| Atención médica solo bajo prescripción
religiosa
Primero que nada quiero saludar y agradecer a quienes me han enviado sus mensajes de
felicitación, y sin ánimo de practicar una falsa modestia, les digo que solo soy una
aficionada que ejerce su empírico entusiasmo y joven amor por la escritura.
Esta semana leí algo que me tuvo reflexionando y trajo de vuelta a la memoria una
circunstancia vivida durante mis primeros años en Suiza.
Entre los muchos modos y maneras de vivir y pensar de los suizos, una que singularmente me
ha sorprendido es el peso que la religión tiene en este pequeño país.
Siempre creí que Europa por su carácter primer mundista, era un continente abierto,
tolerante, revolucionario, el viejo continente de las nuevas concepciones existenciales.
No he estado en cada país de Europa y por tal razón sería de mi parte abusivo formular
un juicio general; es más; justo porque he tenido la oportunidad de visitar países como
Alemania, Francia, Holanda o Suecia, tan multiraciales, multiculturales y multireligiosos,
podría decir que Suiza -ubicada en corazón europeo- es un caso particular.
Mi preocupación viene desde que no sé a dónde van a ir a parar mis restos cuando muera
(mejor dicho la mitad de mis restos, los que mis hijos podrán visitar cuando les haga
falta sentirse cerca de su madre; porque la otra mitad está claro reposarán en mi tierra
querida). Si, porque me han dicho que aquí existe un cementerio para católicos y otro
para los protestantes, y yo no estoy INSCRITA, ni como lo uno ni como lo otro, ¿a dónde
iré a parar?.
Los suizos tan organizados como son, tienen un registro detallado de casi cada individuo
que vive sobre su suelo (casi cada individuo, excepto los que están viviendo ilegalmente,
que hay y muchos) y en ese registro un dato de lo más fundamental es la confesión
religiosa; digo fundamental; porque de ese dato depende a dónde irá a parar parte de el
dinero que te sudas trabajando, explico: los que son católicos por ejemplo, deben pagar
anual una cuota que se incluye en la declaración de impuestos, es un porcentaje que por
ser pequeño no deja de ser significativo y si eres protestante, la fe te sale más o
menos gratis (recuérdese que los protestantes practican el diezmar). Quiero dejar bien
claro que no estoy criticando la fe católica, ni a los protestantes, pues para diezmar
hace falta la voluntad de hacerlo. Pero en nuestro país no se paga ese impuesto y se
puede ser católico tranquilamente. Alguien dirá: "pero en Ecuador se recoge la
limosna"; pues la bolsa de las limosnas pasa también por las filas de bancas de las
iglesias católicas suizas.
Ese detalle del porcentaje no me atañe en absoluto, pues yo no lo pago. Lo espantoso es
lo que yo llamo "Atención médica solo bajo prescripción religiosa" asunto que
me ha llevado casi al borde de la cólera.
Es que cuando llegas a urgencias de un hospital por primera vez, con tu hijo en brazos
semi inconsciente, y la señora de la recepción, en medio de la total desesperación que
te inunda y la Uuurgeencia!!!, te pregunta que religión tiene el NIÑO de 2 AÑOS que
aprietas con angustia contra tu pecho, y créanme compatriotas que la mujer en cuestión
no levantará las asentaderas de su silla giratoria, ni llamará al doctor de guardia
hasta que no contestes si el NIÑO ES: católico, protestante, testigo de Jehová,
musulmán, ateo u otras (otras, así es como consta en el formulario).
No es una exageración, que más quisiera yo, es así como tuve que vivirlo y mi hijo
sobrevivirlo hace 3 años.
Yo -si a alguien le interesa- tengo inclinaciones cristianas, sin embargo no me gusta
etiquetarme bajo el nombre de ninguna religión, lo hago así por no hacer quedar mal a la
congregación en la que me incluyese, porque respeto profundamente a quienes viven su
creencia y hacen de ella una guía de vida y convivencia; y mi guía de vida personal se
inclina más bien a vivir según me guíe el corazón, la razón y mis principios morales,
pero rarísima vez mis actuaciones las rige la convicción religiosa. Por tal costumbre no
pocas veces me han señalado de atea, esos juicios no me antojan aclaración ninguna,
simplemente no lo estimo necesario.
Porque a parte de los intereses claramente económicos, ¿es tan importante saber qué
confesión profesa un individuo?
Aquí si que hago una comparación con el Ecuador, no recuerdo y no creo que me traicione
la memoria, que me hayan preguntado alguna vez en un hospital al ingreso de urgencia algo
tan fuera de lugar, cuando de la supervivencia de un ser humano se trata. No es quitarle
importancia a el credo, es solo darle el lugar y el momento adecuado. No me podría ni
imaginar el acabóse que sería, si en el Seguro Social además de toda la burocracia ya
existente, los funcionarios y trabajadores sanitarios encontraran una excusa más para no
atender un paciente, empeñándose tozudos en que antes la víctima de ataque al corazón
aclare su confesión vocacional.
