Día mundial síndrome de down
En 14 provincias del país, en forma simultánea, se realizó una caminata en la que se intenta concienciar sobre la valía de las personas con este síndrome
"Yo estoy muy bien de estar aquí. Me siento muy feliz", dice Iván Yerovi de 25 años, participante de la marcha organizada por Olimpiadas Especiales, por el Día Mundial del Síndrome de Down.
Iván estuvo acompañado por sus dos hermanas y su madre, Virginia de Yerovi. Ella es una de las fundadoras del Instituto de educación especial de Síndrome de Down.
"Cuando mi hijo nació, no existían centros especializados. Las profesoras sin experiencia en tratarlos les provocan traumas a los niños" asegura Iván.
Desde las 8:00, los participantes de 22 instituciones empezaron a llegar a la Cruz del Papa en el Parque La Carolina.
Un sol radiante, globos, banderas y sonrisas fueron la tónica durante el recorrido que inició a las 9:00 desde la av. Amazonas hacia la av. Naciones Unidas. Continuó por la Shyris. Luego tomó la República y regresó al punto de partida.
Rosa Toapanta se dedicó a caminar todas las mañanas con su hija Alexandra para la marcha. Para ella, superar cada día no es cosa sencilla "Yo soy madre soltera y para mantener a mi familia tengo tres trabajos", afirma. Sin embargo, le llena de orgullo contar que su hija le ayuda en los quehaceres de la casa.
De fondo se escuchan el bombo y las trompetas de la banda municipal. Zanqueros vestidos de colores animaban el camino. El calor afectó a algunos niños pero, sus padres los cargaron en la espalda para terminar la caminata.
Lourdes Ati es madre de Jackeline Mera de 15 años. Estudia en la escuela Caminos de la vida y es campeona de natación. Para Lourdes su hija es la luz de su vida "Ella es muy linda y siempre me ayuda. Es muy desenvuelta porque desde pequeña le tuve en terapias" comenta.
Adela Calvache es instructora de la Fundación General Ecuatoriana. En el centro, los jóvenes toman talleres de cerámica, jardinería, servicios generales y agro jardinería. "Con las nuevas leyes hay mayor aceptación de las empresas para que los chicos puedan trabajar" asegura.
Patricio Cutrona es un joven voluntario que llegó desde los Estados Unidos. Trabaja con la Fundación Integral en el área deportiva y física de esta institución. "Estoy muy contento de estar aquí porque estos niños se merecen una oportunidad" dice.
Al final, varios artistas festejaron su esfuerzo en el escenario montado en la Cruz del Papa. (ASM)
Parque Centenario fue el escenario
El centro de Guayaquil se vistió de inocencia y alegría. Ángel de Jesús Escalante, a sus escasos 4 años, no paraba de bailar y agitar su bandera. Si bien tanto él como la mayoría de los niños especiales desconocían que ayer celebraban el Día Mundial del Síndrome de Down, ellos vivieron su fiesta. Paulina Unda, madre de la pequeña Emiliana Bonifaccini, no paraba de aplaudir. Vivía una mezcla de sensaciones alegría y tristeza, pues desde hace seis meses se convirtió en mamá de una niña especial y ello le cambió toda su vida. "Es un reto y también una bendición de Dios porque gracias a ella toda la familia está más unida que nunca", repetía, a tiempo que precisó que el año pasado ella solo fue espectadora lejana de la marcha y hoy era parte de la II Caminata por el Día Mundial del Síndrome de Down y sus amigos especiales.
Mientras en el escenario, ubicado al pie de la Rotonda , en Guayaquil, el festejo para los niños con Síndrome de Down se encendía con los presentadores, periodistas de televisión, artistas y niños especiales. Algo parecido ocurría en los cantones de otras 13 provincias. La caminata, de manera simultánea empezó a las 09:00. En Guayaquil, se inició a la altura del parque del Centenario y reunió a cerca de 3000 personas. (NMCH)
Hora GMT: 23/Marzo/2009 - 05:08
