Jack
Dempsey
La leyenda de un noqueador

Campeón de los pesos pesados entre 1919 y 1926, fue el rey del "knock out",
llegó a combatir en una misma noche con seis adversarios
Jack Dempsey fue una de las figuras más sobresalientes del boxeo de los Estados Unidos.
Cuando era considerado demasiado viejo para subir a un cuadrilátero, mostró toda su
capacidad de noqueador. Abandonó el pugilismo en 1927, mas cuatro años después, al
encontrarse arruinado económicamente, decidió volver. Pero su mayor aspiración era
enfrentar a Max Schmeling por el título mundial de los pesos pesados. Tenía entonces 36
años.
Su retorno causó enorme interés en el mundo del boxeo. Con este propósito realizó una
serie de peleas en las que enfrentó, en un mes, a 42 rivales. Numerosos aficionados
acudieron a presenciar, una a una, las contiendas. Las recaudaciones sumaron 250 mil
dólares, de los cuales 70% fue para el boxeador: 175 mil dólares.
Jack enfrentaba a dos, tres y hasta cuatro contendores en cada velada. Pero en una
oportunidad, el 31 de agosto de 1932, decidió hacerlo con cinco adversarios. Dempsey se
mostró muy superior. La media decena de contrincantes apenas si le duró 11 minutos y 18
segundos, en los seis asaltos de tres minutos cada uno.
Elgin Taylor cayó noqueado a los 35 segundos; Dee Richmond duró apenas 33; el ayudante
de Big Bell Neering arrojó la toalla a los dos minutos y 22 segundos y Tony Talerico dio
un minuto y 48 segundos de pelea. Por último salió Cyclone Thompson, quien trató de
aprovecharse del cansancio de Dempsey, pero no pudo ser: fue derrotado en el segundo
asalto.
Dos semanas después, el 17 de septiembre, Dempsey se propuso repetir la hazaña. Esta vez
en la Feria del campo de Bouse, ante unos seis mil espectadores. La exhibición fue
pactada a siete asaltos de dos minutos cada uno. El límite, 14 minutos.
Primero fue Jack Smith, quien se mantuvo en pie 57 segundos. Louis O'Tari se dedicó a
correr en el cuadrilátero y soportó justo cuatro minutos. Hank Potter conectó un
poderoso derechazo a Dempsey, pero fue derribado luego de dos minutos de recibir una
lluvia de golpes. Battling Lamoreaux fue el contrincante más difícil. Fue tan
emocionante el enfrentamiento y tal la valentía de este adversario, que se disputó un
asalto extra. Por último subió al ring el peso welter Mickey McCafferty, quien entró
decidido a dar combate. Dempsey esquivó todos los golpes con relativa facilidad, hasta
que se propuso poner fin a la jornada con dos poderosos "mamporros", que
hicieron caer a Mickey de bruces en el piso. El tiempo empleado fue de 13 minutos y 57
segundos. Tres abajo del límite pactado... (JNR)
El frustrado sueño de pelear con Schmeling
Dempsey, el legendario, se había especializado en demostraciones impresionantes.
Sinembargo, encaró un combate en Chicago con King Levinsky.
El noqueador Dempsey, a quien llamaban "el despiadado", se mostró lento y
cansado. Los años no habían pasado en vano. Se mostró realmente viejo. Decepcionó a
propios y extraños.
Dos meses después decidió poner punto final a su carrera pugilística. Eligió seguir en
el boxeo como árbitro. En tres giras que duraron ocho meses, enfrentó a cerca de un
centenar (exactamente 98 rivales) en 41 ciudades, alcanzó una buena suma de dólares: 550
mil.
El sueño de vencer a Max Schmeling con el título de los pesos máximos de por medio,
quedó en eso:
Un sueño nada más.
Pero salió de la ruina, gracias al boxeo, y pasó a ser un juez casi millonario... (JNR)
84 combates
- El norteamericano Jack Dempsey nació en 1895 y murió en 1983.
- Integró, con figuras como Rocky Marciano, Joe Louis y Cassius Clay, ese grupo de
boxeadores estadounidenses que han acaparado los títulos mundiales de los pesos pesados.
- Dempsey fue campeón mundial de los pesos pesados entre 1919 y 1926. Se retiró del
boxeo en 1940.
- De los 84 combates disputados a lo largo de su carrera deportiva, venció en 62, 51 de
los cuales fueron por "knock out" (vía rápida). (JNR).
El objeto que nos
hereda
el siglo: El semáforo
William Potts era, como su nombre lo indica, un policía. Claramente
se puede ver por su nombre, además, que ejercía sus funciones en Detroit. Y, por
último, es fácilmente deducible que, con ese nombre, no podía ser un detective, sino
que su destino era cuidar el tránsito en las esquinas y, con sus señales manuales y sus
giros corporales, evitar que los automóviles que circulaban por las calles, colisionaran.
Tenía también la misión de permitir que los peatones atravesaran de una acera a otra
sin sufrir lo que en términos policiales se conoce como arrollamiento.
Por pasar tanto tiempo parado en una esquina, William Potts se ponía rojo de las iras;
por la tarde se le subía la bilirrubina y se ponía amarillo, color que se tornaba en
verde cuando, por la noche, estaba al borde del desmayo.
Su angustia lo llevó a idear, en 1920, un artilugio eléctrico que cumpliera su papel,
mientras él se ponía a bailar charleston.
Entonces, en una intersección de tres calles construyó una torre sobre la cual instaló
tres luces: una roja como su ira, una amarilla como su bilirrubina y una verde como su
desmayo, y comenzó a ir de carro en carro diciendo a los automovilistas un texto de este
jaez: "Verá automovilista. Yo ya estoy cabreado de quedarme todo el día plantado en
esta esquina y este aparato, que se llama semáforo, me va a remplazar. La luz roja indica
que usted no puede pasar y tiene que frenar aunque sea a raya en la esquina. La luz
amarilla indica que tampoco puede pasar ni un poquito y se va demorar prendida hasta que
crucen los peatones. La luz verde, en cambio, le da a usted luz verde para que pase nomás
con toda seguridad. ¿Entendió?". Algunos decían que no y entonces a ellos Potts
los metía inmediatamente on the jail, por mudos.
Así, poco a poco, los automovilistas fueron acostumbrándose a esta señal de tránsito,
que evitó que a los policías les salieran almorranas en los pies, de tanto estar parados
todo el día.
La noticia: Pío
XI es el nuevo Papa
6 de febrero de 1922: La Iglesia católica eligió al nuevo papa,
luego de numerosos turnos de votación: Achile Ratti, arzobispo de Milán, adoptó el
nombre de Pío XI.
El nuevo Papa, nacido en Desio hacía 65 años, fue profesor de Teología, antes de ser
nombrado nuncio en Polonia, en 1919. El 14 de marzo de 1937 dictó la encíclica "En
mi angustiosa inquietud", que rompió con la ideología nazi y criticó la ideología
oficial del estado alemán, afirmando que es anticristiana.
Murió el 10 de febrero de 1939 y su papado se caracterizó por regularizar las relaciones
entre la iglesia y los diversos estados: firmó concordatos con Austria y el Reich, y los
acuerdos de Letrán con Benito Mussolini. |
EL
PERSONAJE
Jack Dempsey
EL OBJETO
-visto por El Pájaro Febres Cordero-
El semáforo
LA NOTICIA
Pío XI es el nuevo Papa
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