Por Diego Araujo Sánchez
analisis@hoy.com
El proyecto de "Ley especial contra los delitos mediáticos" propuesto por el Ministerio Público de Venezuela a la Asamblea Nacional de ese país es una peligrosa afrenta al pensamiento libre y democrático. Como la Asamblea tiene dominio absoluto chavista, se da por descontada la aprobación. Si una tan descarada lápida para la libertad de expresión y de prensa es una construcción del llamado socialismo del siglo XXI, tenemos una muestra significativa de los caminos totalitarios y retrógrados por las que transita aquella degradación que se designa, además, como "bolivariana", para escarnio del Libertador.
¿Quiénes pueden incurrir en esos delitos? En primer lugar, los dueños de los medios de comunicación y otras personas que ejercen cargos directivos en ellos. También "los productores nacionales independientes, periodistas, locutores, conferencistas, artistas y cualquier otra persona que se exprese a través de cualquier medio de comunicación".
Los delitos mediáticos son definidos como "acciones u omisiones que lesionen el derecho a la información oportuna, veraz e imparcial; que atenten contra la paz social, la seguridad e independencia de la nación, el orden público, estabilidad de las instituciones del Estado, la salud mental o moral pública; que generen sensación de impunidad o de inseguridad ". Esta ley penaliza, por ejemplo, la negativa a revelar la identidad del autor de un escrito periodístico publicado con seudónimo o en forma anónima, o la manipulación de noticias, para la que establece un castigo de entre dos y cuatro años contra toda persona que "tergiverse la noticia, generando una falsa percepción de los hechos o generando una matriz de opinión en la sociedad ". Es decir, la interpretación de un hecho por parte de un columnista podría ser considerada delito "si genera una matriz de opinión en la sociedad". Vaya uno a saber qué entiende por "matriz de opinión" el juez o la autoridad que castiga al infortunado que "atenta" contra el orden público, la salud moral y mental, la paz social o la seguridad. El poder discrecional del juez es amplísimo para interpretar estos "delitos". Se trata, en definitiva, de contar con un instrumento represivo inquisitorial para castigar el pensamiento discrepante, la crítica y puesta en duda de las verdades oficiales. El proyecto crea nuevos delitos que no contempla legislación alguna de los países democráticos del mundo, como el de coacción mediática, por el que se castiga con prisión a los propietarios, directivos o responsables de medios que empleen estos para "intimidad, amenazar, coaccionar, o cualquier otra manera de infundir temor a otros "; recrea también formas infamantes de publicidad del castigo.
Como en la cacería de brujas se exhibía semidesnuda por la plaza pública a la condenada con el inri del supuesto delito por el cual iría a la hoguera, se obliga ahora al condenado a pagar la publicación de la sentencia en el medio de comunicación en el cual, para el guardián del orden público, la moral y la salud mental, se difundió el "delito". El proyecto solo se concebiría en una dictadura y su aprobación abre un peligroso precedente en los países en los que se sigue la receta chavista.
Hora GMT: 03/Agosto/2009 - 05:13

03/Agosto/2009 a las 09:27
La libertad de expresiôn es fundamental en cualquier régimen democràtico. De forma recîproca, un sistema en el que la libertad de expresiôn es restringida, presenta carencias democràticas. Para no ser tildados de hipôcritas o de ingenuos, debemos precisar que la libertad de expresiôn tiene que ser efectiva y no teôrica. Cuando ciertos grupos socio-econômicos poseen el monopolio de la informaciôn y son sus ideas las que son exclusivamente difundidas via canales de televisiôn, emisoras y periôdicos, estamos -de hecho- en una configuraciôn antidemocràtica. Esa era la situaciôn en América Latina antes de la llegada de Telesur, VTV y otros. Amplias capas de la poblaciôn, a pesar de haber optado electoralmente por ciertas ideas polîticas, no podîan contar sino con redes semi-undergroud de minûsculas publicaciones o, màs recientemente, pàginas web, las cuales no tenîan la capacidad de producir informaciôn al mismo ritmo que los medios de comunicaciôn dominantes.
Tal y como en sus empresas donde son amos y señores, violan las leyes laborales, explotan y confiscan la libertad de sus asalariados, esos sectores socio-econômicos creyeron poder hacer su voluntad con los medios de comunicaciôn. Pero es acaso "libertad de expresiôn" decir a sabiendas medias verdades y mentiras? Manipular imàgenes? Filtrar imàgenes e informaciôn? Promover golpes de Estado? No son esas acciones que deben ser penadas por la Ley?
Tal vez no sea lo ôptimo legislar en el sentido en que lo ha hecho el parlamento venezolano. Pero no son acaso los medios privados y su guerra sucia los que nos han llevado a esto?
