REGRESAR A HOY DIGITAL (4064 bytes)SIGLO XX
Febrero 19, 1999                   
azul.gif (902 bytes) BUZON DEL LECTOR

Pedro Vargas
Todos lo escucharon alguna vez

0219.gif (36342 bytes)Quiso ser torero y no lo consiguió. Pero, luego, sus discos se vendían en grandes cantidades en todos los mercados de América

 

Una de sus interpretaciones, "María bonita" acoplada a "Rosa", ambas de Agustín Lara y que inspiró María Félix, mantuvo un récord de ventas en discos de 78 revoluciones por minuto, en México.
Pedro Vargas, según señala Hernán Restrepo Duque, "se identificó de tal forma con el bolero, le dio a esta modalidad tan especial significación como cantante, que casi puede decirse que él fue el bolero de la época de oro de este género musical".
Fue quien estrenó los números más notables de Agustín Lara y de muchos compositores de diferentes países quienes le encargaron que ejecutara sus temas.
Sus discos se vendían en grandes cantidades en todos los mercados del continente.
Pedro Vargas quiso ser torero. Hizo un pacto con el matador Pepe Ortiz, una de las figuras cumbres de la torería mexicana: él le enseñaría a cantar a cambio de que el diestro lo introdujera en los secretos de la tauromaquia. Un novillo le propinó tal paliza, que allí se "calmaron sus ansias de novillero", como dice la canción...
Vargas nació en San Miguel de Allende el domingo 29 de abril de 1906.
Cantó por primera vez en el coro de su parroquia y luego se trasladó a la capital. Conoció al tenor y compositor Mario Talavera, quien fue su guía y protector: lo recomendó al profesor José Pierson, quien le dio la oportunidad de cantar la ópera "Cavallería Rusticana", el 22 de enero de 1929, en el Teatro Esperanza.
Viajó, con la Orquesta Típica de Miguel Lerdo de Tejada, a los Estados Unidos. En su primera visita a Buenos Aires grabó para el sello Víctor dos temas de su autoría: "Porteñita mía" y "Me fui", con el respaldo musical del piano de Pepe Agüeros y el violín del legendario Elvino Vardaro.
Fue el cantante oficial del maestro Agustín Lara. Ambos se erigieron en los artistas mimados del público mexicano. Hizo dúos con el mismo Lara, con Libertad Lamarque, Jorge Negrete, Alfonso Ortiz Tirado, Marco Antonio Muñiz, Toña la Negra, Beny Moré, etc. Fue conocido como "el tenor de las Américas". (JNR)

Interpretó todos los géneros musicales

Pedro Vargas abordó todos los géneros de la música popular. En Colombia grabó el bambuco "El trapiche" y "La guabina chiquinquireña". En Caracas puso en disco el tango "Amargura".
Fue un ídolo en Cuba, y en su autobiografía se quejó de que Fidel Castro le expropiara un apartamento en La Habana, donde grabó varios de sus discos.
Actuó en más de 70 películas, en una de las cuales consagró su despedida cordial: "Muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido". Cantó para casi todos los presidentes de América al igual que para importantes personalidades de la política.
"Solamente una vez" y "Mujer", de la inspiración de Agustín Lara, se cuentan entre los éxitos más aplaudidos en su voz.
Impuso el que fue en México el último disco de su amplia trayectoria artística: "A quien". También "Felicidades", en dúo con Julio Iglesias mereció el reconocimiento popular.
Pedro Vargas falleció mientras dormía, el 20 de octubre de 1989, a los 83 años y medio. (JNR) .

