Por César Ricaurte
Un par de niños ven la televisión con un control remoto en las manos. Miran una serie y su rostro está feliz. Pasan al fútbol y reflejan interés. Cambian una tercera vez de canal y observan a un par de señores que comienza a pelear a empujones, mientras un tercero trata de separarlos. Los niños miran la escena con desagrado y el spot se cierra con una frase que invita a poner alto a la violencia en televisión y a denunciar a quien incumpla el horario "apto para todo público" que en la Ley ecuatoriana esta contemplado, entre las 06:00 y las 21:00.
Las intenciones del Consejo Nacional de Radio y Televisión son loables. Una gran porción de televidentes estarán de acuerdo en que hasta ahora la programación de la televisión ecuatoriana ha funcionado sin más límites que el sentido de negocio y el olfato de los programadores. Sin embargo, el spot que invita a denunciar violencia en la televisión y la primera resolución del Conartel en este sentido dejan más dudas que satisfacción. ¿Por qué? Fundamentalmente por que los criterios de regulación no están claros.
Revisemos el texto de la resolución: "Prohibir a las estaciones de radio y televisión la transmisión de programación, incluida publicidad de cualquier tipo, dentro del horario de las 06:00 hasta las 21:00, que evidencie escenas de violencia y crueldad expresa en contra de animales y/o personas, respecto de eventos relacionados con las denominadas "corridas" o "ferias taurinas" a escala nacional. El asunto es que se prohíbe toda publicidad, transmisión o información acerca de las corridas de toros hasta las 21:00. Bueno, ¿en base a qué se regula? A la denuncia de una organización de protección de animales. Pero con todo lo respetable que es el trabajo de estas organizaciones, ¿se escuchó a los defensores de la llamada Fiesta Brava? ¿A esos sectores artísticos, literarios, empresariales, musicales qué ven una estética en la ritualidad que acompaña a los toros? ¿Se puede determinar de forma tan apresurada qué es arte y qué es violencia?
Digamos que no son los toros, que tantas pasiones, a favor y en contra, levantan. Digamos que mañana algunos sectores denuncian la propuesta de algún cineasta o documentalista porque según convicciones políticos o religiosas las consideran "violentas". ¿Basta su denuncia y una resolución del Conartel para no se permita su emisión en horario para todo público?
¿Qué sucederá si a alguien se le ocurre, como pasa en el spot del Conartel, denunciar a un canal porque pasan las escenas de una pelea entre dos contendores políticos? ¿Censurarán noticieros? Y, ¿qué sucede si a un grupo de padres se les ocurre denunciar a Los Simpsons o a Dragon Ball? ¿En base a qué criterios se va a considerar su censura?
Que regulen, perfecto. Pero es tan delicada y tan importante esta tarea que los criterios y las normas deben estar definidos con absoluta precisión.
cricaurte@hoy.com.ec
Hora GMT: 20/Noviembre/2008 - 05:06

20/Noviembre/2008 a las 13:16
Me parece excelente la prohibicion de las corridas en horario familiar, por mas que griten o pataleen los defensores de ese mal llamado "arte", lo que los niños aprenderan es que maltratar animales esta bien, es mas es premiado por las multitudes. Que tal si empiezan a practicar con sus mascotas eso de clavarles cosas en la espalda?
Aunque tambien es verdad que se deberian establecer los criterios para que algun rato no salgan fanaticos queriendo prohibir todo.
20/Noviembre/2008 a las 19:18
Me da mucha pena leer este artículo. Donde claramente se defiende a la tauromaquia.
Varios colegas y yo coincidimos, que es muy torpe la comparación entre los Simpsons o políticos riñendo con unas corridas de toros. Donde claramente el espectador observa la muerte de un animal en cuestión de varios minutos, alguna a veces hasta de agonía…..ya que el torero no siempre es certero en su “arte”.
También se expresa que no se escucho a los taurinos, bueno tal vez fue lo más justo, porque ellos nunca han escuchado a las instituciones, artistas, músicos, deportistas que son contrarios a las corridas.
La empresa Cedatos revelo a la ciudadanía que el 74% de los Quiteños no gustan de las corridas de toros. En Guayaquil el resultado es más contundente todavía, 97% en contra de las corridas.
¿Le parece justo que la gran mayoría de la población que es ajena a la lidia, tenga que soportar y tolerar imágenes o escenas que no son de su agrado?
Y lo más insólito de este artículo es cuando se expone que el Conartel fue “apresurado” en adoptar la medida. Es todo lo contrario, fue muy lento.
No hay que ser un genio para saber que las ferias taurinas no son bienvenidas en casi todo el planeta. Apenas en 7 países mantienen todavía esta práctica o “injerto cultural” tan cuestionado, que en países como Australia lo catalogan de la misma calaña de la pornografía infantil.