03/Agosto/2009 a las 09:31
No que va, si necesitamos precisamente una ley que controle los medios, que juzgue aquello que es moral y necesario desde una perspectiva chavista, guevarista y bolivariana. Todo aquello que hable mal de la robolucion, de los grupos radicales de izquierda, de los estudiantes, de los profesores, de los sindicalistas, del socialismo del siglo XXI merece la condena, el fuego, la hoguera. Queremos proteger la robolucion, restringiendo poco a poco el derecho de expresion, eliminando la propiedad privada y ocupando las fabricas para obligar a la reduccion de precios y cortando los capitales extranjeros 'golondrinas' que solo nos hacen dano y reemplazarlos con capitales frescos de petroleo venezolano o producto Farc.
03/Agosto/2009 a las 09:47
Estimado Diego, estoy completamente de acuerdo contigo, lo que está pasando en Venezuela es muy grave, pero sobre todo me parece fatal que la OEA y otros organismos internacionales que están preocupados y hacen escándalo por Zelaya, no hagan ni idgan nada frente a este tipo de violaciones y propuestas de más mordazas.
Considero que debemos mirar hacia arriba no solo para comentar o criticar lo que allá hacen y quieren hacer, sino, para estar alertas a lo que pueda pasar en nuestro país y estar preparados ante este tipo de iniciativas.
Estemos pendientes que estoy seguro, muchos coincidirán conmigo, no queremos que eso pase aquí.
Un abrazo desde Guayaquil.
03/Agosto/2009 a las 09:55
La libertad de expresiôn es fundamental en cualquier régimen democràtico. De forma recîproca, un sistema en el que la libertad de expresiôn es restringida, presenta carencias democràticas. Para no ser tildados de hipôcritas o de ingenuos, debemos precisar que la libertad de expresiôn tiene que ser efectiva y no teôrica. Cuando ciertos grupos socio-econômicos poseen el monopolio de la informaciôn y son sus ideas las que son exclusivamente difundidas via canales de televisiôn, emisoras y periôdicos, estamos -de hecho- en una configuraciôn antidemocràtica. Esa era la situaciôn en América Latina antes de la llegada de Telesur, VTV y otros. Amplias capas de la poblaciôn, a pesar de haber optado electoralmente por ciertas ideas polîticas, no podîan contar sino con redes semi-undergroud de minûsculas publicaciones o, màs recientemente, pàginas web, las cuales no tenîan la capacidad de producir informaciôn al mismo ritmo que los medios de comunicaciôn dominantes.
Tal y como en sus empresas donde son amos y señores, violan las leyes laborales, explotan y confiscan la libertad de sus asalariados, esos sectores socio-econômicos creyeron poder hacer su voluntad con los medios de comunicaciôn. Pero es acaso "libertad de expresiôn" decir a sabiendas medias verdades y mentiras? Manipular imàgenes? Filtrar imàgenes e informaciôn? Promover golpes de Estado? No son esas acciones que deben ser penadas por la Ley?
Tal vez no sea lo ôptimo legislar en el sentido en que lo ha hecho el parlamento venezolano. Pero no son acaso los medios privados y su guerra sucia los que nos han llevado a esto?
03/Agosto/2009 a las 10:40
Mas desvergonzado aun es utilizar el nombre y la memoria del Libertador Simon Bolivar, figura venerada en todo el continente y el mundo, para enmascarar su proyecto totalitario castroestalinista. Que alguien me diga que relacion guardan estos pensamientos de tan benemerito hombre con los zarpazos de chavez a todos los poderes de la nacion, incluida la libertad de expresion. Escribio Bolivar: "Huid del pais donde uno solo ejerce todos los poderes : es un pais de esclavos", "Es una mania miserable el querer mandar a todo trance" "No conviene que la opinion y las leyes esten en las mismas manos y que toda la fuerza este concentrada en el gno" y para rematar "Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder donde se origina la usurpacion y la tirania" Aunque el pueblo venezolano queda absuelto, pues en el referendo del 2-12-07 le rechazo a chavez sus 69 reformas mecanografiadas en la habana mas su pretension de reelegirse indefinidamente y el le respondio con la famosa frase cloaquera "Administren esa m..."Por lo demas, un brillante articulo que prestigia a este gran diario...
03/Agosto/2009 a las 12:45
Oigan, si que es criminal lo hecho por Chávez. No nos descuidemos, que aquí en Ecuador pretenden lo mismo los robolucionarios ciudadanos. Mi opinión es mi opinión, no hay sesgo. Esto para el tipo ese que todo lo ve sesgado. Que “estudee”.
03/Agosto/2009 a las 23:44
Felicito al forista que cita esas frases de Bolívar. Quienes manosean su memoria pueden ser de todo, fascistas, tiranos pero menos bolivarianos. Chavez está clasurando emisoras y sus esbirros apedreando al único medio televisivo independientes. Mañana pasará igual. El segundón de Chávez seguirá al pie de la letra la receta. Chauvín, Larrea: narcoterroristas, farsantes, traidores a la patria, deberían estar en la cárcel.