Para despedirme -y hacer de esto una buena costumbre- les dejo con un fragmento de una
carta de Unamuno, que encontró una de mis alumnas de español y me lo trajo impreso para
que lo comentemos en clase:
"Me escribe un amigo de Chile diciéndome que se ha encontrado allí con algunos que
refiriéndose a mis escritos, le han dicho:
"Y bien, en resumidas cuentas, ¿cuál es la religión de ese señor Unamuno?"
Pregunta análoga se me ha dirigido aquí varias veces.
Y voy a ver si consigo no contestarla, cosa que no pretendo, sino plantear algo mejor el
sentido de la tal pregunta.
Tanto los individuos como los pueblos de espíritu perezoso -y cabe pereza espiritual con
muy fecundas actividades de orden económico y de otros análogos- propenden al
dogmatismo, sépanlo o no lo sepan, quiéranlo o no, proponiéndose o sin
proponérselo."
"...El que siendo bueno cree en un orden trascendente, no tanto es bueno por creer en
él cuanto que cree en él por ser bueno.
Proposición ésta que habrá de parecer oscura o enrevesada, estoy de ello cierto a los
preguntones de espíritu perezoso.
Y bien se me dirá, "¿Cuál es tu religión?" y yo responderé mi religión es
buscar la verdad en la vida y la vida en la verdad, aún a sabiendas de que no he de
encontrarlas mientras viva;..."
"Esos, los que me dirigen esa pregunta, quieren que les dé un dogma, una solución
en que pueda descansar el espíritu en su pereza y ni esto quieren, sino que buscan
encasillarme y meterme en uno de los cuadriculados en que colocan a los espíritus,
diciendo de mi: es luterano, es calvinista, es católico, es ateo, racionalista, es
místico, o cualquier otro de esos motes, cuyo sentido claro desconocen, pero que les
dispensa de pensar más.
Y yo no quiero dejarme encasillar, porque yo, Miguel de Unamuno, (porque yo, Angela
Castillo Fuchs), como cualquier otro hombre (mujer) que aspire a consciencia plena, soy
una especie única".
Un afectuoso saludo,
Angela Castillo Fuchs
Lucerna, Suiza
angiefc45429@yahoo.es
7 de mayo de 2006
¿Somos cómplices de la corrupción?
Diariamente leo las noticias de Ecuador por necesidad de mantenerme en contacto,
compromiso y un ejercicio de sentirme una ciudadana y mantener mis raíces después de
vivir hace seis años en Europa por motivos familiares.
Siempre me alegra poder escuchar las declinaciones del idioma y la manera tan particular
de expresión que tenemos los sudamericanos, los ecuatorianos esas particularidades que
nos hacen ser quienes somos. Con la objetividad que da el estar distanciado puedo valorar
y analizar aquella estructura social, económica, política que nos identifica como
pertenecientes a una cultura llena de recursos valores, posibilidades y características
propias. Creo que lo que más me llama la atención es el sentimiento de desvalorización
que como sociedad nos caracteriza. Oigo grandes voces de queja sobre "la falta de
oportunidades que el país brinda a sus habitantes y que por ese motivo escapan del país
a buscar mejores oportunidades en otros, a riesgo de su propia vida".
Sin embargo se logra reunir 17 mil dólares para viajar de manera ilegal cuando en el
curso legal lo pueden conseguir por 3 mil, ¿estamos hablando de carencia de recursos
económicos? o de integrar el eslabón de la cadena de la corrupción, el abuso y la falta
de planteamiento de objetivos y valores en la vida. Además de prestarse a morir en el
intento a cambio de una complicidad con los coyotes, que no son denunciados porque siguen
guardando la esperanza de poder volver a intentarlo.
Se dice que no existen las mismas oportunidades para conseguir un visado porque las
autoridades exigen al trabajador inmigrante ser mano de obra calificada y cumplir con la
documentación requerida, esa estructura de salud y educación que el estado no
proporciona y nos hace ser países del Tercer Mundo. Talvez se podría invertir un poco de
esos recursos en obtener la calificación y de una forma ordenada sin poner en riesgo el
patrimonio familiar en todos sus aspectos y consecuencias, buscar otros horizontes como
apertura, como posibilidad de conocer otras expresiones culturales, otros seres humanos en
otros hemisferios terrestres.
Ese rechazo a la propia identidad es la enfermedad que nos aqueja, donde se esconde ese
deseo de ser otros, de no aceptar lo que somos, ese sometimiento colonialista disfrazado
de búsqueda de "nuevas oportunidades" y de "modernidad" porque lo
otro y diferente es "mejor", porque lo importado es de mejor calidad, ese
alejamiento de nuestros propios valores solo nos puede dejar muerte y destrucción en el
seno de nuestra sociedad.
