El concierto número 4 para piano y orquesta del gran compositor brasileño, compuesto en 1952, se estrena hoy en Quito
Con las raÃces en la más pura tradición de la música popular brasileña y las antenas en la más depurada técnica de composición pianÃstica, Heitor Villa-Lobos conquistó ParÃs hace noventa años. Sin embargo, algunas de sus obras más notables aún se desconocen en Ecuador. Más de medio siglo tuvo que esperar su Cuarto Concierto para piano y orquesta hasta ver que llega el dÃa de su estreno en Quito. Ese dÃa es hoy. Ocurrirá en la Casa de la Musica, a las 20h00. Jorge Oviedo dirigirá la Sinfónica Nacional y el pianista brasileño Paulo Gori será solista.
Ganador de los concursos internacionales Reina Elizabeth, de Bélgica, y Paloma O’Shea, de Santander, Gori es uno de los pianistas más destacados de su generación en Brasil. Ha grabado para la Deutsche Gramophon y ha actuado como solista junto a importantes orquestas europeas, como la Bach Solisten de Alemania.
El concierto de piano número 4 de Villa Lobos (1887-1959), pertenece al perÃodo que los estudiosos de la obra de este compositor han denominado de "virtuosismo instrumental". Aunque su estilo nunca se encasilló en normas académicas, este concierto, creado en 1952, es más convencional que sus obras anteriores para piano solo, guitarra o violonchelo (Choros, Bachianas, Arias...).
El programa de esta noche, en el cual la obra de Villa-Lobos ocupa la segunda parte, se completa con otra pieza de la modernidad musical académica latinoamericana: del argentino Alberto Ginastera, las danzas del ballet Estancia, ya conocidas por el público quiteño. A manera de obertura, la Sinfónica Nacional ejecutará el tradicional Andarele, del compositor ecuatoriano Julio Bueno.
Jorge Oviedo, que estará al frente de la orquesta, es más conocido como compositor y arreglista. Varias de sus obras han sido premiadas y publicadas en España. Es director adjunto de la OSNE.
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