La huelga de hambre que promueve la Unión Nacional de Educadores (UNE) cumple su tercer día.
Un total de 220 maestros y dirigentes, ubicados en el Fondo de Cesantía del Magisterio (FCME) de cada provincia, rechazan la decisión del asambleísta César Rodríguez, quien, a decir de los docentes, pretende eliminar la transitoria 9, donde se plantea que el techo de la jubilación voluntaria sea de $30 mil.
En Quito, seis miembros de la UNE se encuentran haciendo vigilia "hasta que la Asamblea revise la propuesta y reconozca la jubilación que merecen los maestros", señaló Mario Estrella, tesorero nacional.
Jaime Yánez, maestro secundario, indicó que beben agua, dulces y se realizan chequeos médicos para evitar decaimientos.
La medida, dijeron los representantes, es para llamar la atención del Gobierno. Sin embargo, Esteban Uribe, director de Universalización de la Educación Básica, explicó que el país no puede asumir un monto tan alto en la jubilación. Actualmente, hay más de 12 mil docentes que podrían apuntarse al retiro. "Si acogiéramos la propuesta de la UNE se necesitarían $1 500 millones", dijo y añadió que la pensión de entre $12 mil y $24 mil "es digna para los docentes".
Víctor Aguilar, presidente del FCME de Pichincha, indicó que, aunque apoyan la huelga, el proceso de retiro voluntario continúa. "Se recibirán los documentos hasta el 23 de julio". (GCA)
Hora GMT: 19/Julio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
