Por Francisco Rosales Ramos
rosales@hoy.com.ec
Impulsado por el entonces presidente de Panamá, gral. Omar Torrijos, se propuso constituir la Unión de Países Exportadores de Banano, UPEB, a semejanza de la exitosa OPEP que había logrado duplicar los precios del petróleo. Varios países de América Central, como Costa Rica, Honduras y Guatemala, además de Colombia, se incorporaron entusiastamente a esta iniciativa y ejercieron múltiples presiones para que el Ecuador, el mayor exportador de la fruta, se sume al grupo a fin de lograr un virtual control de la oferta.
El autor de este comentario, que entonces tenía la responsabilidad del Ministerio de Comercio Exterior, consideró que no convenía a los intereses ecuatorianos sumarse a la UPEB, por la distinta estructura de la producción de la fruta frente a Centroamérica y porque la naturaleza del producto difería absolutamente de la importancia estratégica del petróleo. Pero, por razones de política internacional, el Ecuador no podía aparecer insolidario con los otros productores latinoamericanos. Por eso, asistí a varias reuniones de la UPEB en las que, con argumentos sólidos, cuestioné la viabilidad del proyecto.
Torrijos era una tromba. Participó personalmente en una reunión de los ministros de Comercio Exterior en Panamá, cuyo propósito final fue presionar al Ecuador para que ingrese en el cartel bananero. El país no cedió a las presiones y se acordó tener una nueva reunión en Bogotá en la que se trataría de aprobar el texto final del convenio UPEB.
La víspera de este encuentro, el ministro de Agricultura de Costa Rica, señor Kagan, en unas declaraciones que recogió la prensa internacional, afirmó que la UPEB sería un éxito, resaltó las bondades del banano y afirmó que el presidente del Ecuador, Rodríguez Lara, había dicho que inclusive tenía propiedades eróticas. Estas declaraciones fueron como caídas del cielo para los intereses ecuatorianos, pues me permitieron en la reunión inaugural de la cita en Bogotá, señalar que el país había participado con la mejor voluntad en las negociaciones para la formación de la UPEB, pero que ante las declaraciones falsas e irrespetuosas contra el jefe de Estado, me veía obligado a retirar la delegación ecuatoriana, que inmediatamente abandonó la sala. Actitud que, por supuesto, anticipé al ministro colombiano que presidía el evento e inclusive al siguiente día le expliqué al presidente Pastrana, a fin de que no se mire como un acto inamistoso con el país sede. Pastrana entendió la posición ecuatoriana y agradeció la cortesía.
Mutatis mutandi, las renuncias de Fander Falconí, Yolanda Kakabadse y Roque Sevilla eran obvias, pues ellos y quienes les reemplacen corren el riesgo de que los representantes de Alemania, Bélgica, Francia y España les recuerden expresiones del presidente Correa en la cadena del sábado 9 de enero, refiriéndose al fideicomiso acordado con los donantes: "Vayan a mandar en sus casas, cambien sus donaciones en centavitos y pónganse en la oreja".
Hora GMT: 18/Enero/2010 - 05:08