Hablando de los últimos acontecimientos de Coyoterismo, estando a un paso de lograr de
alguna manera que haya una aclaración y una exigencia de decir la verdad, se acalla la
voz de los jóvenes denunciantes desautorizando a la defensoría, los acusados se definen
como perseguidos políticos o víctimas de la maldad de las personas; y que quede claro
que este caso fue denunciado por las acciones de la embajada que estaba involucrada y no
por la búsqueda de la legalidad y el cumplimiento de control que deben tener las
autoridades encargadas.
¿Qué es la Federación Ecuatoriana de Fútbol? un ídolo de barro a quién todos rinden
honor y temen. ¿Quién es la Familia del Notario Cabrera que hasta ahora no devuelve los
recursos que robó a sus clientes? -sin disculpar por supuesto el error de afán de
enriquecimiento ilegal a través del chulco-. ¿Quienes son los profesores corruptos que
cobran sin trabajar y que hasta ahora no son sancionados? ¿Quienes son aquellos que
atentan contra el pudor de menores que aún no son descubiertos y castigados? ¿ Quienes
son aquellos que abandonan en alta mar a grupos de personas para que mueran sin que a
nadie le importe?, ¿Quienes son aquellos que atentan contra la naturaleza destruyendo y
utilizando las maneras más violentas y tóxicas para aprovecharse de los recursos?.
¿Qué hay de los diputados que abiertamente exhiben su cambio de ideología cobrando
millones para firmar o apoyar leyes según su conveniencia? ¿Quién les reclama, quién
hace valer su derecho a vivir en la verdad y la justicia? ¿Ya nos acostumbramos a ser
ciudadanos de última categoría porque somos mestizos o indios latinoamericanos?. Por
qué ofenden el honor de las personas insultándoles por usar un sombrero en el caso del
diputado indígena que afortunadamente y por instinto de sobrevivencia -ya que
pertenecemos al territorio equinoccial donde los rayos del sol caen perpendicularmente-
todavía se lo utiliza.
Todavía quedan expresiones de la cultura y gente de mucho valor que trabaja honestamente
y con conciencia para aportar a nuestra sociedad, todavía hay gente: que no es corrupta y
que no vende su voto y no le paga al policía porque cometió una infracción de transito,
que no se escapa del lugar después de un accidente, que no cobra excesivamente por los
servicios que presta, que se niega a pagar extra una coima al funcionario público que
tiene que cumplir con su deber, que busca expresarse de manera honesta y consecuente con
su ideología; porque no hay más cobertura y espacio para conocer a aquellos seres que
miran el horizonte con fe y esperanza a nuestros artistas, poetas, inventores, filósofos,
científicos, profesionales para hablar de nuestros problemas y a través de la
discusión, propuestas y trabajo encontrar soluciones. Tenemos bastante que hacer en todos
los frentes, cada uno en su propio lugar, para construir un presente y futuro digno para
nosotros y las futuras generaciones. Atentamente,
Maricela Valverde G.
marichuros@yahoo.es
20 de abril de 2006
Para mis AMIGAS con mayúsculas
Quisiera esta vez dedicar lo que escribo a las temerarias que dicen ser mis amigas y a las
que quiero y admiro mucho, porque son mujeres inteligentes, divertidas, interesantes,
trabajadoras, leales (y una que otra hasta guapa , jajaja es una broma).
Dejándonos de bromas, les agradezco de corazón por lo que su amistad aporta en mi vida,
mi esperanza es responder a su cariño por lo menos en igual medida a lo que he recibido.
No es mentira, y ustedes lo saben. Qué difícil es encontrar amigos verdaderos en este
tiempo en que se fomenta por todos los medios la competitividad, la suficiencia, el ánimo
de triunfo (características que no tienen nada de malo, si no se utiliza a los demás
como escalera, trampolín o butaca para alcanzar lo que se desea) por supuesto que mal
administradas estas características no hacen sino camuflar el egoísmo, la mezquindad y
la indolencia, la envidia.
Cuando llegué a vivir a Suiza, supuse que crear un nuevo círculo de amigos, tal como lo
tuve en Ecuador, no sería una tarea complicada, erróneamente confié que la voluntad de
integrarme era lo más importante.
Nada más lejano de la verdad, es dificilísimo hacer amigos cuando no puedes comunicarte
con las personas, cuando desconoces su idioma, manera de pensar, de sentir y de vivir; no
es que sean seres de otro planeta; pero aunque son tal como nosotros, somos tan diferentes
hasta en al manera de reír; los ecuatorianos somos gente de risa fácil, de índole
alegre; los suizos por decirlo de alguna manera, son un poco llanos de sonrisa.
