SÁBADO 4 DE NOVIEMBRE DE 2000 

CRONICA ROJA Vasija de barro, el canto colectivo En pos de los últimos vestigios de oxígeno

• Los pasos de un proceso desde que se comete el delito.

• Tres poetas, dos pintores y el inolvidable dúo del Potolo Valencia y Gonzalo Benítez, compusieron, en una noche, esa especie de himno secreto de los ecuatorianos.
• Los doce esclavos, enterrados vivos junto al cadáver de la cacica, se precipitaron a las vasijas, para aspirar todo el oxígeno allí aprisionado.


La estrecha relación entre la muerte y la vida está presente en la vasija de barro. Y en su interior, los huesos de los antepasados sintetizaban el culto a los huesos, vigente en las culturas antiguas del Ecuador, un territorio de comerciantes y cacicazgos. ¿Por qué los huesos? Porque en la médula de los huesos reside el alma, responde Iván Cruz, director del Centro Artes y creador de algunas de las mayores exposiciones arqueológicas que se han realizado en Quito.
En el caso de las vasijas funerarias de la cultura Napo, recuerda Cruz el carácter de las pinturas exteriores: rostros alegres, optimistas, que evocan el sentido de tránsito hacia una vida más plena.
Las vasijas de la cultura Napo tienen dos tipos de concepción muy significativas: son antropomórficas, con figuras humanas; o reproducen los órganos de la fecundación para evocar el carácter regenerador de la muerte física. Allí reside la belleza y sorpresa que causan estas vasijas reproducidas en estas páginas de BLANCO Y NEGRO, y en las que se guardaban los huesos una vez descarnados.

En la vasija se guardó el alma

En la médula de los huesos guardados en una vasija de barro, reside el alma, de allí que el culto a los huesos fuera el modo antiguo de
recordar a los ancestros en las culturas presentes en el Ecuador.

 

Las necrópolis recuperadas en diversas zonas del país, a través de trabajos arqueológicos de sucesivos investigadores, han confirmado la profunda relación del barro cocido con la organización del acto funerario y el "relato" allí contenido.
Por ejemplo, en las 20 tumbas excavadas en el sitio 'Jardín del Este', en Cumbayá, se encontraron nada menos que 23 mil tiestos de cerámica, entre vasijas completas, bordes, bases, fragmentos decorados y figurillas.
En las necrópolis descubiertas en la Costa, se ha establecido que algunas tumbas se construían eliminando la base de las vasijas y colocando verticalmente unas sobre otras, hasta componer un cilindro en el que se enterraba al difunto con sus pertenencias y sus vasijas de alimentos.
Por tanto, la canción que compusieran poetas, pintores y músicos en la noche del 7 de noviembre de 1950, al calor de un mallorca Flores de Barril, no hace, sino, recoger el espíritu que rodeó en tiempos antiguos y contemporáneos, a la relación de hombres y mujeres con el barro cocido. (JP)

Adoum: 'Al final, de alguna forma, seremos solo polvo'

¿Por qué el barro?
Pues hay el mito hermoso de Dios haciendo al hombre de barro. Leí en una cuarteta que Dios fue el primer alfarero y el ser humano el primer cacharro. Nos diferenciamos de los centroamericanos en que allá los dioses ensayaron con todos los materiales para hacer al hombre y ninguno fue apto para eso y, entonces, fue hecho de maíz. En el resto de América Latina hemos seguido con la imagen del barro, agigantada, crecida o aumentada, por toda la riqueza de la creación de los artistas aborígenes. El apego y casi adoración al barro es prácticamente universal. Me supongo que tiene que ver con el clima. Preservar a los muertos de la humedad, de la sequía.
¿Es, probablemente, la protección en una nueva vida?
Sí, algo así. Un tributo. Es que muchos de los testimonios más importantes de nuestra cultura están hechos de arcilla. Hay, inclusive, una obra que parece una auténtica mesa redonda: una vasija con diez figuras de personas sentadas alrededor. Y de allí deducía Oswaldo Guayasamín que ya se conocía el sistema decimal y se sabía la distancia de la tierra. Es casi ineludible no retomar ese mito universal de la creación del hombre a base de barro o arcilla, más los mejores documentos o testimonios de nuestra historia pasada.
¿Por qué todo por un cuadro (Origen), que aún yacía fresco en la casa de Guayasamín?
Uno de los problemas de la clasificación de la pintura de Guayasamín es el número extraordinario de mujeres con niños que tiene. Yo calculo que hay más de 50. A nadie se le ha ocurrido todavía identificar cada obra, aunque ya lo propuse a la Fundación. Pero no considero que, en el caso de él, eso tenga algo que ver con el hombre de barro.
¿En qué zonas de Ecuador se practicaba esta forma de enterrar a los muertos?
Yo creo que en toda la Sierra, no tengo un conocimiento concreto, pero nunca he sabido que se dé en una región determinada. No sé si tiene un origen incásico o si es anterior a los Incas. Si es que se encuentra lo mismo en el sur de Colombia, Bolivia o norte de Chile, habría que acudir a los Incas.
¿Qué reflexión nos da el barro? ¿El principio? ¿El final?
Claro. Si el hombre fue hecho de barro y, por eso, en "polvo eres y en polvo te convertirás". Se juntan aquí mitologías aborígenes y una cristiana universal. Aquella noche del 7 de noviembre teníamos el cuadro de Guayasamín al frente y la reflexión inicial de Carrera Andrade. Y fue prácticamente un trabajo de improvisación, de unos 15 ó 20 minutos. Nunca nadie propuso hacer un poema de cuatro estrofas. No hubo una reflexión previa, una conversación.
¿Hay otro caso similar en Ecuador de poema colectivo?
Como canción yo no conozco. Los surrealistas hacían mucho la escritura automática, los dadaístas en Europa ponían palabras enrolladas o dobladas en un sombrero o una urna y las sacaban al azar. Así formaban poemas colectivos. Una experiencia que, sin embargo, no duró mucho. Es que pronto probablemente advirtieron que no podía la obra de arte dejarse así, pues la creación poética es una de las más altas facultades creadoras del espíritu humano y de la lengua. Y no podía convertirse en un juego de azar.
¿Y en otros países?
En Francia se publicó un libro colectivo. Participaron un poeta italiano, uno francés y Octavio Paz. Pero no han pasado de ser diversiones lúdicas de un grupo muy reducido y nunca progresó como tendencia. Hay que recordar que la mayor parte de la música clásica popular ecuatoriana se ha basado en poemas ya existentes de autores, particularmente de poetas de la Generación Decapitada.
¿Antes se reunían los intelectuales con mucha frecuencia?
Sí, en la casa de uno u otro. A veces leíamos. O traducíamos. Muchas cosas: cantar, hacer chistes, conversar... Eran diversos tipos de reuniones y varios grupos, pues hay que recordar que no siempre todos los intelectuales se han llevado muy bien con los otros. Y alguien decía que pasado de miércoles todo es domingo... De verdad que bebíamos mucho.
¿Y se terminaron las comentadas reuniones?
Sí. La vida se ha vuelto un poco más compleja. La ciudad ha crecido y ya no es fácil movilizarse. Hay más obligaciones. Se ha ido perdiendo la vida del café.
¿Usted quiere que lo entierren como los antepasados?
No. Ahora que ya hay cremación quiero convertirme en polvo.
Pero de alguna manera se llega a polvo
Sí, es seguro que al final... Sí señor, las cenizas polvan...
Y, así, se cumple la predicción bíblica...
Sí, pues
Entonces Dios tiene razón...
Me supongo, no lo conozco... (APM).


Buzón

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