"La condición principal del contrato
de concesión se refiere a que el Estado entregue las vías a la concesionaria para que
esta pueda rehabilitarlas, hecho que no se produjo sino hasta el 29 de mayo de este año,
en que se firma el contrato de rehabilitación de la carretera Cayambe-Otavalo con la
constructora Panavial, la concesionaria de la Panamericana", dice el representante de
esa empresa, Marcelo Herdoíza.
Pero el Estado no solo entregó la carretera Cayambe-Otavalo a Panavial, sino que además
comenzó a pagar una compensación por lo que el ministro llama restablecimiento del
equilibrio económico, acuerdo estipulado en el contrato de concesión.
En teoría, el concesionario, una vez que firma el contrato, tiene que colocar recursos
propios para poder rehabilitar una carretera, colocar servicios de peaje y cobrar por el
servicio que le entrega al Estado, "pero -aclara el ministro- como la concesión data
de 1996 y recién se formalizó en términos reales este año, en ese lapso han ocurrido
una serie de problemas que han afectado al equilibrio económico del contrato: en 1996 no
había el Impuesto al Valor Agregado que hoy tenemos, para ese tipo de obras; en 1996 no
existía el Impuesto a la Circulación de Capitales; en 1996 teníamos el sucre, hoy el
dólar; en 1996 el Producto Interno Bruto era distinto, hoy la gente tiene menos capacidad
de pago, por esos desfases de la economía debimos pagarle al concesionario".
Aunque el representante de Panavial prefiere omitir el tema de la compensación, por ser
demasiado complejo, de acuerdo con el ministro el monto de la compensación es de $22
millones, de los cuales $12 millones debe desembolsarlos este año. Ya entregaron $3,5
millones. Aunque esa entrega no la habrían hecho de la noche a la mañana.
Según el ministro, ante la gran cantidad de problemas comenzaron a entregar el dinero
cuando obtuvieron respuesta de la concesionaria en cuanto a la ejecución de los trabajos.
"El nivel de conflictividad que ha existido en estos años ha hecho que nos volvamos
poco convincentes en cuanto a la voluntad de pago por parte del Estado ecuatoriano y a la
voluntad de trabajo por parte de la concesionaria", dice el ministro.
Marcelo Herdoíza alega que tanta era su voluntad de trabajo que por su cuenta y riesgo,
sin que el Estado cumpliera con las condiciones del contrato: la entrega de las
carreteras, comenzaron la rehabilitación de la vía Otavalo-Ibarra. ¿Por qué? "Se
entendía que el proceso de concesión arrancaría sin problemas, por eso firmamos un
contrato con una empresa estadounidense que trajo un tren de reciclaje, que cuesta
alrededor de dos millones de dólares".
Ese contrato estipulaba, de acuerdo con el ejecutivo de Panavial, un pago fijo mensual.
Cuando notaron que las condiciones no se cumplían decidieron continuar: en lugar de pagar
a esta compañía estadounidense por tener parado el equipo, decidieron pagarle para que
adelante los trabajos. Estos fueron detenidos y comenzó el conflicto.
Finalmente, luego de que Obras Públicas declaró en emergencia la Panamericana, las
partes llegaron a un acuerdo: el MOP pagaría la compensación a medida que Panavial
ejecute las obras. "Estos pagos no son por los trabajos que se realizan -aclara el
ministro- sino por el restablecimiento del equilibrio económico; son $22 millones los que
entrega el Estado para la reconstrucción vial de cerca de 400 kilómetros de carretera,
trabajo que no cuesta menos de $100 millones".
¿Cuándo estará lista la obra? El ministro de Obras Públicas sostiene que, según el
cronograma elaborado con Panavial, todo se concretará en 2002, pero esta seguro que en
realidad se acabará en 2001, mientras Marcelo Herdoíza dice que la primera etapa, que
comprende el reciclaje de la carpeta asfáltica y sellado de la vía concluirá en 28
meses, y en 38 meses más la colocación de la carpeta asfáltica.
Al parecer, lo que más pronto se concluirá son las estaciones de peaje. La primera
semana de diciembre Panavial espera tener listo el primer puesto. (JT)
El ajuste de los montos y la decepción en el Austro
"¿Quién comprende al Gobierno?", dicen en el Austro. El anuncio hecho el 17 de
marzo de este año por el presidente de la República, Gustavo Noboa, de invertir $124
millones para la reconstrucción vial y convertirse en "el ministro de Obras
Públicas del Austro", se puso en dudas tras el anuncio que hizo el mismo presidente
el 4 de octubre, cuando señaló que rehabilitará la vialidad con $74 millones. Los
cuencanos han comprendido este anuncio como 'una mano de gato' a la vialidad, sobre todo
porque el mismo ministro de Obras Públicas, José Macchiavello, admitió que se necesitan
cerca de $400 millones para una reconstrucción "que dure 20 años". El ministro
trató de aclarar el tema, señalando que la inversión de $74 millones está destinada a
una rehabilitación emergente y "que luego habrá una reconstrucción vial",
pero en diez años.
El presidente Gustavo Noboa, en su última visita del 4 de octubre, indicó que existen
$27 millones para la vía Cuenca-Azogues-Biblián, en vez de los 25 anunciados el 17 de
marzo, pero está en duda que la obra sea entregada en diciembre.
En la vía Guarumales-Méndez se preveía emitir bonos por $23 millones y ahora se dice
que serán $18 millones, pero que la obra en su primera fase sí se terminará en
diciembre como estaba previsto; mientras para la vía Molleturo-Naranjal, estuvo fijada
una entrega de $10 millones para indemnizaciones y $10 millones para el estudio de la
reconstrucción, sin embargo, ahora se manifiesta que solo serán $15 millones.
Para la Cuenca-Oña-Loja se anunció la entrega de $12 millones, que se han reducido a
ocho y todavía no se ha iniciado la obra que debía concluir en noviembre, los estudios
están retrasados en seis meses. Para Cuenca-Cochancay se efreció $4 millones, uno más
de los previsto: la obra no ha sido adjudicada, pese a que debía ser entregada en
diciembre; la Cuenca-Chunchi, presupuestada en $3 millones se rehabilitará con $2
millones, y para los estudios de la alternativa Palmira-Tambo-Ingapirca, que sustituirá a
la carretera Panamericana en el tramo Alausí-Chunchi-Tambo, que tiene fallas geológicas,
se dispondrá $1 millón.
Para el presidente de la Regional de Municipalidades del Austro y alcalde de Azogues,
Víctor Molina, es necesario que las vías estén reconstruidas para que los Municipios y
Consejos Provinciales puedan definir las formas de mantenimiento. "Queremos
constituir una empresa de Obras Públicas del Austro y no nos asusta el administrar, lo
que nos preocupa es que la rehabilitación no tenga el mismo tratamiento y la misma
inversión que en las otras regiones del país", manifestó.
Para el presidente de las Municipalidades del Austro, lo que está haciendo el Ministerio
es una rehabilitación parcial y no integral. "Somos incrédulos de que la
rehabilitación sea en forma inmediata y total, somos merecedores de un trato
discriminatorio y eso crea falsas expectativas que preocupa", advirtió.
De acuerdo con el presidente de la Asociación de Municipalidades del Azuay, Marcelino
Granda, el Gobierno no atiende los requerimientos del Austro. Puso como ejemplo la
Sigsig-Chiguinda-Gualaquiza, artería importante para movilizarse entre el Azuay y Morona
Santiago, "esta vía no está dentro de los planes del Ministerio, es más, la
carretera está destruida", dijo. (RMT).