La música diseña la vida de Francis Yang, un pianista canadiense, radicado hoy en el Ecuador. A sus 5 años, Francis se inició en el piano, tras escuchar las melodías interpretadas por su madre.
Desde pequeño me encantó el piano, claro que al principio lo tomaba como un juego, y eso fue bueno, comentó el artista.
Poco a poco, lo lúdico se transformó en una pasión, Yang empezó sus estudios de piano a los 16 años, en la Universidad British Columbia, en Vancouver, y descubrió la gran capacidad que tiene la música para crear historias emocionantes con varios matices.
El verdadero reto es cuando deseas transmitir o expresar lo que pensó un compositor hace varios siglos. Mozart y Beethoven eran tan diversos entre sí, y lograron transmitir sus pensamientos y pasiones. Lo que ellos sintieron al escribir sus obras es impresionante, afirmó.
Un compositor y un intérprete están conectados, según el pianista. Introducirse en el pensamiento de un autor es maravilloso, porque en cada obra así sea del mismo autor se descubren historias distintas, expresó.
Además de estar vinculados ambos, el público es quien juzga o no el papel que ha desempeñado el intérprete, en ese momento se mide su éxito, aseguró.
Amante de la música francesa, romántica y contemporánea, el pianista aseveró que escoger el repertorio de un recital es una de las tareas difíciles. Es como ir a una tienda de dulces y ver que todos son deliciosos, no sabes por cual decidirte, comentó.
En 2001, mientras realizaba su doctorado en la Universidad de Montreal conoció al compositor ecuatoriano Arturo Rodas. Al escuchar sus composiciones, se enamoró de la música latinoamericana y particularmente de la ecuatoriana Años más tarde, en 2004, Yang recibió una invitación por parte de Rodas para participar en la Bienal de Pintura realizada en Cuenca en ese año.
Viajé al Ecuador emocionado, pensando que iba a participar en ese evento, luego me quedé por un mes, luego dos y ahora ya vivo aquí casi cuatro años, dijo muy contento. Capturado por la simpatía de la gente, Yang indicó que fue muy fácil adaptarse a la ciudad.
Lo único difícil fue aprender español. Al principio me comunicaba con señas, era muy divertido. Había recibido pocas clases de español en Canadá, tenía que comunicarme un poco en inglés, mezclado con el francés, eso fue bastante difícil, explicó.
Poco después recibió la oferta de trabajar como profesor de piano de la Universidad de Cuenca. Un oficio que le permitió consolidarse como músico.
Me encanta tener clases con mis alumnos porque yo aprendo mucho de ellos, es enriquecedor tener varios puntos de vista, dijo.
Yang tiene varios proyectos por cumplir en el Ecuador; sueña con llevar la música a otros públicos. A finales de febrero visitará seis pueblos del Austro con un programa didáctico que se realizará en 16 escuelas, y demostrará que la música clásica no está muerta y que debe propagarse en escenarios donde no ha sido escuchada. (DS)
Datos del autor
Francis Yang nació en Canadá. Estudió Música en la Universidad British Columbia, en Vancouver. Se ha presentado como pianista profesional en numerosos centros musicales de París, Londres, Lisboa, Bulgaria, Buenos Aires y Montevideo. Desde 2004, Francis Yang es director de la cátedra de Piano de la Escuela de Música de la Facultad de Artes de la Universidad de Cuenca. Es director también del "I Festival Internacional de Jóvenes Pianistas," y director musical de Pianissimo.
Hora GMT: 17/Febrero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
