Las redistribución de tierras improductivas no convence a sectores agrícolas
El anuncio del ministro de Agricultura, Walter Poveda, sobre el inicio de una reforma agraria en el país, ha generado reacciones entre los agricultores y productores.
En días pasados, Poveda indicó que en un máximo de dos meses el Estado contaría ya con este proyecto, cuyo principal objetivo es "que la agricultura del país sea sostenible e integral".
Y, aunque organizaciones campesinas como la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocín) y la Ecuarunari están de acuerdo con una transformación de la tenencia de la tierra, también han manifestado sus reparos a varios de los aspectos que incluiría la mencionada reforma.
Gonzalo Guzmán, representante de la Ecuarunari, señala que aunque la idea de una transformación agraria es positiva, "el cambio debe ser estructural, ya que el problema del agro ecuatoriano no solo es por la tenencia, sino por la falta de medios para trabajar la tierra y para comercializar lo que produce el campo", indicó.
Una postura similar mantiene Bolívar Cevallos, presidente de la Cámara de Agricultura de la Primera Zona, quien considera que una reforma de este tipo debe encaminarse a "reactivar el campo y la producción agrícola, por su importancia en la generación de empleo", explicó.
Sin embargo, este gremio no oculta su preocupación por uno de los aspectos que formaría parte de la anunciada reforma agraria y que está relacionado con la redistribución de las tierras improductivas. A juicio de Cevallos, este tipo de medidas "debe realizarse de manera técnica, sin criterios subjetivos. Con una real determinación de los terrenos que no se ajustan a lo que establece la Ley", explicó.
Campesinos e indígenas no creen en la redistribución
Para Guzmán, la posibilidad de una repartición de las tierras improductivas entre los sectores campesinos "no es más que un nuevo anuncio de campaña electoral por parte del Gobierno". El dirigente aseguró que es "bastante improbable" que el Ejecutivo logre arrebatar extensiones de terreno a los grandes propietarios, "ya que actualmente está aliado con ellos", indicó.
"De ocurrir tal redistribución, se lo hará con tierras incautadas que están en manos del Estado y que ya pertenecen al pueblo.
De su lado, Luis Arango, presidente de la Fenocín, indicó que uno de los mecanismos que el Gobierno utilizará para aplicar la reforma agraria sería por medio del Fondo de Tierras, contemplado en la Ley de Soberanía Alimentaria, que está en manos de la Comisión Legislativa.
"Pero lo que se hará es una reforma agraria por medio de las vías del mercado, ya que tras el intento de expropiar los terrenos improductivos, sus propietarios empezarán a vender estas extensiones y el precio de la tierra se incrementará", dijo. (DP)
Hora GMT: 21/Enero/2009 - 05:11

21/Enero/2009 a las 09:32
Ya está en marcha el negativismo que caracteriza a los dirigentes politiquiros de los movimientos dignos de mejor suerte: aún no se dicta la Ley, pero ya está lista la oposición. Al menos esperen conocer el anteproyecto para hacer observaciones. Pero NO, hay que destacarse; hay que decir algo para mis electores ¡vean! que les estoy defendiendo; tengo que desquitar los privilegios que me han concedido aunque sea hablando pend...