SÁBADO 23 DE SEPTIEMBRE DE 2000

CRONICA ROJA Péndulo de la incertidumbre 'Al final del día debemos pagar los salarios e invertir capital'

• Los pasos de un proceso desde que se comete el delito.

• De acuerdo con un estudio de las empresas de telefonía móvil, cuando el abonado no contesta la llamada, la red es ocupada. Ese tiempo de ocupación puede durar de 20 a 40 segundos.
• BellSouth todavía no ha realizado una evaluación del impacto global de la eliminación del minuto como unidad de tasación, pero han reformulado sus planes de inversión a la espera de ver qué pasa.


Diez mil plazas de trabajo y una inversión de más de 700 millones de dólares en diversos sectores productivos (la segunda inversión extranjera más importante que ha llegado al Ecuador después de la petrolera), que representa cinco puntos en el Producto Interno Bruto del país, es el resultado del trabajo de dos de las empresas de telefonía móvil celular que decidieron invertir en el país en 1994, con una legislación del sector de las telecomunicaciones y con unas reglas que, de acuerdo con los directivos de esas transnacionales, están siendo cambiadas de la noche a la mañana.
Aunque el superintendente de Telecomunicaciones, Hugo Ruiz, niega que ese organismo de control haya cambiado las reglas de juego a la inversión privada, varias son las razones de los representantes de estas empresas: Conecel, de Porta, y Otecel, de BellSouth, para suponer que en el Ecuador les están cambiando las reglas que analizaron antes de aceptar confiar sus voluminosos capitales en el Ecuador: cada una tuvo que pagar 60 millones de dólares por las licencias para operar telefonía móvil.

Paradoja del redondeo

Las empresas de telefonía móvil sostienen que sus inversiones son
recuperables solo a largo plazo. Hasta el momento, ni BellSouth ni Porta habrían recuperado ni un solo dólar.

 

Dos de las razones más importantes son: primero, la serie de modificaciones que se han realizado a la Ley de Telecomunicaciones; segundo, y la más importante, la Ley de Defensa del Consumidor aprobada por el órgano legislativo el 10 de julio pasado, que las obligó a modificar sus planes tarifarios para evitar las pérdidas que les suponía cambiar la unidad de tasación (facturación), del minuto al segundo. La medida no solo afectó a las empresas de telefonía móvil, sino también a las de telefonía fija; es decir, perjudicó, de acuerdo con el presidente de Andinatel, Carlos Sáenz, a la persona más pobre del país, porque las utilidades que dejó de percibir Andinatel con el redondeo iban al Fondo de Solidaridad.
A pesar de las prevenciones de las empresas de telefonía móvil y fija por el cambio de la unidad de tasación, el superintendente de Telecomunicaciones, Hugo Ruiz, quien reconoce que en la actualidad esa medida no beneficia ni perjudica a nadie con algunos ejemplos teóricos, sostiene que en un futuro será favorable para los usuarios. La autoridad de control del sector argumenta que si en la actualidad existe tecnología para facturar hasta en fracciones de segundos, por el tiempo utilizado es necesario que se lo haga.
Sin embargo, ese redondeo, aplicado en varios países, habría servido para cubrir las pérdidas que les supone a las telefónicas las llamadas en espera y las llamadas no contestadas, que de una u otra forma ocupan la infraestructura y saturan la red.
Además, aunque el redondeo era aplicado tanto por las empresas de telefonía móvil como por las de telefonía fija (Andinatel, Pacifictel y Etapa), el 11 de febrero de este año (antes de la emisión de la Ley de Defensa del Consumidor) la Superintendencia de Telecomunicaciones dictó una resolución por la cual solicitaba tanto a Conecel como a Otecel que cambien la unidad de tasación del minuto al segundo. Lo que haría suponer que la Superintendencia de Telecomunicaciones se habría dedicado a hostigar a las empresas de telefonía móvil, persecución que Ruiz niega. Aduce que cuando estudiaron los contratos de concesión de telefonía fija, en ellos no se establecía que debían facturar en segundos.
Ahora, los representantes de las empresas celulares sostienen que debido a esas medidas adoptadas desde el organismo de control de las telecomunicaciones, han debido reformular sus inversiones. Aunque no están detenidos, sus planes se encontrarían en espera hasta que el Gobierno aclare el marco jurídico en el que se desarrollará su trabajo.
A estos hechos se suma el anuncio de la operadoras de telefonía fija de querer operar telefonía móvil. Los representantes de las empresas celulares, si bien aseguran que la competencia es sana porque redunda en beneficio del usuario final, se preguntan si esas nuevas licencias se concederán en las mismas condiciones económicas que ellos aceptaron.
Esas regulaciones y anuncios en el sector estarían generando un ambiente de incertidumbre, porque por un lado se hablaría de la liberalización del sector de las comunicaciones para la inversión extranjera y por otro se ponen trabas a la que ya existe.
La pregunta que flota es por qué se habla del libre mercado del sector y se ataca a la inversión ya existente. Es una paradoja aún no resuelta por el Gobierno. (JT)

