Sus cotidianas labores dominicales fueron interrumpidas. Las mujeres alistaban la
merienda mientras los hombres disputaban un partido de fútbol en la cancha de tierra. Una
visita acaparó la atención, incluso la de los niños, que casi no se despegan de sus
columpios hechos con caña guadua. Ese 12 de noviembre, los 182 pobladores de la Isla
Santay no dudaron en acudir a la Escuela Fiscal Nº 3 Jaime Roldós: miembros del Comité
Ecológico del Litoral (CEL) los convocaron urgentemente para comunicarles un 'anuncio
importante'. La curiosidad fue tal que especulaban al respecto. El partido se suspendió.
Quienes se encontraban en sus casas presurosos se acercaron. Había preocupación, temor.
Es que desde 1982, cuando el Banco de la Vivienda (BEV) compró la isla donde funcionaban
siete haciendas ganaderas, su hogar ha sido el objetivo clave de más de un proyecto que
amenazaba su estadía: construir un parque de diversiones, el nuevo aeropuerto (lo admite
el alcalde Jaime Nebot), un parque ecoturístico, una urbanización y hasta un tren
interurbano.
"La Santay fue declarada Sitio Ramsar", exclamaba emocionado José Delgado,
coordinador del área. La oficina Central del Convenio Ramsar (Suiza) el pasado 31 de
octubre la acogió como el lugar 1 040 con esa categoría mundial, explicaba. "Ahora
ya hay seis sitios en Ecuador".
Los pobladores escuchaban atentos, pero no entendían. Y el ecologista se percató de que
debía ser preciso. A ellos les preocupaba saber si podían seguir viviendo allí, el
único lugar del país donde existen cinco tipos de manglares. Ellos, los 182, son los
sobrevivientes de aproximadamente 1 200, que se cree trabajaron para los hacendados,
aquellos que no emigraron y aprendieron a pescar. Y era necesario contarles en qué los
beneficiaría la declaración, más aún por una latente posibilidad de desalojo.
"Santay provee refugio a gran número de especies y conserva diversidad biológica
por su ubicación...". El Ministerio del Ambiente y el CEL, entidades que promovieron
la designación, deben elaborar un plan que garantice la conservación de las 4 705
hectáreas del nuevo Sitio Ramsa': 2200 de la isla y casi 2 505 de aguas del río Guayas.
La permanencia de los pobladores está asegurada porque Ramsar garantiza su participación
en los proyectos.
Fue cuando los habitantes sonrieron. Eso era lo que querían escuchar desde hace mucho
tiempo, pues, reiteran, no les interesa vivir enfrente, en Guayaquil, a solo 20 minutos en
canoa de remos.
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SANTAY
182 sobrevivientesSus habitantes
celebraron el convenio firmado el 31 de octubre, que declara a la isla como el humedal
Ramsar 1040 en el planeta. Aún falta el plan de conservación
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SEl fin de la declaración es conservar las
áreas naturales y los recursos genéticos que alberga la isla. Se pretende evitar la
extinción de las especies de flora y fauna que están amenazadas. Y ahora será un campo
propicio para la investigación científica, y el estudio de los ecosistemas. Se
facilitará la capacitación de los pobladores: los convierte en potenciales expertos del
área y su uso. Y con ello concluye parcialmente un largo vía crucis que se inició en
1979 con la expropiación de terrenos porque se preveía la construcción de un plan
habitacional popular por parte del BEV, que pagó a los dueños de esas tierras $7,5
millones.
Fundación Malecón 2000 solicitó a la Universidad de Oxford Brookes (Inglaterra) una
evaluación preliminar para conocer si es factible desarrollar un proyecto. Y los
resultados recomiendan preservar el lugar, mas no desarrollarlo. Por ejemplo, implantar un
centro de interpretación donde se muestre lo que es el ecosistema básico de la Costa
ecuatoriana. El proceso está detenido hasta que el Ministerio de la Vivienda entregue la
isla a Malecón 2000, que debe calificar al organismo internacional que se interese en el
futuro en Santay. Lo que se realice, no obstante, debe respetar las normas de la
Convención Ramsar, reitera José Delgado.
Con la caída de la tarde, la reunión entre ecologistas y nativos concluía. En la isla
no hay energía eléctrica y los insectos se encargaron de ahuyentar a todos, que, en la
noche, comentaban el 'nuevo título' de la Isla Santay. (EJC)
HACIENDAS...
- La Isla Santay se dividía en siete
haciendas ganaderas: La Matilde, Florencia, Pradera Chica, Pradera Grande, Acacias, La
Puntilla y San Francisco, pertenecientes a Jaime Nebot Velasco, Pedro Menéndez Gilbert,
Juan Bautista Gallardo, Alfredo Guzmán, José Andrade, entre otros hacendados. También
era explotada con fines agrícolas.
- Los otros cinco sitios Ramsar del Eduador
son: La Segua y Machalilla (Manabí), Abras de Mantequilla (Los Ríos), Manglares Churute
(Guayas) y Reserva Biológica Limoncocha (Sucumbíos).
- La Constitución Política de la República
compromete el cuidado y preservación del medio ambiente en el que viven sus habitantes.
- En el artículo 86 declara que el Estado
protegerá el derecho de la población a vivir en un medio ambiente sano y ecológicamente
equilibrado, que garantice un desarrollo sustentable y la preservación de la naturaleza.
(APM-EJC).
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