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Un Gabinete en la sombra

Publicado el 21/Octubre/2008 | 00:07

Por Felipe Burbano de Lara

En un Gobierno donde el presidente monopoliza la palabra y la representación política, el Gabinete Ministerial parece no cumplir un rol público importante. Me sorprende el silencio con el que desempeñan sus funciones los ministros y ministras. Solo excepcionalmente aparecen en público para plantear y debatir temas interesantes de su gestión. Son escurridizos y temerosos. Trabajan en la sombra, en la oscuridad, sin contacto con el público. Y cuando hablan, como ocurrió con Wilma Salgado, corren el peligro de ser dados de baja.

A mi juicio, tres razones explican esta conducta de los ministros. La primera es que el presidente ejerce la última palabra en todo lo que ocurre en el Gobierno, con lo cual los ministros tienen un espacio muy reducido de actuación. Segunda razón: se trata de un Gobierno que usa el espacio público para hacer propaganda de su gestión y desplegar la fuerza carismática de Correa, pero no para debatir las políticas públicas. La esfera pública es el lugar donde el presidente se exhibe, cultiva y ostenta su popularidad, no donde se problematizan los temas críticos del Ecuador, para debatirlos de modo más o menos argumentado y racional. Y una tercera razón es que el Gabinete ocupa un lugar muy inferior, en términos jerárquicos, al politburó, de tal manera que los ministros no tienen autonomía para plantear políticas sino apenas para ejecutar decisiones que se definen en otros ámbitos.

En realidad, este es un Gobierno extraño. Vivimos del cuento de la transición a un nuevo orden político y de las actuaciones públicas de Correa; vivimos una suerte de Patria posmoderna, articulada en la imagen emocional del presidente, como decía Andrés Cárdenas en un interesantísimo artículo publicado este domingo en HOY. Pero sabemos muy poco de lo que realmente hacen los ministerios en términos de políticas públicas. Si el Gobierno habla del retorno del Estado, pues este retorno no viene acompañado de una valoración democrática del espacio público. La característica es el silencio y en muchos casos incluso hasta la falta de transparencia de la gestión estatal. Como además es un Gobierno en conflicto constante con los medios, no hay canales de diálogo entre los funcionarios y la sociedad.

La ausencia pública de los ministros levanta dudas sobre la restauración del Estado. Un Estado fuerte necesita ministerios fuertes, con ideas, iniciativas, con burocracias respetadas y reconocidas, no ministros y ministerios que funcionan al ritmo del gran jefe (el caso de Wilma Salgado fue patético y vergonzoso).

Una gestión democrática construye políticas públicas como resultado de una concertación abierta y argumentada entre intereses múltiples, y no como imposición de una voluntad estatal definida entre los pocos miembros del politburó y un puñado de técnicos planificadores. El Gabinete de Correa, que al inicio insinuaba una gestión más colectiva de visiones e intereses, de pugnas democráticas, se ha vuelto gris, opaco, uniforme, plano, con figuras que prefieren el silencio y el anonimato al debate público, y que se han acomodado al rol de fieles y funcionales acompañantes de un enorme poder extremadamente personalizado.

fburbano@hoy.com.ec

Hora GMT: 21/Octubre/2008 - 05:07

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Comentarios

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  1. 1 Marco Borja desde - Quito

    Lo felicito por su comentario Sr. Felipe Burbano de Lara.
    El presidente Correa está acostumbrado a maltratar a todo aquel que piensa diferente de él. Me imagino que los ministros no quieren perder su parcelita de poder, y prefieren ser títeres mudos, el único que debe destacar es Correa y nadie puede adquirir notoriedad, pues le quitan imagen al guagua Rafico, al mamitico.
    A propósito que será de Alberto Acosta?. Murió políticamente? Hasta podría pensarse en un silencio cómplice de su parte.

  2. 1 Marco desde - Quito

    NO ES COMO DICE EL ARTICULISTA. LO QUE PASA ES QUE TODOS LOS QUE VIVEN DE LA POLÍTICA, EXTRAÑAN A GOBIERNOS ANTERIORES EN LOS CUALES LOS MINISTROS HACIAN DE LAS SUYAS, CON CORRUPCION INCLUIDA. AHORA ES DIFERENTE, LOS MINISTROS TRABAJAN BAJO LA SUPERVISIÓN DEL PRESIDENTE (COMO ES EN CUALQUIER JERARQUIA DE ORGANIZACIÓN), EL PRESIDENTE DEBE TRABAJAR CUMPLIENDO LO QUE OFRECIÓ EN SU CAMPAÑA Y EL PUEBLO ECUATORIANO LE EXIGIRÁ SU RENDICION DE CUENTAS. RECUERDE SEÑOR ARTICULISTA QUE EL PUEBLO VOTÓ POR CAMBIOS, YA ESTÁBAMOS HARTOS DE VER TODOS LOS DIAS LAS CARAS DE LOS MINISTROS POLÍTICOS DE PROFESION.

  3. 1 Dante Charpentier desde - quito

    Me parece que el articulista no ve los canales de televición, de lo contrario vería que todos los funcionarios del gobierno se presentan a comunicar las actividades que desarrollan, entiendo que los minstros estan dedicados a su trabajo y aparecen cuando algo tiene que comunicar, que quiere el articulista, que los ministros esten todos los días en los medios de comunicación?, el afan del articulista de atacar sistematicamente al gobierno y más al presidente Correa, parecería envidia, le hace afirmar estos errores, quiere encontrar cucos donde no hay, su critica no tiene fundamento, un articulo sin sustento pura elucubraciones.

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