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No todas las visitas se hacen según el registro del 1 800, ni la página web

En grupos de cuatro personas, los encuestadores se organizan para coordinar las visitas de las personas que aspiran al Bono de Desarrollo Humano. Las jornadas se inician a las 07:00 y terminan cuando llegan a los hogares planificados.
El pasado jueves, Jenny López, investigadora, ingresó a una casa en las calles Sotaurco y Luciano Coral, sector de la Magdalena Alta (sur de Quito). Una "mediagua" de adobe, con el techo destartalado y el suelo de tierra fueron evidencia de las condiciones precarias en las que viven Segundo Guachi (85 años) y María Florinda Quishpe (81 años). Ella no puede caminar y su esposo tiene ceguera parcial. Ninguno trabaja y viven con $200 de la jubilación de Guachi y de un mensual de $50 que su hija les manda desde España.
La consulta duró cerca de 45 minutos. "La encuesta es minuciosa para evitar contradicciones y así determinar quiénes son reales beneficiarios del Bono", explicó Wilfrido Cadena, supervisor. Esto, dijo, se debe a que en años anteriores existían errores en la focalización de los beneficiarios, "y eso es lo que se ha corregido con el Registro".
El Registro Social por Demanda llega a las familias que se han registrado a través de la página web o de la línea del 1 800. Sin embargo, Segundo aseguró que no llamó a nadie. "Vinieron sin avisarnos, pero nos explicaron para qué nos hacían esas preguntas", dijo.
Hubo quienes si fueron advertidos. Fanny Güilcapi vive al frente de los Guachi Quispe. Ella se inscribió por teléfono. Reina Cadena, la investigadora, registró que Fanny convive con sus hermanos, en una casa de tres pisos, construida -en su mayoría- con cemento armado. La propiedad es de su madre, quien les regaló una pieza para que arrienden.
Su piso está compuesto de dos habitaciones con cocina, comedor y el cuarto. Ella afirmó que necesita recibir el bono, puesto que Luis Monquecho, su esposo, es el único que labora, además que los gastos aumentaron porque sus hijos estudian. Sin embargo, la casa es propia y su hogar cuenta con electrodomésticos (cocina, televisor, equipo de sonido, etc.).
Reinaldo Cervantes, coordinador del programa, explicó que los resultados del Registro serán analizados para determinar si los solicitantes requieren el bono. "Antes de darles el beneficio, constatamos su información, puesto que al final de la encuesta, ellos firman la papeleta con la cual garantizan haber dicho la verdad". Además, señaló que esa información será empleada de acuerdo a las necesidades del Registro Social.
Según cifras del Ministerio de Coordinación y Desarrollo Social (MCDS), 150 mil personas fueron eliminadas de la lista de beneficiarios para dar paso a nuevas. (GCA)
Testimonios
'Lo que gano no alcanza'
"La plata no me alcanza. Vivo con las justas y me caería bien el bono", comentó Luis Enrique Tapia (75 años), policía retirado hace 32 años.
Tapia vive en la Magdalena Alta, entre las calles Sotaurco y Río Conarlo. La vivienda de un piso y dos cuartos es construida de cemento armado, cuenta con los servicio básicos y está equipada con dos equipos de sonido, una refrigeradora, cocina y otros aparatos.
No trabaja, pero vive con un mensual de $300 por la jubilación . Su casa la comparte con su hijo Carlos Tapia y con Walter Tapia, su nieto. "Mi hijo trabaja en una cartonera y lo que gana ($250) lo gasta para mantener a su guagua", comentó. Tapia aseguró que no conocía de la encuesta que realiza el Gobierno. Su nieto le indicó que lo irían a visitar.
'Cansados y sin empleo'
"Mi mujer y yo no tenemos fuerzas para trabajar. Estamos cansados. En la mañana cuidamos a algunos nietos. En la tarde se van a estudiar", contó Segundo Guachi, durante la consulta del Registro Social por Demanda.
Segundo tiene dos años de instrucción primaria; su esposa nunca entró a la escuela. Ellos no conocen nada sobre el Bono de Desarrollo Humano, pero al explicarles en qué consiste, no dudó en mencionar sus necesidades. "La plata no me alcanza para la comida y mi mujer tiene que ir al médico para hacerse revisar la pierna. Ahí tenemos una receta, pero no hay con qué pagar las medicinas. El bastón que usa, le regalaron y con eso camina", dijo Segundo.
Las encuestas se dividen en seis capítulos
1. Identificación Geográfica de la vivienda (por parroquias, sectores, calles y otras referencias). Cuando la ubicación es de difícil acceso, se coordina con los representantes de parroquias para llegar a la casa objetivo.
2. Condición en la que está ocupada la vivienda. Es decir, cuántos núcleos familiares (jefes de hogar, con sus respectivos miembros) viven en ese domicilio, si comparten las habitaciones, las camas y demás servicios.
3. Tipo de vivienda componentes de la casa (sala, comedor, dormitorios), así como el tipo de construcción (hormigón, cemento armado, madera, adobe, ladrillo, zinc, teja, etc.)
4. Datos del hogar, es decir, detalles de cómo adquirieron su vivienda (si es propia, si se encuentra en arriendo, está con hipoteca, etc.) También de los servicios básicos como agua (potable, por tubería, por pozo), servicios higiénicos, alumbrado público, teléfono, entre otros.
5. datos de los residentes del hogar. Se registran los nombres y apellidos de cada uno de los miembros de la familia (estado civil de los jefes de hogar y reconocimiento de los padres hacia los hijos). Primero se anotan los nombres de los progenitores y luego de los hijos, en orden de nacimiento.
Se toman en cuenta los familiares ausentes del hogar, por un periodo no mayor de seis meses
Luego, se pide el número de cédula de cada uno de los integrantes. Esta información es contrastada con la base de datos del Registro Civil, para constatar que no existe alteración de datos.
En este capítulo, se conocen detalles de seguros de salud, si alguno de los familiares tiene discapacidad total o parcial. Además, el nivel de escolaridad (primaria, secundaria, superior), si cuentan con becas de estudio, entre otros.
Después se les pregunta sobre la actividad económica de cada integrante (la labor que cumple, el salario que percibe). En caso de que no trabajen, deben responder hace cuánto laboraron (en la última semana o en el último mes) y cuáles fueron las funciones que cumplió.
6. El último capítulo está dirigido, generalmente, a las madres de familia, por ser jefas o representantes del hogar. En algunos casos, los vecinos o hijos les ayudan a contestar las preguntas, cuando se trata de datos que no conocen.
las preguntas que se incluyen en este último capítulo son de autodefinición. Es decir, de qué raza se consideran, cuál es su posesión de bienes, si los artículos son producto de trabajo remunerado o fueron adquiridos por remesas.
Hay un segmento que habla sobre las deudas en bancos, tarjetas de crédito.
Hora GMT: 26/Octubre/2009 - 05:02