El objeto que nos hereda
el siglo: Aeróbicos

Jane Fonda es hija del director de cine Henry Fonda y hermana del actor Peter Fonda. Al haberse criado entre Fondas, se le planteó un gran dilema: poner una fonda, o ser actriz. Se decidió por lo segundo.
Como actriz resultó excelente y ganó dos Oscar, pero de pronto abandonó las cámaras porque le picó el gusanito de la política. Su activismo en ciertas causas, como su solidaridad con los damnificados de la guerra de Vietnam, por ejemplo, proyectaron una nueva imagen de su personalidad y parecía que su labor en ese campo la elevaría hasta las más altas posiciones. Mas, de pronto, Jane dejó esa carrera y comenzó a correr otra, esta vez en su propio terreno: la agotadora carrera de los aeróbicos.
Y es que en los años ochenta las mujeres estaban obsesionadas por ponerse en forma, lo cual significaba hacer gimnasia, comer menos grasa y más verduras y hablar de cosas trascendentales como la más efectiva y rápida manera de adelgazar, por ejemplo.
Entonces Jane escribió "El libro de los ejercicios de Jane Fonda", en que daba una serie de consejos dietéticos, reflexionaba sobre el cuerpo femenino, hablaba sobre salud y explicaba una rutina de ejercicios. La obra, que salió en 1981, se convirtió en un best-seller y se complementó luego con casetes musicales que acompañaban los ejercicios y luego con un video en que la misma Fonda dirigía los movimientos.
Todas las mujeres se pusieron a saltar como locas frente a la pantalla, con unos atuendos rarísimos que consistían en cintillos para sujetar el pelo y ajustadísimas mallas de colores fosforescentes. Tan ajustadas eran las mallas que las mujeres creyeron que habían adelgazado, hasta que se las tuvieron que sacar y comprobaron que seguían igual que antes. Aunque mucho más cansadas.

La noticia: Firma del Tratado de Versalles

28 de junio de 1919: La delegación alemana a la conferencia de París, firmó, a las 15h12, el tratado de paz (Tratado de Versalles) impuesto por las potencias vencedoras. Los aliados rechazaron casi todas las objeciones alemanas y confirmaron sus duras exigencias, por lo que Alemania se vio obligada a asumir toda la responsabilidad por la guerra y aceptar la entrega del káiser y de otras personalidades del antiguo Reich, que serían juzgadas por los aliados.
La asamblea nacional alemana aceptó las condiciones de los vencedores, pero tanto el canciller, Philipp Scheidemann, como su ministro de Asuntos Exteriores, se negaron a asumirlas.
La noticia de la firma del tratado de paz fue recibida de manera contrapuesta en Alemania y en Francia. En Berlín, en el curso de violentas manifestaciones estudiantiles, se quemaron enseñas militares arrebatadas a los franceses en 1870, que debían ser restituidas. Por su parte, el comandante de la marina de guerra alemana, ordenó a sus hombres que hundieran todos los barcos de la flota.
Mientras tanto, en París, el entusiasmo popular ante la paz recobrada estallaba en grandes manifestaciones de júbilo y en aclamaciones a Georges Clemenceau.
La reacción en Estados Unidos fue distinta, pues el Congreso se negó a aceptar el tratado impuesto a Alemania. J. M. Keynes, miembro de la delegación británica a la conferencia de paz, advirtió que los términos del tratado eran injustos y no garantizarían una paz duradera. (SL).

EL PERSONAJE
Pedro Vargas

EL OBJETO
-visto por El Pájaro Febres Cordero-

Aeróbicos

LA NOTICIA
Firma del Tratado de Versalles

MAS
PERSONAJES

Joe Louis
Albert Einstein
James Joyce
John F. Kennedy Kennedy
Alfredo Di Stéfano
González Suárez
Pancho Villa
Fritz Lang
Abdel Gamar Nasser
Sigmund Freud
V. I. Lenin
Luxemburgo
Urvina Jado
Juan XXIII
Walt Disney
Che Guevara
Ricardo Zamora
Rodolfo Valentino
Marcel Proust
Pío Jaramillo
Hermanos Wright
Jesse Owens
Winston Churchill
Le Corbusier
Max Planck
Mahatma Gandhi
Medardo A. Silva
Mark Spitz
Louis Armstrong
Cantinflas
Pedernera
Margaret Sanger
Pablo Palacio
Agustín Lara
Gabriela Mistral
M. Luther King
Franz Kafka
Villa-Lobos
Henry Ford
V. E. Estrada
Herbert Marcuse
Stanley Matthews
Marguerite Yourcenar
Harry Truman

Volver a
HOY DIGITAL

Más
Especiales

Explored

botgif.gif (1872 bytes)