REGRESAR A HOY DIGITAL (4064 bytes)SIGLO XX
Junio 23, 1999                   
azul.gif (902 bytes) BUZON DEL LECTOR

Lázaro Cárdenas
La continuidad de la revolución

Lázaro Cárdenas (40578 bytes)Desaparecidos los héroes populares
Villa y Zapata, Cárdenas consolidó la
transformación social de México

Juan J. Paz y Miño Cepeda
Especial para HOY

La que estalló en México, en 1910, fue, sin duda, una auténtica revolución popular. Destinada a derrocar a la dictadura de Porfirio Díaz (1875-1911), la guerra civil que se desató fue una impresionante movilización de campesinos e indígenas por tierra y justicia, en la que surgieron una serie de caudillos populares, como Emiliano Zapata y Pancho Villa. El "México insurgente" (como lo calificó John Reed, periodista y testigo de la época), aún antes de que se produjera la Revolución Bolchevique Rusa (1917), promovía un programa de profundas transformaciones estructurales, democráticas, agrarias, antioligárquicas y hasta antimperialistas. Se avanzó, sin embargo, a medias. Y, finalmente, tanto por la desaparición violenta de sus principales líderes, como por la institucionalización del proceso, "la revolución" había frustrado demasiadas esperanzas. Hasta que en 1934 llegó al poder Lázaro Cárdenas.
Cárdenas nació en Juquilpán, Juárez, en 1895. Incorporado a la revolución, luchó junto a Villa, alcanzando así el grado de "General". Después ocupó la Gobernación de Michoacán y hasta la Presidencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Su elección a la Presidencia de la República parecía la continuidad de una "revolución" simplemente institucionalizada. Pero durante su mandato (1934-1940), Cárdenas sorprendió a todos. Reorganizó al mismo partido, cambiando su nombre por el de "Partido de la Revolución Mexicana", en el cual se distinguieron cuatro sectores funcionales y "corporativizados": el campesino, el laboral, el militar y el "popular". Se trató de un modelo político que permitía el control partidista sobre los sectores populares y capas medias. Además, Cárdenas reanimó el radicalismo, valiéndose de la Constitución de 1917, para imponer el laicismo total, fomentar los sindicatos y afianzar el nacionalismo económico. También acogió en el país a los refugiados de la guerra civil española que huyeron de Franco. Y asiló a Trotsky, que escapaba del stalinismo instaurado en la URSS.

Su gobierno

- Fueron dos las medidas centrales del gobierno de Cárdenas. La una, el reparto de más de 18 millones de hectáreas para los campesinos, casi el doble de lo que habían otorgado todos sus predecesores juntos. Recurrió para ello al sistema comunal de los "ejidos". Y procuró dotarlos de recursos.
- Este "agrarismo" mexicano despertó el odio de los latifundistas. La otra se tomó ante la negativa de las petroleras a cumplir un fallo judicial en favor de los trabajadores. Cárdenas intervino y las expropió. Sólo fueron reconocidas las indemnizaciones que México consideró aceptables y no las superabultadas que solicitaban las petroleras. Se creó el monopolio estatal Pemex. La reacción de las compañías, ante todo norteamericanas (incluido el Gobierno de Franklin D. Roosevelt), fue inútil, aunque en adelante se dedicaron a una campaña hostil y de boicot contra el petróleo mexicano.
- Las medidas adoptadas impulsaron tanto la popularidad de Cárdenas como la euforia nacionalista de los mexicanos. Pero la terminación de su mandato fue, al mismo tiempo, el punto de paralización de lo que pudo ser la continuidad revolucionaria.
- En 1945 Cárdenas se retiró de la vida política. Desde su vida privada, fue consecuente en defender a la Revolución Cubana.
- En 1955 recibió el premio Stalin de la Paz. En 1966, por iniciativa del filósofo y matemático Bertrand Russell, integró el Tribunal de Estocolmo para juzgar los crímenes de guerra cometidos por los estadounidenses en la guerra de Vietnam. Lázaro Cárdenas murió en 1970.

La noticia: Adolfo Hitler se suicida en su búnquer

30 de abril de 1945: Mientras las tropas soviéticas ocupaban el edificio del Reichstag, Adolfo Hitler (de 56 años de edad) se suicidó en su búnquer de la Cancillería. El führer designó sucesor suyo al almirante Karl Dönitz y tuvo tiempo de escribir su testamento, en el que culpó de la conflagración mundial a "los políticos de origen judío o al servicio de los intereses judíos". En un tono exaltado, Hitler escribió: "Muero con el corazón alborozado al pensar en los incomparables hechos y proezas de nuestros soldados en el frente, de nuestras mujeres en el hogar, de nuestros campesinos y obreros, así como en la heroicas hazañas, únicas en la historia de la humanidad, de las juventudes que llevan mi nombre. El jefe, primero que nadie, debe dar ejemplo glorioso de un deber cumplido hasta la muerte".
Los últimos fieles se encargaron de cumplir su última voluntad: rociaron su cuerpo con gasolina y lo calcinaron hasta hacerlo inidentificable.
Junto con Hitler se suicidaron su amante, Eva Braun, y su delfín, Joseph Paul Goebbels. (SL).

EL PERSONAJE
Lázaro Cárdenas

LA NOTICIA
Adolfo Hitler se suicida en su búnquer

MAS
PERSONAJES

Volver a
HOY DIGITAL

Más
Especiales

Explored

botgif.gif (1872 bytes)