Vera Schiller de Kohn
Quién es: psicóloga, fundadora del Centro de Desarrollo Integral (CDI)
Por Cecilia Velasco
Especial para HOY
Cuando quiero empezar con mis preguntas a Vera de Kohn (psicóloga clÃnica pronta a cumplir sus primeros 100 años, fundadora del Centro de Desarrollo Integral -CDI-, en Tumbaco), sobre su trabajo en relación con el espÃritu humano, ella me lanza súbitamente: "Y usted, ¿profesora de qué es?".
Luce un viejo abrigo, abrigadas pantuflas y una cadena dorada en el cuello. Su casa, muy cerca de la transitada av. Doce de Octubre, tiene una mesa de madera, cuadros, bancas y un escritorio con una computadora en la que trabaja en silencio Manuel, asistente de la doctora Kohn.
Se percibe la huella del tiempo transcurrido. "Entiendo que su otra pasión es el teatro", le digo, y ella me habla de su experiencia con la compañÃa La Cueva del Búho, en la que se reunÃan aficionados. "Eran los tiempos de Albán", dice, en referencia a Ernesto Albá·n Mosquera, y cuenta: "HacÃamos Chéjov, varios entremeses y otras traducidas y también hicimos El zoológico de cristal, de Graham Green".
¿Cuá·ndo le dejó de interesar el teatro?
Más bien, el teatro me dejó a mÃ. Se acabó. SalÃ. (Cuando lo dice, rÃe con cierto despecho.)
Y la psicologÃa, ¿ha sido para usted una pasión?
Empezó en Alemania, con el profesor Dürckheim (el Dr. Karl Fried von Dürckheim, diplomá·tico alemá·n, psicoterapeuta y maestro de zen, de quien se dice es el responsable de haber llevado el zen a América y Europa).
Él me dio una paciente sumamente difÃcil. Yo no tenÃa ni idea de psicologÃa y tuve una sesión muy profunda con ella. Con esto empezó la otra parte de mi vida. Ese profesor dijo a la paciente que tomara una cita con la doctora Vera Schiller (pero no habÃa tal doctora)… -y prosigue, como si estuviera frente a un auditorio-: La psicologÃa que nosotros hacemos es una psicologÃa holÃstica, iniciática. Quiere decir que el mundo es uno solo -eso es muy importante- mundo, cosmos, naturaleza, estrellas, ·tomos. Todo es un solo. Una sola energÃa que se complementa. Nosotros somos una forma de energÃa. E iniciática: las sociedades antiguamente tenÃan ritos de iniciación, que eran pruebas, como someter a alguien a la intemperie, al frÃo intenso, en el que se podÃa morir, o superar el reto… Asà mismo es la vida, que nos pone pruebas, esfuerzo, transformaciones. El cosmos está en constante transformación.
¿Cómo interviene en la psicologÃa la iniciática?
Yo sigo la psicologÃa jungiana, la escuela de Dürckheim y la meditación zen y, como práctica, el psicografismo.
¿Recuerda usted al padre Marco Vinicio Rueda, ese cura experto en meditación?
Fui la primera mujer que hizo un seminario para los padres que querÃan separarse de la carrera de jesuitas. Después, el padre Rueda se convirtió en un alumno que fundó conmigo el Centro de Desarrollo Integral. Era un hombre muy, muy sabio.
¿Es posible que un católico pueda practicar el zen?
Eso era lo que él introdujo en la Universidad Católica. El camino del zen se parece mucho a la meditación de los monjes. El padre Lasalle, que tenÃa un centro de meditación en el Japón, ya lo demostró.
¿Entiendo que usted es checa.
SÃ. Yo nacà en Praga. Vine al Ecuador de 28 años. Estoy aquà más de 70 años.
¿Vuelve constantemente a Praga?
No constantemente, pero he estado cuatro veces.
La Dra. Kohn se alegra cuando le digo que conocà su ciudad, die goldene Stadt, la ciudad dorada. Y me dice que qué bueno que por lo menos tengo una idea.
¿Hay cosas que extrañe de Praga, de Europa?
La nieve (y se rÃe por primera vez animada) La nieve. No el frÃo. Si no la nieve.
¿Qué ha significado para usted el Centro de Desarrollo Integral?
Yo lo fundé con el padre Rueda. La sociedad me ayudó a crearlo en Tumbaco.
Vera de Kohn lanza preguntas al fotógrafo que no trabaja, porque ella no quiere fotos: ¿qué hace?, ¿cuá·ntos años tiene?, ¿si duerme mucho o no? Tras el breve interrogatorio, en el que ha vuelto a reÃr, dice: Le doy un consejo: lo que aprende ahora es su tesoro. Si no aprende, no tiene ese tesoro. Hay que aprender y enseñar después. En mi condición y edad, es difÃcil aprender, pero los jóvenes son como esponjas.
¿El campo o la ciudad?
 El campo. Es energÃa pura. Las cosas en el campo tienen otro sabor.
¿Consejos que dar?
No sé si es esto lo que se quiera escuchar, pero ocurre que la gente viene y dice que quiere superarse y yo pregunto: ¿pero dónde est·ás ahora? ¿desde qué punto empiezas esta superación?
¿Por qué vino al Ecuador?
