"¿Qué ofrecen? Un contrato de
trabajo seguro en España, durante tres meses, aunque más que seguro es obligatorio -de
lo que se desprendía de su explicación-, asciende a $5 490, sumado al riesgo de perder
una casa o un terreno que se debe entregar como garantía, avaluados por encima del valor
del préstamo.
La mujer da a escoger a la pareja entre un viaje con riesgos y otro sin riesgos.
Para el primero, deben reservar con $100 los pasajes que oscilan entre los $1 280 y los $1
590.
Además, deben tener una bolsa (garantía económica para pasar migración como turistas)
de $2 500. Todo les pueden facilitar en calidad de préstamo con la hipoteca de un bien
inmueble que sobrepase el valor del préstamo, el pago del último impuesto predial y
otros requisitos verificados con un abogado.
El préstamo para los tiquetes de avión se cobra con el 6% de interés mensual y por la
bolsa, que debe ser regresada a una persona que los esperará en Madrid, una vez que
crucen migración, tiene que cancelar el 10%; es decir $250, con los que debe retirar la
hipoteca del bien inmueble una persona en el Ecuador, en caso de que no hayan requerido un
préstamo para los tiquetes del avión.
Una vez en España, pueden tramitar en Ecuador la visa permanente de trabajo. Para ello
deben encargar a una persona de su confianza el trámite. La agencia se encarga de
venderle el contrato de trabajo, que es enviado por una empresa española, generalmente en
la agricultura, la albañilería o la carpintería. Lo único que tienen que hacer es
dejar la hoja de vida de la persona que va a viajar. Ellos se encargan de enviar ese papel
a España y a los 30 días llega el contrato de trabajo al Ecuador. "Usted, o quien
designe para arreglar sus documentos, viene acá, mira el contrato, lo lee, lo revisa y
nos paga los $1 300, es dando y dando".
Con ese contrato y los otros documentos: pasaporte, certificado médico de un centro de
salud estatal, récord policial actualizado, con el sello de la Comandancia General de
Policía y del Ministerio de Gobierno y cédula de identidad (original y cuatro copias
notariadas y protocolizadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores), comienza el
trámite para obtener la visa de trabajo, en la Embajada de España.
Ese trámite lo debe realizar una persona a la que deben delegar, porque ellos no se meten
en eso y por ese lapso se olvidan de su cliente. "Ahí se demoran 90 días en
entregarle la visa de trabajo -dice jugando con su bolígrafo-. Hay personas a las que les
entregan en menos tiempo y otras que esperan más de un año, eso ya depende de la
Embajada de España".
Si el interesado ya está en España, debe regresar al Ecuador para firmar el visado de
trabajo, porque es un trámite personal. "Entonces debe volver a nosotros, porque
como ya ha pasado bastante tiempo las opciones de trabajo disponibles cuando llegó el
contrato a lo mejor ya no existen, así que puede optar por otra cosa. Nosotros debemos
hacerle el contacto", asegura, al tiempo que dice desconocer el nombre de la empresa
contratista en España. Es un secreto que se revela solo pagando los $1 300.
El cliente debe regresar porque uno de los requisitos indispensables para que la empresa
española envíe el contrato para tramitar la visa es que el beneficiado trabaje de manera
obligatoria durante tres meses en el campo en el que se le designe, con el riesgo de ser
denunciado a las autoridades españolas en caso de incumplir. Nadie lo esperará en
Madrid, solo debe dirigirse al sitio de trabajo, cuya dirección constará en el contrato.
Transcurridos los tres meses están en capacidad de renunciar y de buscar el trabajo que
quieran.
El viaje sin riesgos se tramita al revés. La agencia primero le vende al cliente el
contrato de trabajo en $1 300, con el que debe tramitar una persona de su confianza el
visado de trabajo en la Embajada. Luego puede viajar a España pagando $1 795, cantidad
por la que le entregan un voucher por 15 días en un hotel de Madrid. Además, necesita
una bolsa de mil dólares. De igual forma la agencia está en capacidad de entregarla a
cambio de la hipoteca de un bien y por el pago del 10%, es decir, $100.
Así supuestamente le garantizan su ingreso como turista, mientras espera en España
legalizar su residencia con la visa de trabajo tramitada en Ecuador.
¿Cuántas agencias ofrecen este servicio? Un gran porcentaje de las que han proliferado
en los últimos años, con el auge de la migración al exterior, sobre todo a Europa.
Muchas, según un sondeo de BLANCO y NEGRO, comienzan enviado gente al extranjero, con
promesas de trabajo, hasta obtener su legalización como agencias de viajes en el
Ministerio de Turismo.
La gerenta de Recursos Turísticos de esa cartera de Estado, Isabel Ontaneda, sostiene que
en la actualidad investigan diez agencias que hacen préstamos con altos intereses, y
contra tres ya tienen acumuladas suficientes pruebas para enviar al Ministerio Fiscal, el
organismo que deberá iniciar las acciones penales pernitentes.
"No son atribuciones de las agencias de viajes -insiste Ontaneda- funcionar como
bancos, financieras o agencias de empleo". (JT)
Lo más fácil del mundo
Dos requisitos exigen en una agencia para vender el contrato de trabajo: que el cliente no
haya sido deportado y que no tenga antecedentes policiales en el país al que desea ir. Si
cumple eso y acepta el precio lo puede tener en tres meses
Llegar a los países europeos es sencillo. Todo depende de las rutas que siga, por Panamá
o República Dominicana, y de que abone lo más pronto posible $100, en unas, $200 en
otras, que serán para reservar el cupo en la aerolínea: KLM, Avianca, Air France,
Iberia.
Todo depende del lugar en el que se haga migración: Milán o Madrid. Dependiendo del
acuerdo al que lleguen, incluso pueden contactar personas para que los reciban, si fuere
necesario.
"Ingresar a Europa es lo más fácil del mundo -asegura la rubia a un nuevo cliente-
si se cumplen dos requisitos básicos: que no haya sido deportado y que no tenga
antecedentes penales en el país al que quiera emigrar".
A sus espaldas se ven postales y fotografías de distintos lugares del mundo: playas,
iglesias, plazas europeas, todo lo atrayente para el turista. Ante las dudas del nuevo
cliente sobre las seguridades del viaje, la representante de esa empresa toma el auricular
del teléfono y marca un número. Pregunta en qué tiempo podrían tener cupo para Madrid.
A sus espaldas se observa la propaganda de Iberia, en el ventanal que da a la calle, la
aerolínea que en febrero de 1998 anunció una agresiva campaña para conquistar el
turismo del Ecuador incrementando los vuelos Quito-Madrid y Guayaquil-Madrid.
Hace consultas con un tal Javier, de una agencia de viajes Internacional, donde trabajan
tres personas, que fue abierta con un capital de 1,5 millones de sucres ($60), según el
registro del Ministerio de Turismo. Luego pasa el auricular al nuevo cliente, ante quien
repite su nombre: "representante de la agencia de viajes...". Es la sucursal de
otra, cuyo representante legal es una empresa de gestión empresarial, en donde la rubia
da detalles de todos los documentos que necesitan los 'turistas'.
El representante de la agencia de viajes explica que pueden reservar el cupo para mediados
de noviembre , pero no pueden asegurar un día porque todo depende del flujo migratorio y
de los controles que se implementen. "Nosotros enviamos a nuestros clientes cuando el
control migratorio es bajo", dice tranquilizador. La rubia retoma la conversación,
luego de conversar con breves monosílabos con el representante de la agencia de viajes,
para recomendar el viaje seguro que cuesta $1 795. (JT)).