Las necrópolis recuperadas en diversas
zonas del país, a través de trabajos arqueológicos de sucesivos investigadores, han
confirmado la profunda relación del barro cocido con la organización del acto funerario
y el "relato" allí contenido.
Por ejemplo, en las 20 tumbas excavadas en el sitio 'Jardín del Este', en Cumbayá, se
encontraron nada menos que 23 mil tiestos de cerámica, entre vasijas completas, bordes,
bases, fragmentos decorados y figurillas.
En las necrópolis descubiertas en la Costa, se ha establecido que algunas tumbas se
construían eliminando la base de las vasijas y colocando verticalmente unas sobre otras,
hasta componer un cilindro en el que se enterraba al difunto con sus pertenencias y sus
vasijas de alimentos.
Por tanto, la canción que compusieran poetas, pintores y músicos en la noche del 7 de
noviembre de 1950, al calor de un mallorca Flores de Barril, no hace, sino, recoger el
espíritu que rodeó en tiempos antiguos y contemporáneos, a la relación de hombres y
mujeres con el barro cocido. (JP)
Adoum: 'Al final, de alguna
forma, seremos solo polvo'
¿Por qué el barro?
Pues hay el mito hermoso de Dios haciendo al hombre de barro. Leí en una cuarteta que
Dios fue el primer alfarero y el ser humano el primer cacharro. Nos diferenciamos de los
centroamericanos en que allá los dioses ensayaron con todos los materiales para hacer al
hombre y ninguno fue apto para eso y, entonces, fue hecho de maíz. En el resto de
América Latina hemos seguido con la imagen del barro, agigantada, crecida o aumentada,
por toda la riqueza de la creación de los artistas aborígenes. El apego y casi
adoración al barro es prácticamente universal. Me supongo que tiene que ver con el
clima. Preservar a los muertos de la humedad, de la sequía.
¿Es, probablemente, la protección en una nueva vida?
Sí, algo así. Un tributo. Es que muchos de los testimonios más importantes de nuestra
cultura están hechos de arcilla. Hay, inclusive, una obra que parece una auténtica mesa
redonda: una vasija con diez figuras de personas sentadas alrededor. Y de allí deducía
Oswaldo Guayasamín que ya se conocía el sistema decimal y se sabía la distancia de la
tierra. Es casi ineludible no retomar ese mito universal de la creación del hombre a base
de barro o arcilla, más los mejores documentos o testimonios de nuestra historia pasada.
¿Por qué todo por un cuadro (Origen), que aún yacía fresco en la casa de
Guayasamín?
Uno de los problemas de la clasificación de la pintura de Guayasamín es el número
extraordinario de mujeres con niños que tiene. Yo calculo que hay más de 50. A nadie se
le ha ocurrido todavía identificar cada obra, aunque ya lo propuse a la Fundación. Pero
no considero que, en el caso de él, eso tenga algo que ver con el hombre de barro.
¿En qué zonas de Ecuador se practicaba esta forma de enterrar a los muertos?
Yo creo que en toda la Sierra, no tengo un conocimiento concreto, pero nunca he sabido que
se dé en una región determinada. No sé si tiene un origen incásico o si es anterior a
los Incas. Si es que se encuentra lo mismo en el sur de Colombia, Bolivia o norte de
Chile, habría que acudir a los Incas.
¿Qué reflexión nos da el barro? ¿El principio? ¿El final?
Claro. Si el hombre fue hecho de barro y, por eso, en "polvo eres y en polvo te
convertirás". Se juntan aquí mitologías aborígenes y una cristiana universal.
Aquella noche del 7 de noviembre teníamos el cuadro de Guayasamín al frente y la
reflexión inicial de Carrera Andrade. Y fue prácticamente un trabajo de improvisación,
de unos 15 ó 20 minutos. Nunca nadie propuso hacer un poema de cuatro estrofas. No hubo
una reflexión previa, una conversación.
¿Hay otro caso similar en Ecuador de poema colectivo?
Como canción yo no conozco. Los surrealistas hacían mucho la escritura automática, los
dadaístas en Europa ponían palabras enrolladas o dobladas en un sombrero o una urna y
las sacaban al azar. Así formaban poemas colectivos. Una experiencia que, sin embargo, no
duró mucho. Es que pronto probablemente advirtieron que no podía la obra de arte dejarse
así, pues la creación poética es una de las más altas facultades creadoras del
espíritu humano y de la lengua. Y no podía convertirse en un juego de azar.
¿Y en otros países?
En Francia se publicó un libro colectivo. Participaron un poeta italiano, uno francés y
Octavio Paz. Pero no han pasado de ser diversiones lúdicas de un grupo muy reducido y
nunca progresó como tendencia. Hay que recordar que la mayor parte de la música clásica
popular ecuatoriana se ha basado en poemas ya existentes de autores, particularmente de
poetas de la Generación Decapitada.
¿Antes se reunían los intelectuales con mucha frecuencia?
Sí, en la casa de uno u otro. A veces leíamos. O traducíamos. Muchas cosas: cantar,
hacer chistes, conversar... Eran diversos tipos de reuniones y varios grupos, pues hay que
recordar que no siempre todos los intelectuales se han llevado muy bien con los otros. Y
alguien decía que pasado de miércoles todo es domingo... De verdad que bebíamos mucho.
¿Y se terminaron las comentadas reuniones?
Sí. La vida se ha vuelto un poco más compleja. La ciudad ha crecido y ya no es fácil
movilizarse. Hay más obligaciones. Se ha ido perdiendo la vida del café.
¿Usted quiere que lo entierren como los antepasados?
No. Ahora que ya hay cremación quiero convertirme en polvo.
Pero de alguna manera se llega a polvo
Sí, es seguro que al final... Sí señor, las cenizas polvan...
Y, así, se cumple la predicción bíblica...
Sí, pues
Entonces Dios tiene razón...
Me supongo, no lo conozco... (APM).