Hasta la UNESCO la máxima autoridad mundial en Cultura y Arte dictamino que la tauromaquia es el malhadado y venal arte de torturar y matar animales en público según unas reglas…….
Por favor no defiendan lo indefendible. Pueden llegar hasta a ofender la inteligencia de las personas que leen este artículo. Abrigo las esperanzas que la persona que lo escribio, medite bien sobre el significado y la realidad que son las corridas de toros hoy por hoy.
Reciba de mi parte saludos cordiales y respetuosos para todos ustedes.
Atentamente
Ing. Luís Baquerizo N.
Ecuador - Guayaquil
23/Noviembre/2008 a las 19:15
En relación a la prohibición de la transmisión en radio y televisión de las corridas de toros en horarios aptos para todo público, me parecería como aficionado taurino, una medida que sería apropiada, si es que con el mismo criterio, se restringiera toda la basura que se transmite por la televisión en esos mismos horarios. Por ejemplo algunas de las telenovelas, en donde los valores morales y éticos, verdaderamente se ven destruidos y menospreciados. Por otro lado, y si de programación infantil se trata, un programa entre los tantos que deberían ser eliminados esta los "power rangers" donde el fin último es la violencia, la confrontación y la muerte de “enemigo”... acaso eso no es violencia!!
Deberíamos pedir a nuestros amigos defensores de la paz, que hagan una encuesta (ya que al parecer les gusta) para saber cuantos niños han muerto emulando a los super heroes o re-interpretando escenas de películas violentas, y conocer también cuántos han muerto cuando han jugado a ser toreros? Seguramente no lo harán. Y con toda seguridad estarán felices cuando sus hijos juegan a ser super héroes, y hasta el disfraz de esos personajes han de comprar.
Y ellos… los antitaurinos, ese 74% que dicen ser, y que además reclaman falta de identidad, y aducen que las corridas de toros no son de nuestra cultura. Si tuviesen un poco más de cordura e información, cuenta se darían que ni el idioma de hablan es nuestro, sabrían que fue violentamente impuesto durante la conquista, al igual que con la mayor violencia fueron impuestos los ponchos o los sombreros, la religión, el dulce de higos, las ovejas, los cerdos, los conejos, los burros, los caballos, las habas, y así …
Veamos otros aspectos de la violencia. Por ejemplo la violencia en el deporte, recuerdan ustedes, amigos defensores de la paz y la no violencia, todos los “espectáculos” que se han visto en nuestros estadios, las peleas y muerte de hinchas, todo eso causado por 22 “deportistas” que corren detrás de un balón!!. Claro, ante eso no dicen nada, seguramente estarán de acuerdo con las barras bravas, los insultos en estadio, los botellazos, las fundas con orines y demás… Acaso han escuchado que algo parecido sucede en una plaza de toros?
Por otro lado, se aduce, según los antitaurinos, que es un espectáculo violento, pero que opina este grupo de notables personajes, que al parecer son los iluminados para determinar qué es violencia, sobre la basura que venden algunos diarios y algunos de los noticieros del país, donde al parecer se rinde culto y se exalta a la muerte por apuñalamiento, machetazos, disparos, atropellados, y todo tipo de muerte. Ante esto qué opinan los defensores de la paz. Por otro lado, los defensores de los derechos de los animales, defienden a todos por igual?, solo habría que mirar cuando han hecho una manifestación en contra de los avicultores que para promover el engorde de las aves tienen iluminados los corrales prácticamente las 24 horas, o han protestado por el maltrato que sufren las gallinas ponedoras, que se hallan completamente inmovilizadas y destinadas únicamente a poner huevos. Mucho se habla sobre los beneficios económicos y gastos en las corridas de toros, pero los anti-taurinos se habrán puesto a pensar que los productores de alimentos (pollos y huevos) también los hacen como un negocio, que si se mira en perspectiva, es inmensamente más grande que el de las corridas de toros.
Lo que deberíamos también preguntar a los defensores de los animales, si es que se han puesto a defender ese animal llamado Homo sapiens (hombre), que grato sería ver a los defensores de la paz y de los animales, hacer una manifestación en favor de que los niños y ancianos no mueran como perros (a los que ellos sí defienden) en las puertas de los hospitales públicos?.
Y si de violencia en la muerte de un animal se habla... qué dicen los grupos de defensores de animales de todos aquellos, para poner un ejemplo, cerdos que son sacrificados, con el típico cuchillo "matapuerco", y que lo meten en el pecho buscando el corazón, y que luego de un proceso de quema, para comer el “cuerito” claro, es descuartizado y se exhibe en público el cadáver (que horror!!!), y todo esto para ser vendidos como fritadas al borde de la carretera?. Acaso no tiene ojos para eso?. Ah, pueden aducir alimentación!!!. Pero... cuántos de ellos, dicen a sus hijos... aliméntense bien, come una fritada!!!! ninguno!!!, en este caso el comerse al chanchito es puro placer, tan digno y respetable como ver una corrida de toros.