Amenaza de problemas legales que podrían desencadenarse

Esta carta, fechada el 24 de julio de 2000, fue enviada por la embajadora de Estados Unidos, Gwen Clare, al vicepresidente de la República, Pedro Pinto Rubianes. Por la importancia de su contenido transcribimos las partes más importantes:
"Una de las políticas más importantes, en que el Gobierno ecuatoriano ha demostrado interés, es la del apoyo a las inversiones extranjeras. En nuestro concepto, esa política exige como prerequisito fundamental un ambiente de confianza institucional y, a la vez, de seguridad jurídica, y en esa medida, es preciso que el Estado ecuatoriano de señales tangibles de respeto a los contratos y estabilidad a las reglas que norman la inversión. Lamentablemente, en los últimos tiempos, hemos percibido una serie de señales de algunas autoridades y órganos regulatorios que han desarrollado acciones que implican modificación a las bases económicas de los contratos de concesión válidamente celebrados. Tal es el caso de las acciones emprendidas, y de las que probablemente se adoptarían, frente a las compañías de prestación de telefonía móvil celular".
"Una importante empresa estadounidense, como es BellSouth Corporation, confió en el Ecuador y realizó una de las más grandes inversiones extranjeras registradas en el país en los últimos años, y lo hizo sujetándose a los términos y condiciones que habían sido formulados por el Estado ecuatoriano, tanto para las empresas de prestación de servicios de telefonía celular, como para las estatales de telefonía fija y que había aplicado en toda la historia de las telecomunicaciones en el país. El Congreso ecuatoriano, mediante reformas legales, ha establecido normativas diferentes".
"Más allá de los conceptos relacionados con la seguridad jurídica que, sin duda están de por medio en este asunto y sin profundizar en aspectos relativos a la intangibilidad de los contratos, legítimamente relacionados con las compañías extranjeras, en este caso con Otecel S.A. (BellSouth), considero que el Gobierno del Ecuador puede hacer manifestaciones importantes respecto de su interés en las inversiones extranjeras, si realizan con urgencia los mejores esfuerzos para evitar que utilizando las reformas legales antes citadas, sobre las cuales no deseo hacer, emprendan acciones que no contribuyan a restablecer la confianza en las políticas del Ecuador respecto de las telecomunicaciones y de otras áreas importantes. Consideramos que las autoridades ecuatorianas pueden diseñar una política de comportamiento objetivo y justo, pero al mismo tiempo seguro frente a las empresas extranjeras. De no hacerlo y de permitir que se profundicen las diferencias y los conflictos que ya se han suscitado con motivo de las reformas legales antes referidas, sería contraproducente contra los propios intereses de la república del Ecuador".
"En tal sentido esta Embajada (Estados Unidos) espera que el Gobierno del Ecuador propicie el mejor ambiente para el entendimiento y la superación de problemas entre las empresas extranjeras relacionadas con la telefonía móvil celular y las entidades de control y regulación como el Conatel, la Secretaría Nacional de Telecomunicaciones, la Superintendencia de Telecomunicaciones y con organismos como la Defensoría del Pueblo".
"Todo esto sería conveniente a fin de obviar la profundización de conflictos que podrían desembocar en acciones legales en el exterior". (JT)

Cabinas

  • Las ventajas para los operadores son varias: aumento en la capacidad de los sistemas, transferencia de llamadas asistidas por los móviles, entre otras posibilidades.
  • La aceptación que ha tenido este servicio desde sus inicios en 1994 ha sido notable.
  • Las operadoras de celulares comenzaron a trabajar en el país con 18 920 usuarios. Al siguiente crecieron al triple, a comienzos de 2000 tanto BellSouth como Porta contabilizaban 397 941 usuarios, y a julio de 2000 sus abonados ya sumaban 433 161.
  • De acuerdo con el contrato de concesión, las operadoras de telefonía celular tienen la obligación de instalar terminales de telefonía pública, en relación al número de abonados. Hasta el mes de julio de este año, Conecel (Porta) ha instalado un total de 2 928 cabinas y Otecel (BellSouth) un total de 2 294 cabinas. (JT).


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