Probablemente por eso mi primera amiga no fue una suiza, mi primera amiga fue una peruana;
fue complicidad a primera vista (poco importaron los problemas limítrofes que tuvieron
nuestros respectivos países), si al final y al cabo en Europa y para Europa somos un
mismo pueblo, el hispanoamericano. Sino hubiese sido por Fiorella, una peruana-italiana,
con un carácter primaveral y una eterna sonrisa en los labios, una luchadora; que digo
luchadora; una gladiadora, una persona sagaz y dulce, a la que le juega sucio siempre la
sensibilidad de su gran corazón, sino hubiese sido por ella, estaría todavía en la
línea de fuego entre la ignorancia de conducirme en un país extraño y la fría soledad.
Después de ella, aparecieron muchas amigas fugaces y otras que no eran tan amigas, tuve
que aprender a ser prudente al abrirme a los demás y tuve que aprender a establecer una
escala de confianza; es decir; aprendí el método suizo de clasificar amigos, que es el
siguiente: hay extraños, vecinos, conocidos, colegas de trabajo o de escuela, amigos, y
AMIGO. No es casualidad que la última palabra escrita en mayúsculas esté en singular.
Los suizos son como un cedazo de orificios mínimos, ellos si que ciernen y al final
tienen uno o pocos amigos.
¡Hay queridos compatriotas! pero antes de más o menos aprender aquel método suizo,
metí la pata hasta el fondo, confié y me defraudaron, he llorado y se me ha retorcido el
hígado de la ira, me he reprochado mil veces creer que la humanidad en su conjunto es
buena, y me he obligado a no descubrir el corazón sin antes estar segura de la veracidad
de la amistad de una persona. Estoy segurísima que les a pasado alguna vez lo mismo.
Por suerte, así como en el amor se encuentra la media naranja, en la amistad yo diría se
encuentra la media mandarina, o la media mora o la fruta que prefieran, lo cierto es que
se puede encontrar a una persona que se convierta casi en una hermana y que tenga algunos
de los mismos intereses que tú, que tenga más o menos la misma construcción moral que
tienes, similar formación cultural, más o menos la misma esencia. Como dos colores
diferentes pero que combinan. Como cuando Aristóteles nos dice: "La amistad perfecta
es la de los buenos y de aquellos que se asemejan por la virtud: Ellos se desean
mutuamente el bien en el mismo sentido".
Aquí es que quiero nombrar a mi apreciada Kathy, una amiga que cualquiera me envidiaría.
Un ser humano con una inagotable energía, con una facilidad asombrosa para que la gente
la respete y la admire, una mujer inteligente y curiosa, una acusada lectora, una gran
persona. De ella podría decir muchas cosas más positivas y las negativas si las tiene
(no se las diría nunca a nadie), porque soy la mejor amiga de mi amiga.
No puedo dejar de nombrar a dos personas: Gladys y Betsy, que aunque me falta mucho por
conocer todavía; creo ya hemos construido los primeros puentes, que son la aceptación
sin condiciones, la discreción y la confianza que en conjunto con la simpatía, la mutua
admiración y el aprecio; en mi opinión constituyen, los primeros pasos en firme para una
sólida amistad.
Así mismo tengo que nombrar a mi buen Marquito y agradecerle por su paciencia y
constancia (disculpa Marquito por escribir en plural femenino, pero la mayoría manda).
Él es mi primer y hasta el momento mi primer amigo suizo. Nadine suiza también es la
madrina de mi hija menor y una persona a la que me une un aprecio sincero.
¿Qué tienen en común todas estas personas? Pues por ejemplo: la capacidad de escuchar
(sobre todo con una amiga tan locuaz, como soy yo), la generosidad, la carencia de envidia
y malas intenciones, la humildad, la entrega total a sus hijos, a su familia, el amor por
la verdad y la justicia y el gusto por la lectura y el conocimiento.
Hoy les dedico a ustedes mis amigos estas líneas y mañana no sé si seguiremos
llamándonos así, ya veremos el tiempo pone siempre a las cosas y las personas en el
lugar que deben estar.
Me despido deseándoles a todos mis compatriotas que hoy viven en el extranjero, que
tengan la misma suerte que tuve y encuentren buenos amigos, son tan necesarios cuando se
está lejos de la tierra de uno, y si ya los tienen, mis felicitaciones, cuídenlos.
Angela Castillo-Fuchs
Lucerna-Suiza
angiefc45429@yahoo.es
17 de abril de 2006
Compatriotas
Que alegría es comunicarse con nuestra gente; leer las historias diferentes de cada una
de ellas, nos entristece el alma, pero nos da valor para seguir adelante. Soy uno más de
los miles de compatriotas que tuvieron que dejar nuestra tierra por buscar algo mejor,
pero cuando se está lejos nos damos cuenta de las maravillas que tenemos en nuestro
terruño y no lo valoramos. Dejé la mejor institución que tiene nuestro Ecuador
(Ejército), soy un militar en S.P. trabajo en Pamplona (España) tierra de los mejores
vinos y de los famosos encierros de los San Fermín, aquí se vive solo para trabajar, no
existe otra rutina más que trabajar, cuando hablo con mi gente allá en Ecuador hay
personas que todavía quieren venir pero les aconsejo que es mejor vivir feliz con la
familia y con lo que se tiene, que destruir la integridad de la familia y el tiempo que se
pierde nunca lo vamos a recuperar.
