Los moradores de Guayllabamba se estremecieron con el hallazgo de un cadáver
Luz Aurora Q., de 66 años, no logró explicar cómo llegó el cadáver de su esposo, de 77 años, a la huerta de aguacates
Las hojas de los árboles de aguacate tapizaban la tierra en tonos cafés y ocres. A 75 centÃmetros de tierra se visibilizó el cráneo y luego un brazo.
Los agentes de CriminalÃstica salieron del hueco en estrepitosa carrera cuando asomó el cuerpo de un hombre seguido de un olor a muerte que inundó el lugar.
Era la tarde del 27 de septiembre pasado y los murmullos de los moradores de Santo Domingo de la Comuna señalaban a Luz Aurora Q., de 66 años, como la autora del crimen.
Asesinato, suicidio o muerte accidental eran las posibilidades que se debatÃan en las tiendas de verduras y en las esquinas de Guayllabamba, parroquia ubicada a 45 minutos de Quito.
Abel Francisco G., de 77 años, padre de dos hijos, era quien reposaba en el sepulcro improvisado de la casa en la que compartió parte de su vida con Luz Aurora Q. La PolicÃa tenÃa meses buscándolo luego de que uno de sus hijos presentó una denuncia por desaparición.
Informantes desconocidos avisaron a la familia que lo habÃan visto rondando las calles del sur de Quito, por las quebradas, otros, libando con desconocidos y algunos hasta juraban que habÃa salido del paÃs.
A mediados de julio, un hombre llegó hasta la PolicÃa Judicial de Pichincha para denunciar que el hombre que buscaban en realidad habÃa sido asesinado y estaba bajo los árboles de aguacate de la huerta de su casa.
En realidad no era su casa, ni la de su esposa, ahora sospechosa, sino de su hija que migró hacia España desde hace más de 10 años para buscar un mejor futuro. Tras la crisis financiera de 1998, la mejor opción para Aurora G., hija menor, era salir del paÃs y dejar a su madre un poder para que administre los bienes que, años después, irÃa consiguiendo.
Mientras sacaban las evidencias, Luz Aurora Q., con una venda en el brazo derecho, no logró explicar a las autoridades cómo llegó su esposo ahÃ.
Luis Alonso C., el trabajador de Luz Aurora, relató a la PolicÃa que un dÃa de intenso sol vio a la mujer rellenando un hueco. El aire era seco y el polvo se levantaba por las calles lastradas cuando se ofreció a terminar la tarea.
Según Luis Alonso C., no preguntó el propósito y no sospechó que estaba encubriendo un crimen, dijo.
La presencia de la ambulancia de Medicina Legal y los patrulleros alertaron a los vecinos de la familia. Según los rumores, Luz Aurora Q, y su empleado Luis Alfonso C., tenÃan un romance desde hace tiempo y cuando fueron descubiertos por Abel Francisco Q. terminaron con su vida. Esto a pesar de que los esposos tenÃa más de tres años separados. Aunque parecÃa más una versión sacada de una pelÃcula, la PolicÃa decidió investigar esta hipótesis.
Al dÃa siguiente, Hernán G., no podÃa contener las lágrimas mientras esperaba a que se realice la audiencia de su madre. "Reconozco que mi papito tenÃa mala actitud, pero mi mamacita no pudo matarlo" decÃa, mientras intentaba ocultar las lágrimas tras una gorra.
Su esposa lo tomaba de la mano e intentaba terminar las oraciones que Hernán G. no lograba. Ambos explicaron que Luz Aurora Q. tenÃa 66 años, por lo tanto, era imposible un romance con el empleado. Con el mismo argumento de la edad, aseguró que la mujer no pudo haber tenido la fuerza para cavar una tumba de dos m de largo por 75 cm de profundidad y menos para atacar a su marido.
Hernán G. dijo, también, que en mayo pasado el empleado llegó borracho a la casa y le hirió con un cuchillo los dedos de la mano de Luz Aurora Q. y con un palo le fracturó el brazo. Según el hijo, esa lesión se dio antes de la desaparición de su padre y fue él quien acompañó a su madre a denunciar al empleado.
Según Hernán, la relación entre sus padres era muy mala. Desde hace unos 10 años el padre se dedicó a la bebida y en los últimos dos años de su vida terminó viviendo bajo puentes, en mercados, en portales o donde lo agarraba la noche.
Ojos verdes, moretones, labios rotos y toda clase de violencia psicológica aguantó Luz Aurora por casi 45 años de matrimonio.
En la audiencia de formulación de cargos a Luz Aurora le determinaron arresto domiciliario por su edad y le abrieron una investigación por la muerte de su esposo. (SO)
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