HuÃamos de la guerra. Con mi esposo, un arquitecto, decidimos huir. Yo era, en ese entonces, solamente la esposa de un hombre famoso. Nada más. En verdad, él era la personalidad de la casa, hasta que me fui a estudiar donde el Profesor Dürckheim.
¿Es usted viuda? ¿Su esposo murió?
No. Yo me fui a Europa en búsqueda de aprender, de ser mejor actriz, de visitar a mi hermana en Viena, y en el camino encontré al profesor, que habÃa regresado del Japón y me quedé como su alumna tres años, porque él conocÃa el método de la arquerÃa japonesa. Lo conocà en el año 58. Yo habÃa venido al Ecuador en el 39… Haga cuentas. Me quedé al lado del profesor tres años.
Cuando usted regresó al Ecuador, ¿ya no era la esposa de un prestigioso profesional, de un hombre famoso?
SÃ, yo regresé con mi marido, pero yo ya tenÃa una individualidad. Y en eso estamos trabajando: en que la gente tiene que utilizar todo su capital humano. No un poco. No hacer las cosas un poco. Yo conozco aquà gente que tiene muchos valores, pero no se realiza totalmente.
¿Qué les dirÃa a aquellas que sienten que son "la señora de…"?
Yo creo que ahora es la época de la mujer y que tiene que realizarse. Realizar todo su potencial: intelectual, afectivo, sin perder la femineidad. Y puede ser muy difÃcil cumplir con muchos roles, pero para la vida, para todos, es importante el camino del zen, que es el ·único que produce una verdadera transformación.
¿Un sueño que realizar?, ¿una meta que cumplir?
Mi deseo es que la gente que se ha formado en la psicologÃa profunda haga una unidad, que se conozca. Por eso nos uniremos en el centro el 24 de marzo. Ese es mi sueño: que se comparta la idea.
¿Qué les debe a las ideas?
La idea de la psicologÃa profunda a mà me ha salvado la vida y la cordura. Absolutamente. Totalmente. En la psicologÃa que nosotros enseñamos, la persona tiene que dejar todo detrás y empezar de nuevo. Hay que percibir que cada momento es importante. Cada momento marca la posibilidad de empezar otra vez en la vida. Les digo a mis alumnos que todo es dual y todo se complementa, pero yo no puedo decir que un lado es mejor que el otro. La dualidad se supera con la meditación zen, en donde no hay pensamiento analÃtico, y se dejan todas la metas, los miedos, las costumbres.
¿Est·á pronto su cumpleaños?
Mi cumpleaños es el 23 de marzo, pero vamos a celebrar el 24. Vamos a estar en el CDI, en Tumbaco.
¿Le gusta leer, escribir? ¿Qué le gusta más?
Estar con la gente que acepta la idea de la transformación, que es una idea que me gusta mucho. En Praga habÃa la calle de los alquimistas, donde se transformaba la piedra cruda en algo valioso, y ese es el trabajo que nosotros tratamos de hacer, y se trata de algo que vale mucho.
¿Los alquimistas y la obtención de la piedra filosofal?
… Bueno, se hablaba del oro, pero, según Jung, el oro no tiene que ver con la moneda del oro, sino que es el oro humano, el potencial, la promesa. Y yo creo que aquÃ, en el Ecuador, hay mucho potencial, pero se tiene que entender que el mundo, a veces, nos pide sacrificios, que tenemos que hacer.
Vera Schiller de Kohn me pregunta si leemos Kafka y Kundera, y me explica: "En Praga habÃa una gran sociedad de habla alemana y de religión o descendencia judÃa, y Kafka pertenecÃa a este grupo, adonde mi familia también pertenecÃa. Mis padres eran del cÃrculo de Kafka.
¿Tiene usted la nacionalidad alemana?
No. Checa y ecuatoriana. Soy ecuatoriana por nacionalización.
¿Qué piensa usted sobre el pueblo alem·án?
Que hasta ahora están sufriendo.
¿Y sobre el judaÃsmo?
… Bueno… ¡Eso soy!
¿Qué le gusta m·ás, Quito o Tumbaco?
Quito. Tumbaco es demasiado caliente. Tengo una finca de productos orgánicos en Puembo. Esta casa, en donde hay árboles y un pedacito de jardÃn, fue hecha por mi marido. HabÃa tranquilidad hasta que empezaron a construir ese edificio. Algún dÃa han de acabar. Yo he aprendido a vivir bien el momento. Puedo quejarme de tantas cosas, pero no lo hago… Y a usted, dÃgame, ¿le gusta enseñar?
Me gusta. ¿Y a usted?
Trabajaba hasta hace poco con un grupo en la Universidad Andina. Yo no sé cómo calificar el crecimiento humano. Creo que la educación tiene que dirigirse más a la calidad humana, a la ética de los seres humanos. Esa debe ser la misión.
Cuando me despido, dice que nos invita, al fotógrafo y a mÃ, a la celebración de marzo en el CDI.
Asà soy yo...
- Nació en Praga (actual República Checa). Se casó con el arquitecto Carlos Kohn.
- En 1939 escapó al Ecuador junto a su esposo y varios miembros de su familia.
- HuÃan de la barbarie nazi. Prefirieron afincarse en el Ecuador en lugar de Buenos Aires.
- En los años cincuenta regresó a Europa, donde aprendió psicologÃa. Hace 30 años fundó el CDI.
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Ciudad Quito