Un saludo muy especial a Gracielita, allá en Quito, es la persona que me apoyó mucho en
los momentos más difíciles, un besote para ti mi reina.
Un saludo a toda esa hermosa gente de Riobamba, a mi querida familia, a mis ex compañeros
de las FF.AA. que sigan adelante y no desmayen en el esfuerzo de sacar adelante a nuestro
querido Ecuador....
Un saludo
Jacinto G. Suárez N.
Pamplona-España
gonzalo-43@hotmail.com
17 de abril de 2006
"Café, Tertulia literaria"
El tiempo corre más veloz de lo que nunca pude imaginar. La verdad es que la vida y el
tiempo, en ocasiones, hacen con uno lo que les viene en gana. Esto no siempre es negativo,
solo significa que si en muchas ocasiones las decisiones que tomamos delimitan nuestro
futuro, en otras nos vemos realmente como una cometa que el viento agita a su antojo, por
supuesto, nosotros pretendemos ser la mano que sujeta a esa cometa desde la tierra.
Han pasado seis años desde que llegué a vivir a Suiza y el panorama que mi imaginación
dibujaba para mi futuro tuvo más bien poco que ver con lo que me deparaban este país
hermoso y frío de los Alpes. Bueno y malo, eso es la vida, blanco y negro y también
grises y otros colores.
Pero en la buenaventura y desventura, si algo me ayudó de verdad a reencontrarme fue la
lectura. Los amantes de los canes dice que el mejor amigo del hombre es el perro y los que
amamos las letras impresas aseguraremos siempre que el mejor amigo es un buen libro.
Desde hace cuatro años, en compañía de una gran persona y amiga sacamos adelante una
idea que nació de nuestro amor por la lectura y por la placidez de una plática
interesante alrededor de una mesa, a la mano una taza de buen café, y un LIBRO. Es
maravillosa la capacidad de compartir del ser humano y cuánto podemos aprender cuando
escuchamos a otros, pero con interés auténtico, con humildad, con conciencia y sin
temores.
Ese intercambio de pensamientos y sensaciones nacidas del alma se bautizó "Café,
Tertulia literaria" y es así que, a pesar de estar en un país donde se habla el
suizo-alemán, el francés, el italiano y el romanche; periódicamente en un algún punto
en centro de su montañosa geografía, también se habla español en una tertulia
literaria creada por dos mujeres ecuatorianas, pero que recibe a gente de México,
Guatemala, Panamá, Honduras, Venezuela, Colombia, Argentina y España.
Es un privilegio y un delicia dialogar y debatir a cerca de un libro con personas de
diferentes países a quiénes nos une idioma, una cultura y el sentir latino. Cada
contertulio es un mundo para explorar y aprender. Todos podemos leer el mismo libro pero
la interpretación o lo que transmite a cada quien puede ser tan diferente o similar a lo
de otro, porque como hispanas tenemos mucho en común y a la vez a nuestras opiniones las
marca también nuestra procedencia.
Quisiera antes de despedirme, que lean lo que escribió un prominente filósofo español:
"Hablamos, pero no conversamos", "Disputamos, pero rara vez
discutimos". La conversación no consiste en formular peticiones o súplicas, ni el
ladrarse órdenes y amenazas, ni siquiera en susurrar halagos o promesas de amor. El arte
de la conversación es el estadio más sofisticado, más civilizado de la comunicación
por medio de la palabra.
Un arte hecho de inteligencia, de humor, de buenos argumentos, de anécdotas e historias
apropiadas, de atención a lo que dice el vecino, de respeto crítico, de cortesía...
Con la pérdida de la tertulia, con la extinción del diálogo aquél sentados en sillas
de madera en las aceras del pueblo, alrededor de unos vasos de café, de rioja... con el
tiempo por detrás y por delante... EL INTERCAMBIO DE PALABRAS CADA VEZ OCUPA MENOS
ESPACIO EN NUESTRAS VIDAS.
Les regalo este fragmento para que reflexionen y les animo a que tomen un libro entre las
manos lo lean y no se queden solos con su néctar, coméntenlo, compártanlo, les aseguro
que sabe mucho mejor.
Un fuerte abrazo,
Ángela Castillo Fuchs
angiefc45429@yahoo.es
6 de abril de 2006
Llora, llora si quieres, no te quedes con eso adentro
¿Cómo se encaja el golpe de la noticia de la muerte de un ser querido cuando uno se
encuentra fuera de su país?
