el 85% de todos los pasajes de
avión que se venden en el mundo (por un monto superior a los $160 millones) se hacen por
intermedio de las agencias de viaje y operadoras de turismo (ver recuadro de la siguiente
página: El surgimiento del chulco). Pero también se cree que esa realidad ha cambiado en
los últimos años con la presencia de la Internet, sobre todo en Estados Unidos y
México, donde son usuales las ventas de los tiquetes de avión, ya sea por teléfono o
por correo electrónico.
De ahí que las aereolíneas, sobre todo las estadounidenses, decidieron reducir la
comisión que pagan a las agencias de viaje por la venta de boletos, del 10% al 6%. Sin
embargo, los intermediarios favoritos para la compra de pasajes en países como el
Ecuador, donde las comunicaciones electrónicas avanzan lentamente, de acuerdo con
representantes de varias agencias, siguen siendo las operadoras de turismo.
Por esa razón, se reunieron en julio pasado los 13 miembros de la Confederación de
Organizaciones Turísticas de América Latina (Cotal), gremio que agrupa a las agencias de
viajes en el ámbito continental. La conclusión a la que llegaron: Fernando Soler,
presidente de ese organismo, aseguró en esa reunión que el 6% de la comisión nos les
permite a las agencias garantizar un marco operativo adecuado. "Muchas se verían
obligadas a cerrar o reducir personal".
Ocurrió todo lo contrario, al menos en el Ecuador, en donde han proliferado las agencias
de viaje, tanto que solo en Quito existen 450 registradas en el Ministerio de Turismo, sin
tomar en cuenta las que funcionan de manera ilegal, sin tener todos sus documentos en
regla.
De todas estas, solo 150 estarían afiliadas a la Asociación Ecuatoriana de Agencias de
Viajes, Operadoras de Turismo y Mayoristas (Asecut).
Esta proliferación de agencias se debería al incremento de la migración de ecuatorianos
al exterior. Las operadoras de turismo, sobre todo las que ofrecen variados servicios en
los periódicos, son los primeros lugares que visitan quienes desean emigrar del Ecuador,
según comprobó BLANCO y NEGRO, en un recorrido realizado por varios de estos locales.
Un gran porcentaje de ecuatorianos que han salido del país lo han hecho utilizando este
servicio. De acuerdo con las estadísticas de la Dirección Nacional de Migración, desde
enero de 1998 hasta el mes de septiembre pasado han salido del Ecuador más de un millón
de personas, casi el 10% del total de la población ecuatoriana. De ese total, han
regresado 791 532; es decir, siguen en el extranjero 293 572 ecuatorianos.
Este año, hasta septiembre, han salido del Ecuador 365 098 y han regresado 229 542. Se
quedaron fuera, al menos hasta esa fecha, 135 556 personas.
Las estadísticas de la Dirección de Migración revelan que en este mismo lapso
(enero-septiembre de 2000), fueron deportados 2 792 ecuatorianos y excluidos 1 065. A eso
se suman los 1 417 que fueron detenidos por viajar sin documentos.
La provincia a la que más ecuatorianos fueron deportados es Pichincha: 2 286, a Guayas se
deportaron 361 ecuatorianos. Pichincha también es la provincia por la que más
ecuatorianos han salido del país: 177 329. (JT)).