Albert Camus
La literatura del nihilismo
Por ser tan sensible, vivió muy aislado del resto de escritores e
intelectuales, incluso después de ganar el Premio Nobel de Literatura, en 1957
Albert Camus, el escritor francés universalmente
famoso por su novela "La peste" (1947), dejó al mundo una de las mayores obras
literarias del siglo, y un ejemplo de lucha tenaz y búsqueda honesta de la justicia.
Por ser tan sensible, vivió muy aislado del resto de escritores e intelectuales, incluso
después de ganar el Premio Nobel de Literatura, en 1957.
Camus nació en Mondovi, Argelia, el 7 de noviembre de 1013, cuando ese pedazo de Africa
estuvo bajo dominio francés. Pese a su pobreza, consigió logró estudiar y obtener su
licenciatura para ser profesor. Luego, optó por la literatura.
En esta época, Camus estaba afiliado al Partido Comunista francés y había publicado sus
primeros libros, en los que ya exhibía el pesimismo y el nihilismo que caracterizarían
sus libros posteriores.
En plena Segunda Guerra Mundial, Camus, ya desafiliado del Partido Comunista, publicó
títulos que impactaron no solo en la crítica, que apreció su perfecto lenguaje terso,
sino en el público que, en un tiempo marcado por la guerra, quedó impactado por estas
frases de Camus: "los hombres mueren y no son felices" (frase puesta en boca del
emperador Calígula, en la obra homónima).
Estas obras fueron, además de "Caligula", "El mito de Sísifo" y
"El extrajero".
En 1947, Camus publicó "La Peste", texto que lo consagró como narrador y que
reorientó su pesimismo hacia otra dirección: el nihilismo debía ser un punto de partida
hacia una sociedad más libre y humana.
En los 10 años finales de su vida, Camus sufrió una amarga disyuntiva entre sus ideas
progresistas y el estallido de la revolución independentista en Argelia, ante la cual,
por razones sentimentales, se puso al lado de Francia.
Esta contradicción produjo dos obras maestras: "La caída" (1952) y "El
exilio y el reino" (1957). Camus murió el 4 de enero de 1960, en un accidente de
tránsito, en Sens. (AR)
'La Peste'
Camus escribió "La peste" justo cuando la crítica, y en especial los
izquierdistas de Europa, acusaban al escritor francés de ser demasiado individualista y
retórico.
Claro, resultaba difícil conciliar la postura solidaria y progresista del revolucionario
con una concepción tan negativa del futuro. "La Peste" permitió a Camus
ofrecer un relato simbólico de la lucha emprendida por un médico contra una epidemia
declarada en Orán (Argelia). Era un argumento aparentemente sencillo, que dejaba entrever
la sombra del nazismo y, al final, un llamado a la dignidad humana.
Este relato estremeció al público, sobresaltado por la propuesta nihilista de Camus,
expresada en forma tan dolorosa pero, al mismo tiempo, tan bella. No obstante los más
alterados fueron los revolucionarios de izquierda y los existencialistas, como Jean Paul
Sartre, que, con las obras siguientes, rompieron relaciones con Camus.
Vida
- Camus, en la Segunda Guerra Mundial, combatió en la resistencia francesa en contra de
Hitler. En esa época dirigió la revista "Combat".
- Quería ser profesor, pero la tuberculosis impidió que pudiera seguir la profesión.
- En 1948, Camus publicó un extenso ensayo titulado "El hombre rebelde", en el
que analizó la ideología revolucionaria. Este libro provocó el enfado de Jean Paul
Sartre, cabeza máxima del existencialismo ateo.
- Camus, aunque se lo considera como un autor existencialista, nunca quiso adherirse a esa
corriente filosófica. (AR).
El objeto que nos
hereda
el siglo: Túnel marino
Inglaterra, como se sabe, es una isla. En
consecuencia, está rodeada por mar. Tiene tanto mar, que los habitantes de la isla,
aunque manejen por la izquierda, no se chocan. Por esa misma razón, hablan inglés.
Porque si estuvieran en el continente hablarían francés, como los franceses, italiano,
como los italianos, español, como los españoles, alemán como los alemanes, y así.
Napoleón, que era inteligentísimo, se dio cuenta de que uniendo a Inglaterra con el
continente los ingleses podrían cambiar de actitud ante la vida, dejar de ser los dueños
del mar y dar menos importancia a su armada, que cada vez estaba más armada. Entonces,
ordenó a sus ingenieros que proyectaran un túnel que, con 48 kilómetros de extensión,
conectara por debajo del mar a Inglaterra con la tierra. Los ingenieros, en efecto,
presentaron a Napoleón unos lindos planos de un túnel que, cada cierto trecho, tenía
unas chimeneas que permitían pasar el aire para que los que estuvieran dentro pudieran
respirar. La circulación era apta solo para diligencias que, para evitar colisiones, no
tenían que transitar por la izquierda ni por la derecha, sino por el medio. Sin embargo,
Napoleón, que estaba obsesionado con el túnel, le hizo primero un túnel a Josefina y se
divorció, con el pretexto de que ella no le daba un hijo.
Tuvieron que pasar 200 años para que el sueño del túnel entre Inglaterra y el
continente se hiciera realidad. En efecto, en mayo de 1944, la reina Isabel II de
Inglaterra, y el presidente Francoise Mitterrand, de Francia, inauguraron el túnel
submarino, uno de los proyectos más caros y ambiciosos de la historia, que tuvo un costo
de 15.000 millones de dólares y en el que se emplearon 15.000 obreros, que trabajaron
durante siete años. Gracias a esta obra, los ingleses pueden hablar francés luego de
escasos 35 minutos de travesía. Lo malo es que, por su inveterada terquedad, hablan
francés por la izquierda y no se les entiende nada.
La noticia: Primeras
victorias de Mao Tsé-Tung
20 de octubre de 1935: Tras una penosa retirada a
través de China, que duró más de un año, las tropas del ejército popular ocuparon la
provincia de Shensi, ubicada al norte del país.
Pese al constante hostigamiento del ejército del Kuomintang, las tropas comunistas
consiguieron su objetivo: hacerse fuertes en una región rural en la que contaban con el
apoyo de los campesinos. Todo indicaba que instalarían su propio gobierno, presidido por
Mao Tsé-Tung, en la ciudad de Yenan.
Unos 80 mil soldados se retiraron del combate a lo largo de doce mil kilómetros, y a su
paso adoptaron medidas políticas que volvió hacia ellos la esperanza del campesinado.
Al ocupar Shensi, las tropas estaban acompañadas por más de 20 mil civiles y sus
familiares. Cuando el ejército popular ocupaba una región, sus primeras medidas
consistían en distribuir la tierra entre los campesinos y en organizar la enseñanza y
los servicios sanitarios. La dirección militar de la "larga marcha" estuvo a
cargo de Mao Tsé-Tung, confirmado como el máximo dirigente del partido comunista, junto
con Chu-te, Chu Enlai y Lin-piao.
Los comunistas propusieron al gobierno de Nankín cesar la lucha y unir sus fuerzas para
detener la agresión japonesa. (SL). |
EL
PERSONAJE
Albert Camus
EL OBJETO
-visto por El Pájaro Febres Cordero-
Túnel marino
LA NOTICIA
Primeras victorias de Mao Tsé-Tung
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