La vida y la muerte transitan caminos paralelos, separadas por una frágil barrera, cuando
esta barrera se rompe o termina entonces...
Si bien es cierto tenemos cierto control sobre algunos aspectos de nuestra vida, sobre la
muerte no tenemos ninguno.
... Esta semana murió mi abuelo de parte materna. Murió el jueves y recibí la noticia
apenas el sábado cuando llamé a casa de mi madre. Cuando pregunté porqué no me lo
dijeron antes, mi madre me respondió con una frase que aún retumba en mis oídos:
"¿Para qué te íbamos a preocupar... Hija? de todas maneras no podías hacer
nada". Deseé estar enojada ante tremenda respuesta, pero en realidad mi madre me
estaba respondiendo con tanta lógica, que enfadarme hubiese estado en absoluto fuera de
lugar, fuera del simple sentido común.
¿A caso que me informasen hubiese detenido la muerte de mi abuelo? ¿O una llamada en ese
momento le hubiese devuelto a la vida? ¿Es que mi presencia y mis lágrimas calmarían
las lágrimas de los demás de la familia? ¿Es talvez que por estar lejos, he adquirido
algún poder especial y exclusivo? No...no, no.
Cuando sales de tu país, una de las cosas que más cuestan y tardas en asimilar, es que
la vida continúa para tu familia, amigos, colegas, conocidos y ajenos, continúa a pesar
de que no estés allí. La vida despierta con el sol, madura con la diaria rutina y
decrece al anochecer, cada día lo mismo. Y no solo que la vida sigue su rumbo, sino que
la muerte también acude a sus citas tan inesperada como siempre.
¿Qué se hace cuando no puedes tomar el próximo avión a Ecuador? Nada.
¿Qué se hace cuando no se es Dios? Nada. Solo aceptar que somos seres humanos, seres sin
súper poderes, de carne, hueso y sangre; que sufren y lloran, sobrellevan el luto y
pasado el tiempo vuelven a sonreír o no.
Es curioso: no he podido llorar aún. Más siento una opresión en el pecho que me impide
hasta pasar saliva. Aquí en el país donde hoy vivo, he escuchado repetidas veces decir
cuando alguien muere; no llores, no debes llorar, esas cosas pasan, es normal, es la vida.
Pero mi madre cuando me comunicó la muerte de mi abuelo y escuchó el silencio al otro
lado del teléfono me dijo: "llora, llora si quieres, no te quedes con eso
adentro".
No creo ni imagino, que en este país donde hoy resido, se siente menos el adiós
definitivo de un ser querido, más bien supongo que aquí se encaja el golpe de distinto
modo. De todas maneras quiero que mis hijos aprendan a sentir como los ecuatorianos y que
nunca, pero nunca -como dice mi madre- se guarden y escondan sus sentimientos para si
(dolor, angustia, tristeza, desesperación, ira o también amor, alegría, pasión,
esperanza, euforia).
Para quiénes han perdido a una persona cercana estando fuera de su tierra, hoy quisiera
decirles que me siento más cercana que nunca a sus sentimientos; que es una sensación de
espantosa impotencia, la tristeza es asfixiante cuando no se comparte con la familia y
peor cuando "se debe" llevar el dolor por dentro.
A quiénes están pasando por el trago amargo del luto, quisiera trasmitirles mi cariño y
solidaridad, pero también mi esperanza y consuelo. Y lloren amigos coterráneos, lloren
no se queden con eso por dentro.
Un abrazo más fuerte que nunca,
Ángela Castillo Fuchs
angiefc45429@yahoo.es
26 de marzo de 2006
Compatriotas
Quiero enviar un afectuoso saludo a todos mis paisanos en el Ecuador y fuera de el, en
especial a todos aquellos que por una u otra razón se han visto en la penosa necesidad de
abandonar nuestro bellos país, con el fin de hallar mejores días para ellos y sus
familias.
Soy oriundo de la ciudad de Quito y me encuentro hace aproximadamente dos meses en la
ciudad de Chicago (EEUU). Para ser sincero, llegar acá ha sido -hasta el momento- algo
que no ha cubierto mis expectativas. En este tiempo no he podido encontrar un trabajo
fijo, aunque me he defendido haciendo uno que otro "camellito"; sin embargo, no
pierdo la esperanza de encontrar algo que me de la estabilidad para poder despegar y salir
adelante.
Debo contar que la competencia es dura. En esta ciudad el racismo por parte de los
afroamericanos es fuerte, son gente que piensa que los latinos venimos a quitarles el pan
de la boca, cuando ellos mismos en varios casos por su propia ociosidad tienen que
mendigar en calles del centro de Chicago. Así mismo -y que pena reconocerlo- nuestros
vecinos colombianos han demostrado ser gente de "mala clase" como ellos dicen,
por supuesto no generalizo, pero en lo personal, me ha tocado conocer, tanto aquí como en
nuestro país, a muy malos representantes del vecino de nuestra frontera norte. En Ecuador
estamos invadidos de estas personas, los hay de toda clase y condición. Me pregunto: por
qué Ecuador se ha convertido en una suerte de paraíso para los colombianos, en donde
muchos han prosperado y en sus empresas tienen empleados ecuatorianos a los que explotan,
porque nuestro sistema no revisa estos hechos y viabiliza proyectos para que esas empresas
puedan ser fundadas por ecuatorianos.
Sin embargo, no todo es malo, he tenido la suerte de conocer gente mexicana a la que le
estaré eternamente agradecido por el bien que me han hecho, se que en la viña del Señor
hay de todo y gracias por eso.
He podido iniciar estudios del idioma inglés en una escuela gratuita. Realmente es un
arma fundamental para la lucha por salir adelante en este país. Pienso en definitiva -y
con el poco tiempo que tengo aquí- que el sueño americano existe, cada quien se lo hace,
se lo forja, pero así como hay sueño americano, hay sueño ecuatoriano (pregúntenles a
muchos colombianos, chinos, judíos, etc. en el Ecuador), entonces me cabe una pregunta:
¿Por qué los ecuatorianos no realizamos nuestros sueños en nuestra propia tierra? Cada
uno, cada caso y persona tenemos nuestra propia respuesta. Mi recomendación: donde quiera
que se desee realizar el sueño, se lo puede hacer. Hay que luchar, trabajar
incansablemente y sobre todo levantar la cabeza, prepararse, aprender de todas y cada una
de las experiencias que la vida nos pone, y, por supuesto, estudiar, esa es un arma
infalible en esta pelea, plantearse metas y objetivos, y no hacer solo hasta lo imposible
por alcanzarlos, sino simplemente alcanzarlos, no hay de otra.
Mis saludos y respetos a todos mis compatriotas.
Edwin Zumarraga.
Chicago, Il USA.
franka2003@msn.com
21 de marzo de 2006
Volver al vientre de la madre
La llegada a la que aún consideraba mi casa, fue como devolverse al vientre de la madre.
Se sentía tan tibio el aliento de mi vieja cama y hasta el rechinar de los resortes me
sonaban a melodías interandinas.
Al amanecer temblé y temí que todo fuera un sueño; ese sueño recurrente que me ha
visitado cada noche, allá en las lejanas tierras a donde marché.
La voz de mi madre me devolvió la tranquilidad y la alegría. El seductor aroma a café
recién pasado por la chuspa (como mi abuela llamaba a la bolsa de tela para hacer café
pasado por agua) junto a dos humeantes humitas me impulsó de un brinco fuera de la cama.
Mastiqué lenta y parsimoniosa, diluyendo los sabores, apretándolos con la lengua hacia
el paladar.
Después del ritual de reencuentro con la comida típica de mi tierra se me antojaba ideal
un largo paseo por las calles en las que crecí. Mientras caminaba comprobé con regocijo,
que mi ciudad creció y se puso más bella si cabe, fue como tener la visión de una niña
querida a la que descubres años más tarde hecha una adolescente resplandeciente y
hermosa.
Mi niña... mi ciudad es ahora una jovencita que se viste de cultura, se maquilla de
iglesias y antiguas hermosas casas, se perfuma de progreso y modernidad, se peina de gente
joven, vital y alegre.
Mi Ecuador es para mí, el mágico baúl donde atesoro mis mejores recuerdos, donde
aguardan los corazones de mi gente, donde escondí mi primer beso y en donde he refundido
mis travesuras más secretas. Ese precioso baúl que es Ecuador para mí es donde me
siento letra viva que escribe parte de la historia de quiénes aunque estamos fuera
seguimos siendo parte, en aquél baúl he puesto a reposar mi alma para que no se
extravié y vague perdida por el mundo.
Tengo que partir, en mis tímpanos resuenan los sollozos de la madre que me pide que no me
aleje nuevamente, de mi madre de carne y sangre y de mi madre de montañas, mar y selva,
las dos gimen. A las dos les digo que llevo su esencia recorriendo mis venas, que desde
que nací llevo sus caritas en mis ojos, llevo mi identidad andina grabada en la frente, y
la luciré altiva cada día lejos de ustedes.
No, no sé cuando podré volver a mi Ecuador, todo depende ahora de las matemáticas
1+1=2, y 2+1=3, cada centavo ahorrado nos acorta la agónica espera. Ahora mientras
trabajo pienso, pienso mientras trabajo, que ayer estuve en tu seno y hoy ya te estoy
extrañando . Madre y Madre tierra, mi Ecuador, hasta muy pronto espero,
Angie Castillo Fuchs
angiefc45429@yahoo.es
20 de marzo de 2006
Arena blanca
Recuerdo 1981 como un año que marcó mi mediana vida (31 años), principalmente por la
perdida trágica e irremplazable de uno de mis progenitores y también por un recuerdo
paralelo que perdura desde siempre: fue la primera vez que tuve entre mis manos un disco
de vinilo, que por casualidad y más por juego -la verdad me impresiono de sobremanera la
portada de ese LP- me ayudo a descubrir ese universo mágico llamado música.
