NICARAGUA. El presidente depuesto hondureño, Manuel Zelaya, retrocedió a suelo nicaragüense tras poner pie por unos instantes hoy en Honduras, por primera vez desde que fue expulsado por un golpe de Estado el 28 de junio.
Zelaya cruzó la frontera hacia las 14:25 locales (20:25 GMT) en el paso fronterizo en Las Manos, custodiado por decenes de militares en ropa de combate y con sus escudos, mientras millares de sus seguidores desafiaban el toque de queda impuesto al mediodía por el gobierno de facto de Roberto Micheletti. (AFP)






24/Julio/2009 a las 17:32
Nosotros los ecuatorianos, incluido nuestro (para mala suerte Presidente>), no tenemos ningún derecho ni autoridad moral para criticar las rupturas democráticas de ningún País, porque lo hemos hecho en tres oportunidades de una manera totalmente ilegítima, aunque hayamos tenido buenos motivos. En realidad no sabemos la realidad de lo que pasa adentro de Honduras, como serán sus honduras políticas y económicas. Tenemos tantos problemas acá adentro y más con la pórcina que se le está desbordando al ególatra Presidente, que esto lo veo como un desvío de atención a su incapacidad para gobernar. Así es el pueblo ecuatoriano tonto, novelero e idólatra a quienes suponen son sus líderes y luego se decepcionan.
24/Julio/2009 a las 17:55
Nosotros los ecuatorianos, incluido nuestro (para mala suerte Presidente>), no tenemos ningún derecho ni autoridad moral para criticar las rupturas democráticas de ningún País, porque lo hemos hecho en tres oportunidades de una manera totalmente ilegítima, aunque hayamos tenido buenos motivos. En realidad no sabemos la realidad de lo que pasa adentro de Honduras, como serán sus honduras políticas y económicas. Tenemos tantos problemas acá adentro y más con la pórcina que se le está desbordando al ególatra Presidente, que esto lo veo como un desvío de atención a su incapacidad para gobernar. Así es el pueblo ecuatoriano tonto, novelero e idólatra a quienes suponen son sus líderes y luego se decepcionan.
24/Julio/2009 a las 17:56
Nosotros los ecuatorianos, incluido nuestro (para mala suerte Presidente>), no tenemos ningún derecho ni autoridad moral para criticar las rupturas democráticas de ningún País, porque lo hemos hecho en tres oportunidades de una manera totalmente ilegítima, aunque hayamos tenido buenos motivos. En realidad no sabemos la realidad de lo que pasa adentro de Honduras, como serán sus honduras políticas y económicas. Tenemos tantos problemas acá adentro y más con la pórcina que se le está desbordando al ególatra Presidente, que esto lo veo como un desvío de atención a su incapacidad para gobernar. Así es el pueblo ecuatoriano tonto, novelero e idólatra a quienes suponen son sus líderes y luego se decepcionan.
24/Julio/2009 a las 19:01
Nosotros los ecuatorianos, incluido nuestro (para mala suerte Presidente>), no tenemos ningún derecho ni autoridad moral para criticar las rupturas democráticas de ningún País, porque lo hemos hecho en tres oportunidades de una manera totalmente ilegítima, aunque hayamos tenido buenos motivos. En realidad no sabemos la realidad de lo que pasa adentro de Honduras, como serán sus honduras políticas y económicas. Tenemos tantos problemas acá adentro y más con la pórcina que se le está desbordando al ególatra Presidente, que esto lo veo como un desvío de atención a su incapacidad para gobernar. Así es el pueblo ecuatoriano tonto, novelero e idólatra a quienes suponen son sus líderes y luego se decepcionan.
24/Julio/2009 a las 20:07
Nosotros los ecuatorianos, incluido nuestro (para mala suerte Presidente>), no tenemos ningún derecho ni autoridad moral para criticar las rupturas democráticas de ningún País, porque lo hemos hecho en tres oportunidades de una manera totalmente ilegítima, aunque hayamos tenido buenos motivos. En realidad no sabemos la realidad de lo que pasa adentro de Honduras, como serán sus honduras políticas y económicas. Tenemos tantos problemas acá adentro y más con la pórcina que se le está desbordando al ególatra Presidente, que esto lo veo como un desvío de atención a su incapacidad para gobernar. Así es el pueblo ecuatoriano tonto, novelero e idólatra a quienes suponen son sus líderes y luego se decepcionan.