La carrera armamentista en la región es causa de alarma profunda. Una hipotética guerra con los vecinos es un sinsentido
Por Ana María Correa
amcorrea@hoy.com.ec
Dos modelos ideológicos se enfrentan en la ya fracturada unidad andina. El uno, de corte liberal y con deseos de abrirse al mundo bajo el clásico parámetro de los TLC con los Estados Unidos y Europa, y el otro, aún "en construcción", que busca la reivindicación de la soberanía siguiendo un socialismo remozado que cree un eje de cooperación sur-sur para enfrentar a los demonios del imperialismo con el prisma de la clásica geopolítica de la guerra fría.
Al mando de este segundo grupo, está Chávez, y sus vientos guerreristas desplegados con furor en sus paradas militares. En lo coyuntural, la llamarada se encendió con el anuncio sobre la continuación de la relación privilegiada entre Colombia y los Estados Unidos en cuanto al uso y operación de bases militares en Colombia. El Ecuador y el resto de los aliados del eje Alba han seguido, aunque con matices, la protesta de Chávez, pero el ambiente se ha enrarecido.
Colombia profundiza los lazos con la administración Obama, en contra de las expectativas iniciales. Obama no solo que ha continuado la política de seguridad de Bush, sino que está reforzándola a través de los acuerdos por firmarse en los próximos días.
Mientras tanto, la carrera armamentista va en ascenso. En el caso ecuatoriano, Angostura marcó el punto de quiebre en cuanto a la estrategia diplomática y militar. Para el año 2008, el gasto militar se incrementó en casi $700 millones, lo cual significa una cifra récord. Según un informe de BLANCO Y NEGRO, las adquisiciones en equipo de defensa alcanzaron 68% del Presupuesto, mientras que en 2007, ese rubro representaba el 21,6% y el resto se destinaba a gastos de personal y retiros. Así, el Ecuador ocupa ahora el tercer lugar en América Latina en cuanto al porcentaje de su PIB que destina a defensa, con el 2,01%.
En el caso venezolano, Chávez se ha armado hasta los dientes. Según datos del Economist, ha comprado armamento ruso por un monto de $4,4 billones entre 2005-2008, con una línea de crédito adicional de $1 billón para armamento el año pasado, cuando el precio del petróleo declinaba. Este mes, ha declarado que compraría batallones de tanques para enfrentar a las bases estadounidenses en Colombia. Del otro lado, en cambio, está la preocupación de Colombia, de que parte del armamento adquirido por su vecino país vaya a manos de las FARC.
Chávez ha conformado el eje de unidad con Ahmadinejad en contra de los EEUU y ha hablado con él sobre cooperación nuclear. En su amistad con Irán, por supuesto, ha llevado de la mano al Ecuador y a Bolivia. Lo que está claro es que Irán busca aliados diplomáticos y razones para irritar a los EEUU. Para algunos analistas, el asunto es más peligroso, pues Irán estaría apuntando a los simpatizantes venezolanos de Hezbollah.
La carrera armamentista en la región es causa de alarma profunda, pues en pleno siglo XXI -siglo que debiera ser de aprendizaje y verdadera integración- el tan solo pensamiento de una hipotética guerra con los vecinos es un sinsentido. Sin embargo, las alertas se encienden cuando los móviles políticos son tan diametralmente opuestos y median entre los países no los intereses de los pueblos que casi siempre son los de la paz, sino los egos presidenciales, cuyos afanes de perpetuación pueden tornar la defensa nacionalista en razón de Estado y de guerra.
Hora GMT: 21/Agosto/2009 - 05:08

21/Agosto/2009 a las 10:40
Por algo será que a Chávez le ajusta el mote de ser uno de los jinetes del apocalipsis.
21/Agosto/2009 a las 10:52
Son 872 las bases militares yankis en el planeta
LOS ÁNGELES.— Las siete bases militares que operaría Estados Unidos en suelo colombiano elevaría a 872 las instalaciones norteamericanas de este tipo en más de 40 países del mundo, indicador que revela el reforzamiento de las ínfulas hegemónicas globales de la superpotencia.
Tales datos fueron comentados por el experto Chalmers Johnson, profesor de la Universidad de San Diego en un artículo aparecido este mes en la revista Asia Times.
A juicio de Johnson, tal despliegue es innecesario para la genuina defensa de EE.UU., amén de provocar fricciones con otros países y representar el derroche de 250 000 millones de dólares por año, según cálculos registrados en la publicación Foreign Policy in Focus, citada por el experto.
Consideró Johnson que el presidente Barack Obama no se ha percatado de que EE.UU. no tiene más la capacidad de ejercer su hegemonía global, mientras exhibe un lastimoso poder económico lisiado, y la nación vive una decadencia sin precedentes.
En tal sentido expuso tres razones básicas para liquidar el imperio militar estadounidense: el país carece de los medios para asegurar un expansionismo exitoso, va a perder la guerra en Afganistán, lo cual abultará más su quiebra, y la opinión pública acabará por repudiar a los políticos cuando aflore la verdad sobre el vergonzoso secreto del despilfarro de los gastos en las bases militares.
21/Agosto/2009 a las 17:24
Hola a todos, Chaves es el que quiere iniciar un nuevo mundo a su gusto. Lo ideal es que todos podamos expresarno y no seguir como automatas los deseos de un solo hombre en nuestro lindo continente americano. Si alguien quiere conocer el expediente judicial de su pupilo el Presidente Zelaya de Honduras escribanme yo se los envio:
samanthasalas2001@yahoo.com
Viva la libertad y la democracia