El fin de semana pasado se presentó esta propuesta editorial que revela la capital más allá de sus lugares turÃsticos
Quito Bizarro: La antiguÃa de la capital es el nombre perfecto para este texto, cuya realización fue toda una travesÃa para sus autores, Juan Fernando Andrade y Juan Rhon.
Una charla por las calles de New York dejó volar la imaginación de estos dos escritores ecuatorianos. Cuya propuesta es mostrar a los quiteños una ciudad distinta de la que se promociona habitualmente. La idea de mostrar en un libro los lugares más bizarros de la capital se vio condensada meses después.
En una rueda de prensa ambos juanes presentaron en la discoteca El Aguijón, su libro con los lugares no tradicionales de Quito. Queremos mostrar sitios no convencionales, nada tradicionales que rompen la lógica de moral y buenas costumbres, una antiguÃa para divertirse y atreverse a conocer lugares "bacanes" o " chéveres" según la jerga juvenil que espera siempre aventura, sitios de vivencias y experiencias "excitantes", lugares en los que no predominan las reglas, ni tanto formalismo, dice Juan Fernando, quien a pesar de vivir ya diez años en la capital aún se considera un manaba perdido en Quito.
Juan Rhon, el otro autor del texto, es un quiteño de cepa, que asegura podrÃa recorrerse Quito con los ojos cerrados cientos de veces. En el libro de investigación y fotografÃa que según los autores tomo tres meses de prepreparación y búsqueda se pueden encontrar lugares como la biblioteca Babel 2.0 y sus audiolibros. En este lugar ubicado en el subsuelo del CCNU, se encuentran libros en formato audio desde medicina pasando por economÃa y literatura y por su puesto música de todos los géneros.
El libro cuenta con nueve secciones donde, a la par con fotografÃas, se encuentran los lugares menos conocidos de Quito, en los que se pueden disfrutar de diferentes placeres. Se puede explorar desde comida extraña, servicios diferentes a los cuales acceder, deportes poco realizados, músicos que tocan varios instrumentos a la vez como el conocido "hombre orquesta", templos como la iglesia del barco, un santuario muy diferente a las iglesias tradicionales, hasta encuentros sexuales casuales que se promocionan como sitios libres de prejuicios y discriminación.
Para Juan Fernando no sólo se trato de la necesidad de ubicar sitios bizarros en sur, centro y norte de la ciudad sino gente bizarra con historias bizarras. Lugares no convencionales, nada tradicionales y sorprender a los habitantes de la franciscana ciudad con un par de sitios, de los que seguramente desconocian su existencia.
Ambos juanes concuerdan en que la propuesta fue mostrar a los quiteños que todos residimos en la misma ciudad, y podemos compartir actividades y lugares en los que no predominan las reglas, ni tanto formalismo, ni prejuicios ni derechos de admisión. Nadie en la puerta impidiendo el paso porque la "pinta" no concuerda con la magnitud del evento.
La selección, según cuentan los chicos, es algo mucho más apegado a lo que en verdad les impactó de ese Quito súbterráneo, del Quito diferente que hay pero paso invisible, no formal, sin corbata. (SH-LAC)
S-obre la guÃa
Quito bizarro en cortos.
Son 189 páginas que muestran en nueve capÃtulos los no lugares de la capital.
La publicación se hizo en conjunto con Prisa Ediciones y Dinediciones.
El texto busca convertirse en una antiguÃa para los capitalinos. Presenta lugares poco concurridos y a veces inexistentes.
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