Según algunos estudiosos, en la actualidad quien no está conectado a la Internet está desconectado del mundo. Por ello, no es extraño que cada vez sean más comunes los dispositivos cuyas funcionalidades exigen acceso a la Internet.
Computadoras, teléfonos inteligentes y hasta consolas de video son algunos de estos equipos. Y para estar conectado, literalmente se necesita una cantidad de cables que vienen con los equipos y los usuarios coinciden en que no hay nada más molesto. Por ello, la tendencia son las soluciones inalámbricas, ordenadores portátiles, teléfonos o consolas móviles.
Es aquí donde aparece un nuevo nicho de mercado en las zonas comerciales que han optado por ofrecer el servicio de Internet inalámbrico a sus clientes y de paso incrementar sus ventas.
Es el caso de la Plaza de las Américas, al norte de Quito, una de las zonas Wi-Fi (Wireless Fidelity o red inalámbrica) más antiguas en la ciudad.
Según Mónica Weiser, directora de márquetin, el servicio se puso en marcha a finales de 2004 y la intención fue "completar los horarios". Esto, porque el sitio recibía menor cantidad de visitas en la mañana que en la tarde o noche.
Hoy el horario matutino tiene un 8% más de clientes que tiempo atrás, lo que Weiser le atribuye al servicio de wireless. De las 3 000 personas que recibe a diario el lugar, unas 90 sacan provecho del acceso a la Internet gratuita.
En la plaza el servicio es gratuito y no tiene restricción de tiempo. Los usuarios deben registrar sus datos la primera vez que accedan y el sistema les otorga una clave que podrá ser usada en futuras ocasiones.
De igual manera, en otros ocho puntos de la ciudad tampoco es extraño ver computadoras portátiles junto a algunos pedazos de pizza. Pizzería El Hornero, por ejemplo, es uno de los negocios que ha optado por prestar el servicio. Según Sandra Rosenfeld, gerenta de márquetin, de los 10 locales que tiene la cadena, los ocho más grandes tienen acceso a la red de forma gratuita e inalámbrica. Esto, porque el tiempo de estancia de una persona en el restaurante se alarga de 30 minutos hasta una o dos horas. Con ello, explicó la ejecutiva, se incrementa el consumo por cliente en un promedio del 10%.
El servicio que está implementado desde hace seis meses no implicó mayor inversión, explicó Rosenfeld, dado que para transmitir información entre los locales era necesario contar con una cuenta de Internet, por lo que la única inversión fue en las antenas, cuyo costo unitario bordea los $40. "Pensamos en dar un servicio extra que no implicaba mayores costos", manifestó.
Sin embargo, Rosenfeld indicó que todavía el wireless no es muy apetecido y que solo en algunos de los locales, como el de Cumbayá (por su cercanía con la Universidad San Francisco), el de la calle República del Salvador o el de la avenida González Suárez, se ve mayor cantidad de usuarios conectados.
Applebee"s es también una zona wi-fi. De los 7 000 clientes que recibe al mes, un 12% hace uso de este servicio, según señaló Jorge Samaniego, gerente del restaurante. Hace un año que implementaron wireless, que requirió una inversión de $1 500 para que unas 16 computadoras puedan acceder simultáneamente a la red con buena velocidad.
Para Samaniego, esta iniciativa incrementó un 3% el número de clientes de la franquicia, que apunta hacia el segmento de adolescentes y jóvenes, pero que hoy cuenta con un público también adulto y ejecutivo, por el servicio gratuito de la Internet inalábrica.
Sin embargo, no siempre este servicio es gratuito. En hoteles como el Hilton Colón, los huéspedes y clientes deben pagar entre $10 y $30 por hacer uso de la Internet en cualquier sitio del hotel. Es por eso que en caso de requerir el servicio, el usuario debe solicitar una clave en recepción para ingresar al sistema y cancelar previamente. (DB)
Hora GMT: 17/Junio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
