MILÁN. El viceministro de Economía italiano, Gianfranco Polillo, propuso reducir una semana las vacaciones con el fin de fomentar el crecimiento y la productividad, lo que generó una oleada de indignación en la península.
"Si reducimos las vacaciones una semana el impacto sobre el Producto Interno Bruto (PIB) será inmediato, de cerca de un punto", aseguró Polillo en Roma al margen de un congreso.
"Trabajamos un promedio de nueve meses al año, creo que es demasiado poco", aseguró el funcionario, quien estima que su propuesta "no costaría" y podría ser aceptada tanto por los industriales como por los sindicatos.
Los trabajadores en Italia disponen de cuatro semanas de vacaciones al año y la industria del turismo y del ocio figura entre las más importantes del país.
Para Elio Lannutti, senador de Italia de los Valores (izquierda), se trata de una propuesta dirigida a los burócratas, porque el problema de los trabajadores italianos en este momento es que "no tienen trabajo ni dinero para organizar vacaciones", aseguró.
Por su parte, Achille Passoni, senador del Partido Democrático (PD, izquierda), mayor formación de izquierda, la consideró insensata. "Deje de hacer esas propuestas viceministro Polillo y más bien váyase usted", declaró. (AFP)






