Al Centro de Detención Provisional del Guayas ingresan detenidos por robos, escándalos en la vía pública, demandados por pensiones alimenticias y por otras contravenciones
El Centro de Detención Provisional (CDP) es el primer lugar a donde llegan los detenidos antes de ser trasladados a la Penitenciaría del Litoral tras su aprehensión.
Según el director del centro penitenciario de Guayaquil, Jorge Araujo, el CDP tiene aproximadamente unos 200 personas privadas de su libertad por distintas contravenciones, pero sobresalen casos de escándalo en la vía pública, demandas por alimento y de irrespeto a la autoridad policial.
En los exteriores del reclusorio, a diario, decenas de personas esperan la salida de sus familiares. Algunos tienen ya más de un mes detenidos en ese lugar como el caso de Daniel Rosero, quien el medio día de ayer, como desde hace cuatro semanas, le llevó el almuerzo a su amigo Andrés Castro.
Él llegó a este lugar luego de un accidente con un miembro de la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG). El vigilante, que andaba de civil y en un carro particular, detuvo a Castro y lo entregó a la Policía e inmediatamente fue trasladado al CDP. "Él no debería estar aquí porque la CTG tiene sus calabozos para estos casos", sostuvo Rosero, quien esperaba la salida de su amigo, pero para que esto ocurra el agente de tránsito debe aceptar las condiciones con las que Castro se compromete a cancelar los daños provocados en su vehículo.
Casos como este se encuentran muchos en los exteriores de la Penitenciaría del Litoral, donde también se encuentran los calabozos del CDP, pero abundan las mujeres que llevan la comida a sus esposos que han sido demandados por no cumplir con el pago de pensiones alimenticias a sus ex compromisos.
Esther Benavídez se encuentra en estado de gestación y tiene a su conviviente detenido hace una semana por un supuesto robo de un celular. "Estoy desesperada porque mi marido no es delincuente y lo encierran en ese lugar donde se mezcla con matones y antisociales", dijo.
Según la reforma al Código Penal, el esposo de Benavídez no es un delincuente sino más bien un contraventor que para salir en libertad debe entregar el bien sustraído o cumplir in máximo de siete días en prisión.
El penalista Alfonso Zambrano Pasquel coincide en que dentro de toda cárcel debe haber centros destinados a los contraventores. "Esa es responsabilidad del Estado a través del Ministerio de Justicia, porque se van a atender un mayor número de contravenciones. ¿Dónde van a meter tanta gente?", señaló Pasquel y agregó que "por tratarse de delitos menores la idea es que los acusados en este sentido no estén en una especie de simbiosis criminal. Guayaquil y Quito son las ciudades con mayor número de contravenciones y en esas ciudades se debe corregir el tema del hacinamiento que no es nuevo".
Aunque la coordinación del CDP no accedió a proporcionar cifras respecto a cuántos detenidos ingresan diariamente sus calabozos, fuentes del lugar aseguran que unas 40 personas ingresan detenidas al CDP cada día, cifra que supera en un 50% a las que se registraban hasta antes de que entren en vigencia las reformas al Código Penal.
"El número de detenidos ha aumentado en las últimas semanas. En algunas celdas del CDP no queda espacio para más personas y el número crece los fines de semana cuando hay operativos", confirmó la fuente que pidió no ser citada. Las autoridades carcelarias no permitieron a personal de HOY ingresar a los calabozos para realizar la cobertura.
Las reformas al Código Penal establecen que si el hurto es menor al monto de tres remuneraciones básicas unificadas del trabajador en general ($654, por ejemplo un teléfono celular) entonces será considerados como una contravención y pasarán a las comisarías. (LCH)
"Las Comisarías no son juzgados de instrucción"
A criterio del penalista Alfonso Zambrano Pasquel, "los Comisarios de Policía no pueden de la noche a la mañana convertirse en jueces, porque son funcionarios del Ejecutivo. Ellos no están preparados para esto, a no ser que se los piense capacitar sobre la marcha. Las Comisarías aún no son juzgados de instrucción", resaltó.
Agregó que legalmente se deben nombrar a los jueces contravencionales con la idea de judicializar toda la administración de justicia.
"Desde 2001 nunca se nombró a estos jueces contravencionales. Parece que el Consejo Nacional de la Judicatura se olvidó de hacerlo", puntualizó el penalista. (LCH)
Hora GMT: 15/Abril/2009 - 05:10
