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Una economía mundial justa y sostenible

Publicado el 23/Junio/2009 | 00:01

Análisis

Roberto Sansón Mizrahi
Opinión Sur

La declaración final de la última reunión del G-20 señala: "Estamos decididos no sólo a restaurar el crecimiento, sino también a establecer las bases de una economía mundial justa y sostenible". Reafirma luego el compromiso con los Objetivos del Milenio, hasta ahora pobremente logrados, y enumera acciones que se canalizarían a través de la ONU, el FMI, el Banco Mundial, los bancos regionales, la OIT y la Conferencia de fin de año sobre el Cambio Climático.

Esta propuesta se asemeja al enfoque convencional con que se aborda la desigualdad y la pobreza que básicamente consiste en encarar primero los problemas de quienes tienen peso y voz en la economía y luego, subsidiariamente, se considera a los rezagados. Es así como se definen estrategias, políticas y medidas y, con eso resuelto, se establece un "programa especial", segregado de las medidas centrales, dedicado a la desigualdad y a la pobreza.

Es como si por un lado fluyese la economía y los intereses de los principales actores nacionales e internacionales y, por otro, allí en los márgenes, la economía y los intereses de las inmensas mayorías del mundo contemporáneo.

No es esta la forma de lograr un crecimiento compartido. La desigualdad, la pobreza, una economía mundial justa y sostenible, no se encaran con programas específicos bien intencionados de organismos internacionales que sólo complementan las estrategias centrales, sino a través de ajustar las variables principales.

Es el caso del comercio mundial (con los resguardos imprescindibles para poder desarrollar nuevas ventajas competitivas en las pequeñas y medianas economías emergentes) y la localización desconcentrada de actividades productivas sostenida por un flujo balanceado de capitales y un vigoroso desarrollo científico y tecnológico en los países del Hemisferio Sur. Con ello se expandiría el mercado global y se crearían las condiciones para atenuar o eliminar las enormes migraciones laborales.

Para construir una economía mundial y, en simultáneo, economías nacionales más justas y sostenibles, no se requiere de "programas especiales" sino de ajustar con prudencia y efectividad el rumbo y la forma de funcionar.

Hora GMT: 23/Junio/2009 - 05:01

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