El ministro de Deportes, Raúl Carrión, calificó de mamotreto al borrador del proyecto de la nueva Ley del Deporte, que será entrega en Montecristi, a más tarde la próxima semana.
Lo que no se entiende es el calificativo que utilizó: mamotreto, cuando él mismo, luego en rueda de prensa, aceptó que varios planteamientos que ya son públicos se encuentran en el mamotreto de borrador.
Pero dijo que sí, que el Gobierno Nacional pasará a administrar los escenarios deportivos en los que el Estado haya realizado inversiones. Es decir, en todos los que se levantan en el país: desde los pequeños coliseos barriales, pasando por los grandes coliseos como el General Rumiñahui de Quito o el Mayor de Ambato y hasta los colosos como los estadios Atahualpa y el Monumental de Barcelona. ¿Es eso mamotreto? o ¿es mamotreta la ley?
La administración deportiva también cambiará. Desaparecerán las Asociaciones provinciales y las federaciones ecuatorianas por deporte. Todo pasará a ser controlado por el Estado. El secretario de Estado dice que no es así y que la Ley no contendrá ese mamotreto, pero el mismo Raúl Carrión llamó al directivo Julio Ramírez, presidente de la Federación Deportiva Nacional de Ecuador (entidad que agrupa a las federaciones provinciales) para exponer los puntos relevantes de cambios administrativos, que incluían esas supresiones.
Ahora Carrión dice que no, que el proyecto de la nueva Ley está guardado para siete llaves y que se trabaja bajo reserva. Y que les guste o no, habrá cambios, dijo el secretario de Estado.
No interesa el alcance deportivo que el año pasado logró el deporte nacional en competencia de alto rendimiento. No guarda ni una pizca de respeto por el ecuatoriano que ha dado lecciones de personalidad, persistencia, jerarquía y constancia como Jefferson Pérez, quien no utiliza un balcón, porque su grandeza es mayor.
La nueva Ley, que seguramente no será un mamotreto, ojalá no se olvide de los paso dados hacia delante. Las federaciones nacionales por deporte lograron 779 medallas internacionales el año pasado en competencias oficiales de alto rendimiento.
Las federaciones provinciales desarrollan sus actividades en los escenarios deportivos que gestionaron y que gran parte de ellos los financiaron. Reciben dinero del estado, pero también se autofinancian para lograr medallas, que más que deportivas son ejemplos de vida, de trabajo, de persistencia.
Hora GMT: 22/Febrero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO
