La Asamblea Constituyente, que asumió por encima del estatuto las facultades legislativas del Congreso, tiene en sus manos el llamado proyecto de Ley para la recuperación del uso público de los recurso petroleros del Estado. El proyecto incorpora al Presupuesto del Gobierno central, como ingresos de capital, los recursos petroleros que actualmente integran los fondos del Feiseh y otros fondos. Además, suprime las reglas macrofiscales que se dictaron para obligar a un manejo prudente del gasto y concede al ministro de Finanzas facultades para autorizar el endeudamiento público, sin contar con los dictámenes del Banco Central, ni de la Procuraduría, ni con la aprobación del presidente de la República.
Las buenas intenciones enunciadas por el proyecto de conseguir un uso operativo y técnico de los recursos petroleros que permitan aumentar la flexibilidad de la política fiscal se ven amenazadas por la excesiva discrecionalidad cuando no existen techos para el gasto ni para el endeudamiento. Este último se halla al exclusivo arbitrio del ministro de Finanzas.
Aunque el proyecto establece que no se utilizarán esos recursos en gasto corriente, una vez en el Presupuesto son difusos, en la práctica, los límites que separan estos de los gastos de capital.
Es clave preservar el ahorro petrolero como una reserva para etapas de crisis y para tener un horizonte de estabilidad económica, según lo hacen otros países con sus recursos, como Chile con los favorables precios del cobre.
Hora GMT: 22/Enero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
