SÁBADO 14 DE OCTUBRE DE 2000 

CRONICA ROJA Un viaje sobre 32 217 baches El punto más intransitable

• Los pasos de un proceso desde que se comete el delito.

• Derrumbes, sectores que ya no soportan más parches, un puente destruido, una gigantesca piedra en medio camino, cunetas tapadas
y la casi total ausencia de señalización es la principal vía en el norte de la Sierra.

• Alóag, el sitio en donde confluye la mayor parte del tránsito vehicular que ingresa y sale de Quito, es un sitio conflictivo por el crecimiento caótico de mecánicas, fondas, y porque la carretera está llena de huecos y baches.


Luego de una serie de 'dimes y diretes', de bajadas y subidas, según el ministro de Obras Públicas (MOP), José Macchiavello, el Gobierno y la empresa concesionaria, Panavial, encargada de rehabilitar, y mantener la Panamericana desde Rumichaca hasta Riobamba (399,60 kilómetros de carretera), llegaron a una acuerdo amistoso.
"Hemos tenido problemas muy graves -dice el ministro-. En un momento tuvimos que declarar la carretera en emergencia para que el MOP pueda entrar a trabajar, porque vimos perdidas las posibilidades de que los concesionarios continúen con el trabajo. Ellos no estaban respondiendo adecuadamente a las peticiones del Ministerio y cuando conseguimos el dinero tuvimos la oportunidad de invertir ese dinero en rehabilitar la vía en forma provisional, en ese momento logramos ponernos de acuerdo con Panavial".
Un desacuerdo producido por un tramo de carretera de la vía Cayambe-Otavalo, que era objeto de un pleito legal entre un contratista encargado de su rehabilitación y el Estado ecuatoriano.

Acuerdos y desacuerdos en torno a la Panamericana

Luego de tratar con cinco autoridades y de estar a punto de enfrentar un conflicto legal con el MOP, Panavial ha reiniciado los trabajos en la Panamericana. La empresa espera tener una carretera en óptimas condiciones en los próximos años.

 

"La condición principal del contrato de concesión se refiere a que el Estado entregue las vías a la concesionaria para que esta pueda rehabilitarlas, hecho que no se produjo sino hasta el 29 de mayo de este año, en que se firma el contrato de rehabilitación de la carretera Cayambe-Otavalo con la constructora Panavial, la concesionaria de la Panamericana", dice el representante de esa empresa, Marcelo Herdoíza.
Pero el Estado no solo entregó la carretera Cayambe-Otavalo a Panavial, sino que además comenzó a pagar una compensación por lo que el ministro llama restablecimiento del equilibrio económico, acuerdo estipulado en el contrato de concesión.
En teoría, el concesionario, una vez que firma el contrato, tiene que colocar recursos propios para poder rehabilitar una carretera, colocar servicios de peaje y cobrar por el servicio que le entrega al Estado, "pero -aclara el ministro- como la concesión data de 1996 y recién se formalizó en términos reales este año, en ese lapso han ocurrido una serie de problemas que han afectado al equilibrio económico del contrato: en 1996 no había el Impuesto al Valor Agregado que hoy tenemos, para ese tipo de obras; en 1996 no existía el Impuesto a la Circulación de Capitales; en 1996 teníamos el sucre, hoy el dólar; en 1996 el Producto Interno Bruto era distinto, hoy la gente tiene menos capacidad de pago, por esos desfases de la economía debimos pagarle al concesionario".
Aunque el representante de Panavial prefiere omitir el tema de la compensación, por ser demasiado complejo, de acuerdo con el ministro el monto de la compensación es de $22 millones, de los cuales $12 millones debe desembolsarlos este año. Ya entregaron $3,5 millones. Aunque esa entrega no la habrían hecho de la noche a la mañana.
Según el ministro, ante la gran cantidad de problemas comenzaron a entregar el dinero cuando obtuvieron respuesta de la concesionaria en cuanto a la ejecución de los trabajos.
"El nivel de conflictividad que ha existido en estos años ha hecho que nos volvamos poco convincentes en cuanto a la voluntad de pago por parte del Estado ecuatoriano y a la voluntad de trabajo por parte de la concesionaria", dice el ministro.
Marcelo Herdoíza alega que tanta era su voluntad de trabajo que por su cuenta y riesgo, sin que el Estado cumpliera con las condiciones del contrato: la entrega de las carreteras, comenzaron la rehabilitación de la vía Otavalo-Ibarra. ¿Por qué? "Se entendía que el proceso de concesión arrancaría sin problemas, por eso firmamos un contrato con una empresa estadounidense que trajo un tren de reciclaje, que cuesta alrededor de dos millones de dólares".
Ese contrato estipulaba, de acuerdo con el ejecutivo de Panavial, un pago fijo mensual. Cuando notaron que las condiciones no se cumplían decidieron continuar: en lugar de pagar a esta compañía estadounidense por tener parado el equipo, decidieron pagarle para que adelante los trabajos. Estos fueron detenidos y comenzó el conflicto.
Finalmente, luego de que Obras Públicas declaró en emergencia la Panamericana, las partes llegaron a un acuerdo: el MOP pagaría la compensación a medida que Panavial ejecute las obras. "Estos pagos no son por los trabajos que se realizan -aclara el ministro- sino por el restablecimiento del equilibrio económico; son $22 millones los que entrega el Estado para la reconstrucción vial de cerca de 400 kilómetros de carretera, trabajo que no cuesta menos de $100 millones".
¿Cuándo estará lista la obra? El ministro de Obras Públicas sostiene que, según el cronograma elaborado con Panavial, todo se concretará en 2002, pero esta seguro que en realidad se acabará en 2001, mientras Marcelo Herdoíza dice que la primera etapa, que comprende el reciclaje de la carpeta asfáltica y sellado de la vía concluirá en 28 meses, y en 38 meses más la colocación de la carpeta asfáltica.
Al parecer, lo que más pronto se concluirá son las estaciones de peaje. La primera semana de diciembre Panavial espera tener listo el primer puesto. (JT)

El ajuste de los montos y la decepción en el Austro

"¿Quién comprende al Gobierno?", dicen en el Austro. El anuncio hecho el 17 de marzo de este año por el presidente de la República, Gustavo Noboa, de invertir $124 millones para la reconstrucción vial y convertirse en "el ministro de Obras Públicas del Austro", se puso en dudas tras el anuncio que hizo el mismo presidente el 4 de octubre, cuando señaló que rehabilitará la vialidad con $74 millones. Los cuencanos han comprendido este anuncio como 'una mano de gato' a la vialidad, sobre todo porque el mismo ministro de Obras Públicas, José Macchiavello, admitió que se necesitan cerca de $400 millones para una reconstrucción "que dure 20 años". El ministro trató de aclarar el tema, señalando que la inversión de $74 millones está destinada a una rehabilitación emergente y "que luego habrá una reconstrucción vial", pero en diez años.
El presidente Gustavo Noboa, en su última visita del 4 de octubre, indicó que existen $27 millones para la vía Cuenca-Azogues-Biblián, en vez de los 25 anunciados el 17 de marzo, pero está en duda que la obra sea entregada en diciembre.
En la vía Guarumales-Méndez se preveía emitir bonos por $23 millones y ahora se dice que serán $18 millones, pero que la obra en su primera fase sí se terminará en diciembre como estaba previsto; mientras para la vía Molleturo-Naranjal, estuvo fijada una entrega de $10 millones para indemnizaciones y $10 millones para el estudio de la reconstrucción, sin embargo, ahora se manifiesta que solo serán $15 millones.
Para la Cuenca-Oña-Loja se anunció la entrega de $12 millones, que se han reducido a ocho y todavía no se ha iniciado la obra que debía concluir en noviembre, los estudios están retrasados en seis meses. Para Cuenca-Cochancay se efreció $4 millones, uno más de los previsto: la obra no ha sido adjudicada, pese a que debía ser entregada en diciembre; la Cuenca-Chunchi, presupuestada en $3 millones se rehabilitará con $2 millones, y para los estudios de la alternativa Palmira-Tambo-Ingapirca, que sustituirá a la carretera Panamericana en el tramo Alausí-Chunchi-Tambo, que tiene fallas geológicas, se dispondrá $1 millón.
Para el presidente de la Regional de Municipalidades del Austro y alcalde de Azogues, Víctor Molina, es necesario que las vías estén reconstruidas para que los Municipios y Consejos Provinciales puedan definir las formas de mantenimiento. "Queremos constituir una empresa de Obras Públicas del Austro y no nos asusta el administrar, lo que nos preocupa es que la rehabilitación no tenga el mismo tratamiento y la misma inversión que en las otras regiones del país", manifestó.
Para el presidente de las Municipalidades del Austro, lo que está haciendo el Ministerio es una rehabilitación parcial y no integral. "Somos incrédulos de que la rehabilitación sea en forma inmediata y total, somos merecedores de un trato discriminatorio y eso crea falsas expectativas que preocupa", advirtió.
De acuerdo con el presidente de la Asociación de Municipalidades del Azuay, Marcelino Granda, el Gobierno no atiende los requerimientos del Austro. Puso como ejemplo la Sigsig-Chiguinda-Gualaquiza, artería importante para movilizarse entre el Azuay y Morona Santiago, "esta vía no está dentro de los planes del Ministerio, es más, la carretera está destruida", dijo. (RMT).


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