Dicho LP era una coletanea de 4 jóvenes de clase media de Liverpool; cuyas músicas,
ideología, manera de actuar y de pensar influyó a una generación, en un mundo.
Ese universo cósmico me persigue hasta hoy, corriendo de extremo a extremo: Jazz, Bossa
Nova, Música Erudita y claro Rock And Roll.
Fue este estilo, ya satanizado, que reunió hoy () a mas de 1,300,000 personas en un
concierto gratuito al aire libre, la platea mas numerosa de toda la historia, superando
Woodstook, final de copa del mundo, eleccion de monarquias , todo esto sobre la arena
blanca de Copacabana , Rio de janeiro Brasil.
Los actores de este último acto fueron Los Rolling Stones, maestros, sexagenarios,
amados, odiados que bajo el comando de Mick Jagger consiguieron parar por casi 3 horas a
una ciudad y a un país.
Y fueron muchos los amigos que realicé en esta jornada intensa de más de 24 horas.
Alemanes, peruanos, brasileros, colombianos, uruguayos, japoneses, argentinos, bolivianos,
todos juntos respiramos cansancio, calor, tedio y principalmente alegría y nostalgia.
Nostalgia porque talvez no exista otra oportunidad de verlos por aquí en los próximos 10
años (yo tendría 41 años y Keith Richards casi 80 ) o talvez si?????!!!
Confieso que no soy fan de cartera de Mick e cia. pero ciertos himnos me acompañan desde
mi niñez, cantados por mis propias hermanas, compañeros de colegio y posteriormente
colegas universitarios. Quién no se curvo ante la melancólica Angie o declaro su amor
infinito en aquellas noches largas y frías entonando ese LA Menor con toda su fuerza.
Bueno por lo que resta, yo si lo hice.
Es que la música viva, infinita, atemporal continua siendo esa válvula que nos une y nos
identifica inclusive entre lenguas diferentes en este planeta azul que gira tan veloz,
impedioso, que no respeta pasado y con mucho pesar presente. Son 3.18 am, gracias Charlie,
Mick, Keith, Ron.
YO TAMBIEN FORME PARTE DE ESA ARENA.
Dr. Ángel Borja Cabrera
aborja_cabrera@hotmail.com
Río de Janeiro Brasil
19 de febrero de 2006
Sí se puede
Me alegra mucho que haya personas que comparten sus experiencias como inmigrantes... Pues
dejen que les cuente mi historia: Hace ya mucho tiempo, yo era maestra en Ecuador, cuando
la dolarización aún no existía. El sueldo mísero que ganaba y el deseo de prosperar me
llevó a dejar mi país y mi familia. Pase muchas necesidades y privaciones, en ocasiones
cuando me sentía sola cerraba los ojos y pensaba en mi familia y le rogaba a Dios que
algún día, no muy lejano, los pudiera volver a ver. Una tarde llegue a mi casa cansada
del trabajo, no podía creer que después de haber ido a la universidad, ahora tuviera que
limpiar hasta que la espalda me doliera. Mi esposo al verme llorando del dolor me dijo:
no puedo creer que todo tu estudio no sirva para nada.
Le dije: que esperas, esto es los Estados Unidos.
Claro que no. Educación es educación aquí o en la China debemos
informarnos, dijo.
Fuimos al Departamento de Educación de nuestra ciudad y ellos nos informaron donde
teníamos que enviar los papeles de la Universidad a la que asistí en Ecuador para que
los transcribieran a Créditos Americanos, me dieron tres años de Universidad.
Nosotros dijimos eso es algo, solo necesito un año más para tener un bachillerato en los
EEUU. Una amiga de Puerto Rico nos dijo que en su país existen muchas becas con las que
puedes estudiar e inclusive vivir modestamente con lo que te sobra y así fue: llegue
aquí, estudie, me gradué con honores. Ahora soy maestra en una escuela del gobierno y
estoy en mi último semestre de Maestría y acabo de llegar a los treinta.
Es por eso mis amigos que no importa el lugar del mundo donde te encuentres, tu educación
sirve. Solo tienes que buscar la información y vas a ver que tus sueños de progresar se
van a cumplir.
Para mi, este es el sueño americano, vivir en un país desarrollado y tener la
oportunidad de ejercer mi profesión. Por eso no desmayen amigas de Italia, ya les
llegará su sueño.
Adelante compatriotas que SÍ SE PUEDE!!!
Doris Caban
Mayaguez Puerto Rico
ddcabann27@yahoo.com
13 de enero de 2006
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