Y, finalmente, volviendo al tema de la prohibición esto más parecería un acto con intenciones políticas antes que una decisión técnica y bien pensada. Mis amigos del CONARTEL, solo prendan la televisión y miren los noticieros de los canales administrados por el Estado, eso donde de exalta la tragedia, se honra a la muerte violenta, a los crímenes pasionales!!, eso es lo que verdaderamente da asco y conjuntamente con las novelas, donde se degrada al ser humano, es lo que se debería prohibir. Cabe recalcar que en el canal de Estado, mucho de su programación vale verdaderamente la pena ver.
27/Noviembre/2008 a las 00:54
El toreo es un arte, de eso no me cabe a mí la más mínima duda.
Como todos sabemos, el toreo nació en España. Allí siempre hubo fiesta de toros. Pero durante siglos fue muy distinto a lo que existe ahora. Era más parecido a la fiesta de San Fermín, en Pamplona, donde una vez al año, en julio, un montón de toros corretea a los jóvenes del pueblo y a unos cuantos turistas borrachos.
Dicen los que saben que fue recién en los siglos XIV y XV cuando la fiesta comenzó a adquirir el carácter galante y marcial que tiene ahora.
En esos tiempos España no existía. Era todavía una serie de reinos separados, muchas veces rivales entre sí. Las coronas de Castilla y Aragón fueron las primeras en entender que debían cambiar, y concertaron una alianza que se selló luego con el matrimonio de Isabel y Fernando, los Reyes Católicos.
En ese proceso de constituirse en nación, sin embargo, no hacían falta solo leyes, ejércitos y reformas económicas. España comenzó a construir también por entonces una cultura común, una literatura, un teatro, y unas fiestas populares organizadas por el Estado.
El toreo fue la fiesta popular por excelencia. El traje de lentejuelas, la pose marcial del torero, la presencia de las "autoridades", la sangre, el castigo, la muerte, todo reflejaba el nacimiento de una España imperial, soberana, organizada de arriba abajo, semifeudal todavía, pero presionada por las fuerzas del comercio que se extendían.
Estamos hablando de seis siglos atrás. Todavía los españoles no habían descubierto la imprenta, los libros, el concepto de individuo, los derechos humanos, la evolución de los seres vivos, la liberación de la mujer, el amor galante, el sufragio universal. San Francisco de Asís había muerto hacía relativamente poco tiempo y muy pocos conocían sus tesis del amor a la naturaleza.
En ese contexto, ¿se podía esperar que a los españoles les importase un pito que el toro sufriese? Para nada. En ese mundo semiprimitivo todavía, el arte popular se tenía que hacer con las herramientas semisalvajes que se tenían a mano.
¿Acaso los tambores de algunas tribus guerreras del África no se construyeron también con la piel de las víctimas caídas en combate? ¿Acaso las pirámides de Gizeh no están regadas con la sangre de los que debieron morir para guardar sus secretos? ¿Acaso las tzantzas no son cabezas reducidas de enemigos muertos? ¿Acaso la Compañía de Jesús en Quito no está recubierta con finas laminillas de oro extraído por indios tuberculosos
que morían en las minas del austro?
Todas esas formas de arte, las admiramos y las seguiremos admirando, pero en los museos, porque a nadie en su sano juicio se le ocurriría reeditarlas. Mucho menos si no es para servir de fiesta popular de un nuevo imperio, sino de fiesta aristocrática de los que quisieran perpetuar aquellos "gloriosos" días cuando el apellido y los contactos con el Estado eran suficientes para asegurarle a las personas "decentes" las más altas posiciones, y hoy ven asombrados que el mundo avanza precisamente en otra dirección.
22/Septiembre/2009 a las 10:54
Definitivamente a favor de la prohibición, no es justo ni necesario que se emita al público en general el maltrato contra seres vivos que por estar en desventaja del hombre son sometidos a mil tipos de crueldades, “arte” no es ver al animal tratando de defenderse de su asesino, y en definitiva apoyar este tipo de injusticias es simplemente encaminarnos al retroceso.
22/Septiembre/2009 a las 11:00
Definitivamente a favor de la prohibición, no es justo ni necesario que se emita al público en general el maltrato contra seres vivos que por estar en desventaja del hombre son sometidos a mil tipos de crueldades, “arte” no es ver al animal tratando de defenderse de su asesino, y en definitiva apoyar este tipo de injusticias es simplemente encaminarnos al retroceso.
24/Diciembre/2010 a las 16:14
lo que quisiera saber por que en ecuador no existe programas educativos creo q solamente hay dos o tres en telerama, y de ahi hay programas q existe el racismo, discriminacion, violencia, etc. quisiera q hagan una encuesta para ver cuanto tiempo miran los programas de television ..... gracias.