Inventos en el Campus Party 2012
Hace cuatro años, Javier Villamagua tuvo una idea. Con un algoritmo en mente, pudo figurar como un brazo mecánico podía hacer movimientos "pensados".
Entonces hizo un prototipo. Le dio ojos al brazo mecánico, con una cámara integrada, y su sueño empezó a tomar forma. Poco a poco dio con un prototipo y una vez que vio jugar tres en línea, a un par de amigos, se le ocurrió que su brazo electrónico podría funcionar y "pensar". Se inventó un algoritmo para que el brazo pudiera tomar decisiones en ese juego. Él tenía 17 años y en solo doce meses su invento quedó casi listo. Casi, porque debía probarlo con un ser humano. Así que un amigo aceptó el reto: el resultado fue satisfactorio. Su máquina le ganó y desde ahí, la máquina nunca ha sido vencida.
"Yo bromeo diciendo que si alguien es capaz de ganarle a mi robot, se lo regalo. Es tan bueno en lo que hace, que hasta ahora está a mi lado". La clave para su éxito está en lo siguiente: el brazo mira por la cámara, el algoritmo que se inventó es totalmente defensivo. La máquina nunca ataca, y toma decisiones que le permiten no ponerse en riesgo. El software, tras la decisión, mece los mecanismos por localización espacial y la ficha x, que es con la que juega el brazo con ojos. Este se mueve al lugar que evita cualquier posibilidad de derrota. Este fue construído gracias a un financiamiento de la Universidad Particular de Loja y un programa de ayudas para estudiantes. "Yo me decidí por él porque siempre vi robots que mueven los brazos o las piernas. Yo quería algo diferente. Mis compañeros me apoyan con ideas y mis padres también están orgullosos con este invento". (JRI)






