Manuel Corrales Pascual
De la Academia Ecuatoriana de la Lengua

Quito. 22 occt 2001. "Abuelito, ¿y el verbo "abolir" cómo se conjuga?"
¡Menudo aprieto para el veterano! ¡Y para nosotros también! La cuestión
la planteó hace unos días un profesor a sus estudiantes universitarios.
No hubo manera de salir del atolladero. Como ya era casi el final de la
hora de clase, dejaron el asunto en suspenso. No sé si al día siguiente
lo replantearon y resolvieron.

En realidad, muchos de nuestros estudiantes son olvidadizos, y no suelen
acordarse de los asuntos que el día anterior los alborotaron.

Vamos al grano: ¿Cómo se conjuga este verbo? ¿"Yo abuelo", "tú abueles"
...?

Juan Manuel Rodríguez, con su Diccionario de conjugación, viene en
nuestra ayuda y nos dice que el dicho verbo es defectivo: es decir que
carece de algunas formas conjugadas, o que tales formas son inusitadas
(no se usan), y por tanto no se registran. Tales formas son la segunda y
la tercera persona del singular del presente de indicativo, todo el
presente de subjuntivo y todas las formas del imperativo, excepto la
segunda persona del plural -bolid-, que tampoco es usada en el español de
América.

Si este verbo no fuese defectivo, habría que conjugarlo -pienso yo- como
el verbo dormir (3.ª conjugación).

Sin embargo, D. Manuel Seco dice que "no faltan quienes emplean la forma
abole" (3.ª persona del singular del presente de indicativo, conjugada
como si el verbo fuese regular). Y aduce tres ejemplos de autores
españoles contemporáneos: Antonio Gala, J. Jiménez Lozano y R. Bellveser.
Del primero es este ejemplo: "Pena que no se abole con ningún indulto".
Del segundo, este otro: "Modifica y abole las leyes monásticas". Este es
del tercero: "Un golpe de narradores ¿abole la tradición?"

Pero estarán ustedes conmigo en que son casos rarísimos. ¿Qué hacemos
entonces? Hay una serie de verbos sinos -casi sinónimos- de abolir, que
podríamos usar, cuando nos hagan falta, con gran solvencia: anular,
invalidar, revocar, derogar, abrogar, cancelar, dejar sin efecto ...

El contexto nos dirá cuál de ellos suena mejor. Ninguno de ellos es
defectivo; es decir, todos cuentan con las formas de que carece el verbo
abolir.

Quizás estos apuntes sirvan al profesor y a los estudiantes de nuestro
cuento para resolver el grave problema que se les había planteado.

E-mail: mcorrales@puceuio.puce.edu.ec (Diario Hoy)