Iván Vallejo se encuentra al pie de los Himalayas, a 40 minutos de Katmandú, donde continúa con su Desafío 14: el ascenso a la cima del Dhaulagiri (8 167 m), la última de su expedición.
Desde el hotel de Pokhara, el ambateño escribió una misiva en la que relata sus aventuras y desventuras en su viaje al Asia. Llegados a Pokhara el asunto es de maravilla. Está el lago que lleva el nombre del lugar y que sirve de espejo a una parte de la cadena del Himalaya, donde normalmente se peina al amanecer una de las montañas más bonitas de esta parte: el Machapuchare que en sánscrito significa cola de pez, relató.
Vallejo señaló que la paz que se siente en ese sitio es notable. Si alguna vez me vuelvo a casar, escogería para mi luna de miel este sitio, sin duda. Aquí no hay apuro, todo va lentito, sin prisas, a un ritmo sosegado parecido al de las olas menudas que llegan hasta el atracadero del lago para dar unos cabezazos y transformase en espuma.
El andinista escribió su primera carta desde su partida, el 13 de marzo pasado, cuando empezó su periplo hacia el Dhaulagiri. (ROB)
Hora GMT: 29/Marzo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO
