En Guayaquil, las brigadas de aplicadores no pudieron ingresar hasta el Centro Educativo Matriz en el sector marginal de Bastión Popular, bloque 10. La Policía se retiró del lugar
Dirigentes de la Unión Nacional de Educadores (UNE) no dan marcha atrás a sus acciones contra las evaluaciones del Ministerio.
Ayer, entre protestas y reuniones privadas, decidieron convocar una asamblea general en el auditorio del colegio fiscal Vicente Rocafuerte, en Guayaquil. El llamado surtirá efecto el 3 de junio, a las 11:00, en respuesta a la gran marcha que prepara el régimen de Rafael Correa.
Según Luis Chancay, titular de la Asociación de Directores de Escuelas y Jardines de Infantes del Guayas (Andej-G), la idea es frenar el proceso de evaluación docente, impulsado por el ministerio de Educación, Raúl Vallejo.
Por eso, un grupo de educadores se desplazó hasta la escuela República de Uruguay, en el sur, para impedir el trabajo de los evaluadores. Sin embargo, los estudiantes universitarios, que voluntariamente colaboran en el proceso, no llegaron a tiempo.
Otra brigada estuvo presente en el plantel Adolfo Fassio, donde se educan más de 300 alumnos. Allí, el director Santiago Molina les informó que siete de nueve docentes resolvieron participar en la primera etapa del proceso (pruebas demostrativas), pero les advirtió que esperan una resolución de la UNE para seguir o desistir.
Entonces el aplicador Juan Carlos Yagual, bajo la supervisión de Carlos Estrella, delegado de la Cartera de Educación, reunió a un grupo de padres de familia en el aula del cuarto año de educación básica.
En efecto, la profesora Alexandra Lázaro Ordeñana, con más de 20 años en el Magisterio, recibió tres formularios. La prueba duró más de 30 minutos.
Mientras, Narcisa Carvajal, madre de un menor de 9 años, tomó un lápiz para contestar las preguntas sobre la relación de los docentes con la comunidad, las normas y reglamentos a seguir.
Paralelamente, en el Guasmo Central, la escuela fiscal Próspero Santistevan se convirtió en fortín del Magisterio. Chancay se reunió con el rector Raúl Ruíz para recordarle que los artículos 346 y 349 de la nueva Constitución Política garantizan la estabilidad laboral de los docentes, en todos los niveles y modalidades.
Hacia el mediodía de ayer, la protesta se trasladó hasta el Centro Educativo Matriz N° 14, en Bastión Popular, uno de los cuatro planteles seleccionados para las pruebas. En ese sector operan 14 establecimientos, con más de 340 maestros.
Decenas de padres de familia impidieron que los evaluadores ingresen por la puerta principal. Un piquete de policías observó el suceso, pero de lejos. (CHM)
"Gran marcha"
La subsecretaria de Educación, Mónica Franco, se hizo eco del Gobierno que convocó a la "gran marcha" que se desarrollará mañana en el parque Centenario, en Guayaquil. La cita es a las 16:00, en las calles Lorenzo de Garaicoa y Vélez.
Franco dijo que la ciudadanía respalda el proceso de evaluación, a la construcción de una nueva educación de calidad.
Voceros de la UNE señalaron que "ese llamado violenta los derechos del Magisterio". (CHM)
Audio:
La evaluación para entrar al magisterio es lenta, dice Rocío Castro, coordinadora política del Movimiento de Educadores Eloy Alfaro






28/Mayo/2009 a las 09:26
Señores estudiantes, la próxima semana les tomo examen, "prepárensen", así les dijo el profesor. Envalentonada, se puso de pie, la quinceañera Zamora, presidenta del curso y dijo: Nos negamos a dar el examen, si antes no dan examen ustedes; y antes de ustedes el presidente Correa, y antes de él la UNESCO. Muy bien señorita Zamora, si no dan el examen les pongo cero y pierden el año, replicó el maestro, enrojecido el rostro por el disgusto. La adolescente desorbitó sus ojos, como cuando se enojaba. Se paró junto a la autoridad del hombre y fustigó a sus compañeros: Vamos a permitirle esta ofensa, dónde está nuestra valentía, nuestra dignidad. Tomémonos el colegio, dijo ya desquiciada. Todos salieron atropelladamente, en otras aulas ocurrió lo mismo. Se tomaron los patios del colegio, otros se fueron a tomar a los parques, algunos a los videojuegos, los más desinteresados simplememte a "vitrinear". Todo volvió a la normalidad. El profesor y su sueldo, el presidente y su asiento y la UNESCO y su cielo.
28/Mayo/2009 a las 09:58
Señores estudiantes, la próxima semana les tomo examen, "prepárensen", así les dijo el profesor. Envalentonada, se puso de pie, la quinceañera Zamora, presidenta del curso y dijo: Nos negamos a dar el examen, si antes no dan examen ustedes; y antes de ustedes el presidente Correa, y antes de él la UNESCO. Muy bien señorita Zamora, si no dan el examen les pongo cero y pierden el año, replicó el maestro, enrojecido el rostro por el disgusto. La adolescente desorbitó sus ojos, como cuando se enojaba. Se paró junto a la autoridad del hombre y fustigó a sus compañeros: Vamos a permitirle esta ofensa, dónde está nuestra valentía, nuestra dignidad. Tomémonos el colegio, dijo ya desquiciada. Todos salieron atropelladamente, en otras aulas ocurrió lo mismo. Se tomaron los patios del colegio, otros se fueron a tomar a los parques, algunos a los videojuegos, los más desinteresados simplememte a "vitrinear". Todo volvió a la normalidad. El profesor y su sueldo, el presidente y su asiento y la UNESCO y su cielo.
28/Mayo/2009 a las 10:34
Señores estudiantes, la próxima semana les tomo examen, "prepárensen", así les dijo el profesor. Envalentonada, se puso de pie, la quinceañera Zamora, presidenta del curso y dijo: Nos negamos a dar el examen, si antes no dan examen ustedes; y antes de ustedes el presidente Correa, y antes de él la UNESCO. Muy bien señorita Zamora, si no dan el examen les pongo cero y pierden el año, replicó el maestro, enrojecido el rostro por el disgusto. La adolescente desorbitó sus ojos, como cuando se enojaba. Se paró junto a la autoridad del hombre y fustigó a sus compañeros: Vamos a permitirle esta ofensa, dónde está nuestra valentía, nuestra dignidad. Tomémonos el colegio, dijo ya desquiciada. Todos salieron atropelladamente, en otras aulas ocurrió lo mismo. Se tomaron los patios del colegio, otros se fueron a tomar a los parques, algunos a los videojuegos, los más desinteresados simplememte a "vitrinear". Todo volvió a la normalidad. El profesor y su sueldo, el presidente y su asiento y la UNESCO y su cielo.
28/Mayo/2009 a las 11:07
Señores estudiantes, la próxima semana les tomo examen, "prepárensen", así les dijo el profesor. Envalentonada, se puso de pie, la quinceañera Zamora, presidenta del curso y dijo: Nos negamos a dar el examen, si antes no dan examen ustedes; y antes de ustedes el presidente Correa, y antes de él la UNESCO. Muy bien señorita Zamora, si no dan el examen les pongo cero y pierden el año, replicó el maestro, enrojecido el rostro por el disgusto. La adolescente desorbitó sus ojos, como cuando se enojaba. Se paró junto a la autoridad del hombre y fustigó a sus compañeros: Vamos a permitirle esta ofensa, dónde está nuestra valentía, nuestra dignidad. Tomémonos el colegio, dijo ya desquiciada. Todos salieron atropelladamente, en otras aulas ocurrió lo mismo. Se tomaron los patios del colegio, otros se fueron a tomar a los parques, algunos a los videojuegos, los más desinteresados simplememte a "vitrinear". Todo volvió a la normalidad. El profesor y su sueldo, el presidente y su asiento y la UNESCO y su cielo.
28/Mayo/2009 a las 11:20
Señores estudiantes, la próxima semana les tomo examen, "prepárensen", así les dijo el profesor. Envalentonada, se puso de pie, la quinceañera Zamora, presidenta del curso y dijo: Nos negamos a dar el examen, si antes no dan examen ustedes; y antes de ustedes el presidente Correa, y antes de él la UNESCO. Muy bien señorita Zamora, si no dan el examen les pongo cero y pierden el año, replicó el maestro, enrojecido el rostro por el disgusto. La adolescente desorbitó sus ojos, como cuando se enojaba. Se paró junto a la autoridad del hombre y fustigó a sus compañeros: Vamos a permitirle esta ofensa, dónde está nuestra valentía, nuestra dignidad. Tomémonos el colegio, dijo ya desquiciada. Todos salieron atropelladamente, en otras aulas ocurrió lo mismo. Se tomaron los patios del colegio, otros se fueron a tomar a los parques, algunos a los videojuegos, los más desinteresados simplememte a "vitrinear". Todo volvió a la normalidad. El profesor y su sueldo, el presidente y su asiento y la UNESCO y su cielo.
28/Mayo/2009 a las 20:38
Señores estudiantes, la próxima semana les tomo examen, "prepárensen", así les dijo el profesor. Envalentonada, se puso de pie, la quinceañera Zamora, presidenta del curso y dijo: Nos negamos a dar el examen, si antes no dan examen ustedes; y antes de ustedes el presidente Correa, y antes de él la UNESCO. Muy bien señorita Zamora, si no dan el examen les pongo cero y pierden el año, replicó el maestro, enrojecido el rostro por el disgusto. La adolescente desorbitó sus ojos, como cuando se enojaba. Se paró junto a la autoridad del hombre y fustigó a sus compañeros: Vamos a permitirle esta ofensa, dónde está nuestra valentía, nuestra dignidad. Tomémonos el colegio, dijo ya desquiciada. Todos salieron atropelladamente, en otras aulas ocurrió lo mismo. Se tomaron los patios del colegio, otros se fueron a tomar a los parques, algunos a los videojuegos, los más desinteresados simplememte a "vitrinear". Todo volvió a la normalidad. El profesor y su sueldo, el presidente y su asiento y la UNESCO y su cielo.
28/Mayo/2009 a las 22:11
Señores estudiantes, la próxima semana les tomo examen, "prepárensen", así les dijo el profesor. Envalentonada, se puso de pie, la quinceañera Zamora, presidenta del curso y dijo: Nos negamos a dar el examen, si antes no dan examen ustedes; y antes de ustedes el presidente Correa, y antes de él la UNESCO. Muy bien señorita Zamora, si no dan el examen les pongo cero y pierden el año, replicó el maestro, enrojecido el rostro por el disgusto. La adolescente desorbitó sus ojos, como cuando se enojaba. Se paró junto a la autoridad del hombre y fustigó a sus compañeros: Vamos a permitirle esta ofensa, dónde está nuestra valentía, nuestra dignidad. Tomémonos el colegio, dijo ya desquiciada. Todos salieron atropelladamente, en otras aulas ocurrió lo mismo. Se tomaron los patios del colegio, otros se fueron a tomar a los parques, algunos a los videojuegos, los más desinteresados simplememte a "vitrinear". Todo volvió a la normalidad. El profesor y su sueldo, el presidente y su asiento y la UNESCO y su cielo.
13/Junio/2009 a las 11:45
Señores estudiantes, la próxima semana les tomo examen, "prepárensen", así les dijo el profesor. Envalentonada, se puso de pie, la quinceañera Zamora, presidenta del curso y dijo: Nos negamos a dar el examen, si antes no dan examen ustedes; y antes de ustedes el presidente Correa, y antes de él la UNESCO. Muy bien señorita Zamora, si no dan el examen les pongo cero y pierden el año, replicó el maestro, enrojecido el rostro por el disgusto. La adolescente desorbitó sus ojos, como cuando se enojaba. Se paró junto a la autoridad del hombre y fustigó a sus compañeros: Vamos a permitirle esta ofensa, dónde está nuestra valentía, nuestra dignidad. Tomémonos el colegio, dijo ya desquiciada. Todos salieron atropelladamente, en otras aulas ocurrió lo mismo. Se tomaron los patios del colegio, otros se fueron a tomar a los parques, algunos a los videojuegos, los más desinteresados simplememte a "vitrinear". Todo volvió a la normalidad. El profesor y su sueldo, el presidente y su asiento y la UNESCO y su cielo.
13/Junio/2009 a las 11:57
Señores estudiantes, la próxima semana les tomo examen, "prepárensen", así les dijo el profesor. Envalentonada, se puso de pie, la quinceañera Zamora, presidenta del curso y dijo: Nos negamos a dar el examen, si antes no dan examen ustedes; y antes de ustedes el presidente Correa, y antes de él la UNESCO. Muy bien señorita Zamora, si no dan el examen les pongo cero y pierden el año, replicó el maestro, enrojecido el rostro por el disgusto. La adolescente desorbitó sus ojos, como cuando se enojaba. Se paró junto a la autoridad del hombre y fustigó a sus compañeros: Vamos a permitirle esta ofensa, dónde está nuestra valentía, nuestra dignidad. Tomémonos el colegio, dijo ya desquiciada. Todos salieron atropelladamente, en otras aulas ocurrió lo mismo. Se tomaron los patios del colegio, otros se fueron a tomar a los parques, algunos a los videojuegos, los más desinteresados simplememte a "vitrinear". Todo volvió a la normalidad. El profesor y su sueldo, el presidente y su asiento y la UNESCO y su cielo.