Opinión
No son diferentes algunas de las principales falencias que, en el proceso de reforma de la justicia, han señalado diversas voces en el paÃs que las que también señala, en los nudos crÃticos de ese proceso, el informe final de la VeedurÃa Internacional coordinada por el magistrado Baltasar Garzón: serias fallas en el proceso de selección y designación de los jueces de la Corte Nacional de Justicia, preocupación por la independencia judicial y, en lo relativo a la necesaria construcción de edificios y la infraestructura, la falta de información sobre los contratos suscritos y el manejo de los presupuestos. Entre esos nudos crÃticos, la VeedurÃa señala también otro tema sobre el que se habÃan pronunciado antes múltiples voces dentro del paÃs: el uso de las figuras penales de sabotaje y terrorismo por una legislación que no se acomoda a la visión de un paÃs democrático y plural.
Sin embargo, como la reacción oficialista desvalorizó esas crÃticas o las ignoró, es significativo el que las haya refrendado el informe de la VeedurÃa Internacional.
Ciertamente ayudarán a modernizar la maquinaria judicial la infraestructura tecnológica y los nuevos edificios. Pero inclusive en este logro de la reforma se anota la necesidad que se transparenten los contratos y se rindan cuentas del millonario presupuesto que se ha asignado para aquellos..
Además, lo sustancial de la reforma es asegurar jueces no solo idóneos desde el punto de vista profesional y de acrisolada honradez y ética, sino jueces independientes. El cambio de la justicia pasa por cortar las injerencias del poder polÃtico en ella, una de sus vicios crónicos. Aunque en el caso concreto de la selección de jueces de la Corte de Justicia, los veedores piden el pronunciamiento esta, no se ve de qué forma producirá consecuencias concretas su informe, más todavÃa si el nuevo Consejo de la Judicatura, como se avizora por los candidatos, tampoco tiene la condición de independencia.
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Ciudad Quito







